- El nuevo AMG GT 4 Puertas eléctrico podrá recuperar hasta 460 kilómetros de autonomía en diez minutos.
- La versión GT 63 alcanza 1.169 CV gracias a tres motores eléctricos de flujo axial.
- Mercedes-AMG mantiene el enfoque emocional con sonido sintético, aerodinámica activa y chasis específico.
Durante años, hablar de AMG era hablar de motores grandes, sonido grave, aceleraciones contundentes y una forma muy particular de entender la deportividad alemana. Por eso, la llegada del nuevo Mercedes-AMG GT 4 Puertas Coupé eléctrico no es un lanzamiento más dentro de la ofensiva de Mercedes-Benz. Es uno de esos modelos que marcan un cambio de época: el momento en el que AMG empieza a demostrar que su futuro ya no dependerá necesariamente de un V8, sino de motores eléctricos, baterías de alto rendimiento y software capaz de gestionar una cantidad inmensa de potencia.
El nuevo modelo sustituye al anterior AMG GT 4 Puertas de combustión y lo hace con una propuesta mucho más radical. La gama estará formada por dos versiones: AMG GT 55, con 816 CV, y AMG GT 63, con 1.169 CV. Ambas cuentan con tracción total eléctrica, una batería de 106 kWh netos y autonomías homologadas de hasta 700 kilómetros.
La cifra de potencia del GT 63 lo sitúa en el territorio de los eléctricos más extremos del mercado, pero quizá lo más interesante es que Mercedes-AMG no ha querido limitarse a hacer un coche rápido. El objetivo parece mucho más ambicioso: construir un gran turismo eléctrico capaz de combinar prestaciones de superdeportivo, autonomía de viaje y una experiencia de conducción suficientemente emocional como para convencer a quienes todavía asocian AMG al rugido de un motor térmico.
Tres motores eléctricos y una tecnología poco habitual
La base técnica del nuevo AMG GT 4 Puertas es una de sus grandes claves. Mercedes-AMG utiliza tres motores eléctricos de flujo axial, una tecnología menos habitual que los motores radiales empleados en la mayoría de eléctricos actuales. Estos motores, desarrollados por YASA, permiten una elevada densidad de potencia y un diseño más compacto.
En la versión más potente, dos motores se sitúan en el eje trasero y uno adicional en el delantero. Esta configuración permite repartir el par de forma muy precisa entre ejes y ruedas, algo especialmente importante en un coche con más de 1.100 CV.
La ventaja de un eléctrico de este tipo no está solo en la aceleración. También está en la capacidad de dosificar la potencia con enorme rapidez, adaptar el comportamiento del coche en milisegundos y ofrecer una tracción difícil de igualar por un deportivo de combustión tradicional.
Hasta 700 kilómetros de autonomía y carga de 600 kW
El otro gran titular está en la recarga. El nuevo AMG GT 4 Puertas funciona con una arquitectura de 800 voltios y admite potencias de carga superiores a 600 kW en corriente continua. Mercedes-AMG asegura que, con la infraestructura adecuada, puede recuperar alrededor de 460 kilómetros de autonomía en solo diez minutos.
Una cifra que lo coloca entre los eléctricos de producción más avanzados del mercado en este apartado. Esta capacidad de carga resulta especialmente importante porque permite que el coche mantenga su sentido como gran turismo. No se trata únicamente de un eléctrico para hacer aceleraciones espectaculares, sino de un modelo pensado para viajar rápido, parar poco y reducir la ansiedad asociada a los tiempos de recarga.
Un AMG eléctrico también tiene que sentirse como un AMG
El gran reto de Mercedes-AMG no estaba solo en la ficha técnica. También estaba en la emoción. La marca sabe que muchos de sus clientes han comprado históricamente un AMG por lo que transmite, no solo por lo que corre.
Por eso, el nuevo GT 4 Puertas incorpora un sistema de sonido artificial muy elaborado, con más de 1.600 archivos acústicos que reaccionan en tiempo real a la conducción. La idea es recrear parte del carácter sonoro de un AMG clásico, incluyendo variaciones de régimen, cambios simulados y una respuesta acústica más emocional que la de un eléctrico convencional.
Puede gustar más o menos, pero tiene sentido dentro de la estrategia de la marca. Mercedes-AMG no quiere que sus eléctricos se perciban como productos fríos o excesivamente silenciosos. Quiere que tengan una personalidad propia y reconocible.
Aerodinámica activa para ganar eficiencia y estabilidad
El diseño también responde a esa doble necesidad de eficiencia y rendimiento. El nuevo AMG GT 4 Puertas cuenta con un sistema de aerodinámica activa denominado AEROKINETICS, que incluye elementos móviles en los bajos, alerón trasero activo y difusor posterior regulable. Gracias a ello, el coche logra un coeficiente aerodinámico de 0,22. La aerodinámica es fundamental en un eléctrico de altas prestaciones. Ayuda a reducir consumo, mejorar autonomía y aumentar estabilidad a alta velocidad. En un coche de casi 5,1 metros y más de 1.000 CV, controlar el flujo de aire no es un detalle, sino una parte esencial del rendimiento.
Mercedes-AMG también ha trabajado el chasis con una suspensión neumática activa y amortiguadores regulables. El sistema AMG Active Ride Control utiliza un circuito hidráulico interconectado para controlar mejor los movimientos de la carrocería y reducir el balanceo sin recurrir a barras estabilizadoras convencionales. Sobre el papel, esto debería permitir que el coche combine confort en viajes largos con precisión en conducción rápida. Ese equilibrio será clave para diferenciarlo de otros eléctricos deportivos que apuestan por una puesta a punto más extrema.
Un rival directo para el Porsche Taycan
El nuevo Mercedes-AMG GT 4 Puertas eléctrico llega a un segmento cada vez más interesante. Su rival natural será el Porsche Taycan, especialmente en versiones Turbo GT, aunque también tendrá que medirse con modelos como el Audi e-tron GT RS o el Lucid Air Sapphire. La diferencia es que Mercedes-AMG intenta entrar en esta batalla con una propuesta muy propia: más autonomía, recarga extremadamente rápida, motores axiales y un esfuerzo claro por conservar el componente emocional de AMG.
El resultado es un coche que simboliza muy bien el momento actual del automóvil eléctrico. Ya no basta con ser eficiente. Tampoco basta con ser rápido. Ahora los grandes fabricantes premium tienen que demostrar que sus eléctricos pueden viajar lejos, cargar rápido, emocionar y sostener prestaciones extremas. Y ese será precisamente el examen más importante para el nuevo AMG GT 4 Puertas: demostrar que el futuro eléctrico de AMG no solo puede ser más rápido que su pasado de gasolina, sino también igual de deseable.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.
















