- La estrategia implementada por Bosch en IA prevé superar los 10.000 millones de euros en ventas en software, sensores y tecnologías avanzadas de movilidad a mediados de la década de 2030
- Bosch ha anunciado una inversión masiva de más de 2.500 millones de euros en IA hasta finales de 2027
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No cabe la menor duda de que estamos inmersos en la mayor revolución del mundo del automóvil desde que fue inventado allá por los finales del siglo XIX. La industria automotriz está viviendo su mayor transformación tecnológica desde la invención del motor de combustión, en una carrera hacia la movilidad 100% eléctrica en la que la tecnología es una pieza clave. Y, si hablamos de tecnología, lo más puntero tiene que ver con la Inteligencia Artificial.
Bosch, el gigante alemán de la ingeniería, ha dado un paso más en esta carrera al integrar la IA agéntica en el corazón de la movilidad. Ya no hablamos solo de vehículos conectados o asistentes de voz, entramos en la era de los vehículos que piensan, capaces de tomar decisiones autónomas para mejorar la seguridad y la comodidad del conductor.
Pero, ¿qué es realmente la Inteligencia Artificial agéntica?
La evolución de la Inteligencia Artificial va tan rápido que si pestañeas te pierdes algo importante. Cada cierto tiempo aparece un nuevo apellido para la IA, que muestra un nuevo límite superado. Hemos escuchado hablar de la IA estrecha, la IA reactiva o la IA generativa. Pues bien, empecemos a familiarizarnos con la IA agéntica.
Hemos entrado en la web de IBM, una de las compañías tecnológicas más importantes del mundo, y allí la describen así. «La IA agéntica es un sistema de inteligencia artificial que puede lograr un objetivo específico con una supervisión limitada. Consiste en agentes de IA: modelos de machine learning que imitan la toma de decisiones humanas para resolver problemas en tiempo real. En un sistema multiagente, cada agente realiza una subtarea específica necesaria para alcanzar el objetivo y sus esfuerzos se coordinan a través de la orquestación de IA».
«A diferencia de los modelos tradicionales de IA, que operan dentro de restricciones predefinidas y requieren intervención humana, la IA agéntica exhibe autonomía, comportamiento orientado a objetivos y adaptabilidad. El término ‘agéntica’ se refiere a la agencia de estos modelos, o su capacidad para actuar de forma independiente y decidida».
Un salto cualitativo
Bosch ha anunciado una inversión masiva de más de 2.500 millones de euros en inteligencia artificial hasta finales de 2027. Esta apuesta busca convertir al vehículo en un «compañero inteligente» que no espera órdenes, sino que anticipa necesidades basándose en el contexto.
Hasta ahora, la IA generativa nos permitía interactuar con el coche mediante lenguaje natural. Sin embargo, la IA agéntica marca un cambio de paradigma. Mientras que la IA generativa responde a lo que le pedimos, los ‘agentes’ de Bosch son capaces de entender objetivos complejos, dividirlos en subtareas y ejecutarlos de forma independiente. Todo esto permite que el vehículo actúe con autonomía, analice el contexto dentro del habitáculo, coordine sistemas en tiempo real y tome decisiones sin supervisión continua.
En el automóvil, esto se traduce en ‘cockpits’ más inteligentes, funciones proactivas que aprenden del conductor y una experiencia a bordo más segura, predictiva e intuitiva.
La IA ya no se limita a ejecutar lo que se le pide, sino que entiende objetivos complejos, los divide en subtareas y actúa de forma autónoma. Tal y como explica Juan Antonio Relaño, CIO de Bosch en España: “La IA generativa resuelve lo que le pedimos. La IA agéntica, en cambio, es capaz de actuar con autonomía”.
Presente en más 1.400 líneas de producción de Bosch
Bosch afirma que ya aplica IA en más de 1.400 líneas de producción, donde los sistemas pueden anticipar desviaciones y adaptar procesos sin detener la fabricación. Esta es una capacidad especialmente relevante en un contexto de tiradas cortas y productos cada vez más personalizados. “La línea de producción estática se transformará. Nuestros clientes quieren flexibilidad, tiradas cortas y productos configurables”, asevera Relaño.
La estrategia implementada por Bosch prevé superar los 10.000 millones de euros en ventas en software, sensores y tecnologías avanzadas de movilidad a mediados de la década de 2030.
Bosch avanza hacia un vehículo que se adapta dinámicamente a cada usuario y coordina sistemas de forma totalmente integrada, desde la gestión del cockpit hasta la navegación predictiva y la interacción interior. “En el futuro, explicar la IA será esencial. No solo importará qué decide el algoritmo, sino por qué lo decide”, subraya Juan Antonio Relaño”.
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