- La presencia de Renault es clave en el tejido productivo de Valladolid y Palencia desde hace varias décadas
- Los sindicatos valoran al convocatoria de una huelga indefinida como medida de presión
- Órdago a la grande de Renault en Valladolid y Palencia, los sindicatos tensan la cuerda mientras Marruecos se frota las manos
Se veía venir y acabó sucediendo. Desde otoño negociando el nuevo convenio colectivo de las fábricas castellano y leonesas de Renault y pocos avances en nueve reuniones llevadas a cabo. En la décima, algunos esperaban que llegara el acuerdo definitivo, pero la mayoría no éramos tan optimistas. Entre los que lo esperaban estaba el portavoz de la Junta de Castilla y León y consejero de Economía en funciones, Carlos Fernández Carriedo, quien en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno del pasado jueves (fecha de la décima reunión), mostraba el deseo y la confianza del Ejecutivo regional de que se llegara a un acuerdo, apelando a «la generosidad, altura de miras y responsabilidad», mostrada por ambas partes en otras negociaciones de similar calado.
También esperaba que se llegara a un acuerdo el presidente de Renault Group Iberia, Josep María Recasens, aunque seguramente no confiaba mucho en ello, viendo el cariz que estaba tomando el asunto durante las últimas semanas. Tanto el uno, Carriedo, como el otro, Recasens, saben lo que está en juego para Castilla y León en particular y para España en general. No sabríamos decir si lo tienen tan claro los sindicatos. «El nuevo escenario cambia a uno de bajada de producción, sin llegada de nuevos productos y sin compromiso de mantenimiento del empleo», ha afirmado Renault en un comunicado, si bien la empresa mantiene la mano tendida a los trabajadores si desean reconsiderar su actual posición, aunque el tiempo corre, y no precisamente a favor.
Un convenio caducado y otro enquistado
Para poner a nuestros lectores en situación, conviene aclarar que el último convenio suscrito entre empresa y trabajadores, que comprendía los años 2021 a 2024, fue prorrogado durante el año 2025 por acuerdo de ambas partes del 12 de noviembre de 2024, por lo tanto, expiró el día 31 de diciembre del año pasado.
Tal y como se recogió en el BOE, dirección de empresa y comités acordaron: «Prorrogar desde el 1 de enero 2025 hasta el 31 de diciembre 2025 el Convenio colectivo Interprovincial de Renault España, SA 2021-2024 y sus anexos, a excepción de la movilidad definitiva entre los centros de trabajo de Palencia y Valladolid durante el año 2025, recogida en el convenio colectivo en el anexo VII, capítulo I, apartado III.H. Solicitud de cambio de centro de trabajo por parte de los trabajadores».
Ese convenio anterior se firmó en un momento crítico, durante la pandemia del coronavirus. Es evidente, que en aquel momento las preocupaciones eran otras, y en la actualidad, la situación en lo que a la pandemia se refiere es totalmente distinta, pero en lo que afecta a la industria automovilística europea es más que crítica. En estos cinco años que han pasado, el desembarco en el Viejo Continente de las marcas chinas ha puesto contra las cuerdas a los fabricantes europeos, que luchan por sobrevivir a una competencia feroz, que tiene en la competitividad su máximo exponente.
Por eso es tan importante el nuevo convenio. Porque de él depende que Renault pueda llevar a cabo su nuevo plan estratégico con el que pretende competir en mejores condiciones que las actuales con sus rivales asiáticos. Y es que en Europa se está librando una guerra sin cuartel en el sector automotriz que puede poner todo patas arriba, y los trabajadores y sus representantes no pueden ser ajenos a ello. ¿Qué es mejor, apretar en la negociación para ganar más durante los tres próximos años, y acabar perdiendo el trabajo, o ganar algo menos y asegurar el trabajo para una década? Esta es la pregunta clave.
«Si Palencia deja pasar este tren, perderá una oportunidad histórica»
Renault adelantó, a través de su CEO, Francois Provost, que traería a España la producción de dos modelos eléctricos, equipando a la factoría de Villamuriel de Cerrato (Palencia) con la plataforma más alta y tecnológica del grupo, la RGEV medium 2.0, que todavía no se ha estrenado. El grupo automotriz francés ofrece un plan estratégico por el que los dos modelos multienergía Scénic y Rafale, más un híbrido del primero, se producirán en la planta palentina. Renault elige Palencia, pero con condiciones. A la vez, se asegura la producción en Valladolid de dos modelos ‘hybrid long life’.
Renault viene de perder 11.000 millones de euros en 2025 y su nuevo plan estratégico, denominado futuREady, pretende mejorar la competitividad del Grupo y la agilidad de su operatividad, basándose en la resiliencia para poder hacer frente a unos fabricantes chinos que juegan con unos márgenes impensables en Europa.
La marca del rombo no se puede equivocar, no tiene margen, y donde elija instalar la plataforma RGEV medium 2.0, tendrá que asegurar esa competitividad necesaria para cumplir sus objetivos. Hasta hace unos días ese lugar elegido era Palencia, ahora no sabe, pero el tiempo juega en contra de la factoría española. «Si Palencia deja pasar este tren, perderá una oportunidad histórica de ser un referente para los vehículos eléctricos de Renault», afirma, en exclusiva para movilidadelectrica.com, José Antonio León, director de comunicación de Renault España.
Los sindicatos amenazan con huelga indefinida
Los sindicatos ya alentaron a los trabajadores, tras la novena reunión, a realizar una huelga de celo, en la que no atendieran ninguna solicitud de la empresa más allá de sus funciones estrictas, sin hacer horas extras, ni labores excepcionales, evitando cualquier colaboración con la empresa.
Ayer domingo, las secciones sindicales de CGT, con presencia en las dos ciudades castellano y leonesas, mantuvieron sendas asambleas con los trabajadores, tras las cuales, han propuesto al resto de sindicatos la convocatoria de una huelga indefinida como medida de presión tras el órdago de la empresa del pasado jueves. Más leña al fuego, con unas consecuencias difíciles de prever, pero que podrían poner en serio riesgo el futuro de las factorías de Palencia y Valladolid.
«El Grupo Renault quiere traer la nueva plataforma a Palencia y con ella, la producción de los tres modelos prometidos, a la vez que asegurar los dos modelos long hibrid para Valladolid. Lo ha hecho público nuestro CEO. Esto aseguraría el trabajo en las fábricas por muchos años. Si no es así, no sabemos qué pasará dentro de dos años, porque los modelos actuales en fabricación tienen la vida que tienen», declara José Antonio León.
Desde Renault no quieren hacer cábalas con el futuro, pero viendo la importancia de la electrificación en el sector, no es descabellado pensar que en el peor de los escenarios, la fábrica de Villamuriel de Cerrato podría hasta desaparecer y la de Valladolid se convertiría en residual ante la pujanza de otras fábricas del Grupo francés como las de Marruecos, Eslovenia o Turquía. Esto podría conllevar la pérdida de hasta la mitad de los puestos de trabajo, cuando dentro de dos años, más o menos, los vehículos que se fabrican actualmente dejen de producirse en las condiciones actuales.
«Cuando las barbas de tu vecino veas pelar…», 1.200 despidos en Mioveni
El refranero español es rico y sabio, y en esta ocasión nos viene al pelo un refrán muy repetido: ‘Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, por las tuyas a remojar’. Este dicho popular nos alerta sobre que debemos aprender de los problemas o situaciones negativas que les ocurren a otros que tienen algo en común con nosotros, para tomar precauciones y evitar que nos pase lo mismo. Evidentemente se trata de un consejo de prevención, previsión y prudencia ante la adversidad ajena.
Pues bien, hablando de fábricas de Renault y de trabajadores, no nos deberíamos de abstraer de lo que está sucediendo en la factoría de Mioveni en Rumanía, donde el Grupo Renault está realizando un ajuste de plantilla, con el recorte de 1.200 puestos de trabajo mediante despidos voluntarios y contratos que expiran sin ser reemplazados, lo que supone más de un 10% de la plantilla.
El modelo Dacia Striker se producirá en Turquía en vez de Rumanía, y el nuevo Twingo eléctrico se fabrica en Novo Mesto Eslovenia, no en Mioveni que también optaba a ser la elegida, esta fábrica pierde peso en el Grupo Renault y por tanto masa laboral, Valladolid y Palencia deberían tomar nota.
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.















