- XPENG lleva varios años compitiendo con Tesla por la primacía del Robotaxi y ahora da un golpe de efecto
- XPENG no contempla este proyecto como un mero ejercicio tecnológico, sino como una unidad de negocio escalable a corto plazo
- Xpeng G6 vs Tesla Model Y: el SUV eléctrico chino que amenaza al líder en Europa
La conducción autónoma ha dado un paso de gigante gracias a la compañía automotriz china XPENG que ha anunciado el inicio de la producción en masa de su primer Robotaxi. El vehículo se ensambla en su avanzada planta de Guangzhou, utilizando como base la plataforma de su nuevo SUV de tamaño medio-grande, el XPENG GX.
Este hito convierte a la empresa dirigida por He Xiaopeng en el primer fabricante de automóviles tradicional de China que completa con éxito el preensamblaje y la producción en cadena de un vehículo autónomo de nivel L4 directamente desde la línea de montaje de fábrica. La estrategia comercial sitúa a XPENG en rumbo de colisión directa con el Cybercab de Tesla por el dominio de la movilidad urbana inteligente del futuro.
Sin LiDAR
A nivel técnico, XPENG apuesta por una tecnología más acorde con su gran rival, Tesla, al abandonar en este Robotaxi definitivamente los costosos sensores LiDAR. En su lugar, el vehículo adopta una arquitectura de visión pura basada en cámaras de alta definición y redes neuronales profundas. Esta decisión técnica emula el enfoque Vision-Only que Tesla ha defendido durante años, demostrando que la industria asiática confía plenamente en la madurez de los algoritmos visuales.
La destreza tecnológica del vehículo está respaldada por una infraestructura informática sin precedentes en el sector automotriz. Equipado con cuatro chips Turing AI de diseño propio, el coche alcanza una potencia de procesamiento combinada de 3.000 TOPS. Esta descomunal capacidad bruta permite ejecutar el modelo fundacional VLA 2.0 (Visión, Lenguaje y Acción), un sistema integrado «end-to-end» que procesa el entorno circundante y toma decisiones de control en menos de 80 milisegundos. Este ecosistema de ‘IA Física’ comparte la misma base cerebral que los robots humanoides y los coches voladores en los que XPENG trabaja actualmente.
Diseño convencional
Estéticamente, el Robotaxi mantiene un aspecto exterior que recuerda al de un todocamino convencional premium, similar en líneas generales a un Range Rover. Esta decisión busca una integración orgánica en el tráfico diario de las grandes metrópolis. Sin embargo, el interior ha sido completamente reinterpretado para maximizar el confort de los pasajeros que paguen por el servicio.
El habitáculo prescinde de las configuraciones espartanas de otros prototipos del mercado e incorpora asientos ergonómicos de ‘gravedad cero’. Las ventanas cuentan con cristales de privacidad regulables eléctricamente. Para el infoentretenimiento, se han integrado pantallas dobles plegables detrás de los parasoles delanteros. Los pasajeros controlan la experiencia mediante comandos de voz naturales impulsados por modelos de lenguaje, lo que les permite modificar la temperatura, sintonizar música o alterar los puntos de la ruta en tiempo real de manera intuitiva.
Un negocio en ciernes
XPENG no contempla este proyecto como un mero ejercicio tecnológico, sino como una unidad de negocio escalable a corto plazo. La empresa planea iniciar las operaciones comerciales piloto con usuarios reales durante la segunda mitad de este año. El objetivo final es alcanzar la plena madurez operativa para principios de 2027, momento en el que los vehículos operarán de forma completamente autónoma, retirando de forma definitiva al conductor de seguridad que supervisa las pruebas iniciales.
Para acelerar la adopción masiva, XPENG ha optado por un modelo de negocio abierto mediante el lanzamiento de un Kit de Desarrollo de Software (SDK) para su plataforma de Robotaxi. Su primer gran socio comercial es Amap, el gigante de los mapas y agregador de movilidad propiedad de Alibaba. Gracias a esta alianza, millones de ciudadanos chinos podrán solicitar un viaje en este vehículo autónomo directamente desde sus aplicaciones móviles habituales de transporte, eliminando barreras de entrada para el consumidor.
Xpeng P7+, la marca china acelera su ofensiva eléctrica en Europa con la nueva versión de este sedán
El movimiento de XPENG ejerce una presión inmediata sobre competidores occidentales como Tesla y Waymo en el desarrollo del Robotaxi, así como sobre rivales locales como Baidu. Al estandarizar la fabricación en masa directamente en la línea de montaje principal, la firma reduce drásticamente los costes de producción por unidad, el verdadero talón de Aquiles de la industria del taxi autónomo hasta la fecha. La carrera por automatizar las calles de las megaciudades ya no es una promesa futurista; es una realidad industrial que rueda en las cadenas de producción.
Te puede interesar…
- Paros parciales en las fábricas de Renault España como antesala de una huelga indefinida
- El Ford Bronco se fabricará en Valencia y la marca del óvalo confirma siete modelos nuevos para Europa
- La sombra de la huelga sobrevuela las fábricas de Valladolid y Palencia de Renault en una semana crucial para su futuro
Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.














