- Palencia fabricará dos nuevos eléctricos del segmento C sobre la plataforma RGEV Medium 2.0 con arquitectura de 800 voltios y hasta 750 kilómetros de autonomía.
- Valladolid incorporará una nueva línea de montaje de baterías, mientras Renault asegura que el plan aporta continuidad a más de 6.000 empleos directos.
- Para frenar a China, Renault ya tiene listo su plan definitivo: estos son todos los coches eléctricos que lanzará hasta 2029
Renault lleva 75 años fabricando vehículos en España, pero el próximo ciclo industrial supondrá un cambio importante para sus plantas de Castilla y León. El grupo invertirá 600 millones de euros entre 2026 y 2030 para adjudicar cinco nuevos modelos a Valladolid y Palencia, entre ellos dos eléctricos del segmento C que estrenarán en nuestro país su nueva plataforma de 800 voltios.
La operación forma parte de futuREady, el plan con el que Renault pretende lanzar 36 modelos en todo el mundo hasta 2030, reducir el coste de sus eléctricos y acelerar la renovación de su gama europea. En España, la inversión combinará recursos propios con ayudas públicas nacionales y regionales, aunque la compañía no ha detallado qué proporción corresponderá a cada una.
El anuncio llega además en un momento de demanda irregular en el mercado europeo. Renault estudia precisamente una parada temporal en Palencia durante parte de octubre para ajustar la producción de Austral, Espace y Rafale. El nuevo plan mira más allá de esas fluctuaciones y garantiza nuevos proyectos para las plantas durante los próximos años.
Dos eléctricos del segmento C para Palencia
La asignación más relevante corresponde a Palencia, que recibirá la plataforma RGEV Medium 2.0, desarrollada específicamente para la próxima generación de eléctricos de los segmentos C y D. Renault todavía no ha comunicado qué modelos se fabricarán allí ni cuándo comenzará su producción. Lo que sí confirma es que dos de los cinco vehículos adjudicados a España serán eléctricos del segmento C.
La arquitectura ofrece una primera pista sobre el salto técnico previsto. Podrá utilizarse con propulsión completamente eléctrica y hasta 750 kilómetros WLTP, con tracción integral y capacidad de remolque de hasta dos toneladas o con un sistema eléctrico de autonomía extendida capaz de alcanzar unos 1.400 kilómetros en total. También incorpora una arquitectura de 800 voltios, destinada a reducir considerablemente los tiempos de carga.
Renault habla incluso de recargas de hasta 10 minutos, aunque esa cifra corresponde a los objetivos técnicos de la plataforma y no a un tiempo completo de carga de la batería. Habrá que esperar a conocer los modelos definitivos, el tamaño de sus acumuladores y la potencia máxima que admitirán para valorar su rendimiento real.
El grupo pretende, además, reducir en un 40% el coste de sus futuros vehículos eléctricos, uno de los grandes objetivos de futuREady. La nueva arquitectura será fundamental para conseguirlo mediante una mayor estandarización de componentes y menores costes de desarrollo y producción.
Valladolid tendrá una nueva línea de baterías
Valladolid también recibirá parte de los cinco nuevos modelos y sumará una nueva línea de montaje de baterías en su factoría de Carrocerías. Renault tampoco ha precisado todavía su capacidad ni qué baterías se producirán exactamente en ella. La planta ya cuenta con experiencia en este campo. Desde 2019 fabrica baterías para las versiones híbridas producidas tanto en Valladolid como en Palencia y en marzo de 2024 había superado las 300.000 unidades. La nueva instalación ampliará ahora esa actividad ante la llegada de la siguiente generación electrificada.
Actualmente, Valladolid produce principalmente Captur y Symbioz, mientras Palencia concentra Austral, Espace y Rafale. Esta última exporta entre el 85% y el 90% de sus vehículos a más de 50 países, lo que ayuda a explicar su elección para una plataforma concebida para buena parte del mercado europeo.
Renault asegura que el nuevo plan industrial contribuye a dar continuidad a más de 6.000 empleos directos en España y vincula la adjudicación al acuerdo alcanzado con los sindicatos en el convenio colectivo 2026-2028, además de a la competitividad y productividad de las instalaciones españolas.
El eléctrico vuelve a Valladolid y da un salto en Palencia
Renault presenta el programa como la llegada por primera vez de la producción de vehículos eléctricos a sus fábricas españolas. Existe, no obstante, un precedente peculiar: Valladolid produjo el Twizy desde 2012, aunque aquel pequeño modelo pertenecía a la categoría de cuadriciclos y tenía un planteamiento industrial muy diferente al de los turismos que llegarán ahora.
El cambio de escala es considerable. Palencia pasa de fabricar exclusivamente la actual gama electrificada mediante sistemas híbridos a recibir una plataforma desarrollada desde el principio para eléctricos de gran volumen y larga autonomía.
También supone un giro respecto al reparto industrial que Renault había utilizado hasta ahora en Europa. Buena parte de sus eléctricos actuales, como Renault 5, Renault 4, Mégane o Scénic E-Tech, se concentra en Francia. España estaba especializada fundamentalmente en híbridos y modelos de combustión.
Los 600 millones anunciados hasta 2030 cambian parcialmente esa fotografía. Renault mantiene la producción híbrida, que seguirá siendo una pieza importante de su estrategia europea después de 2030, pero prepara Palencia para entrar de lleno en la siguiente generación eléctrica.
Quedan por conocer los nombres de los cinco modelos, su reparto definitivo entre las plantas y el calendario de lanzamiento. Lo importante ya está decidido: la próxima ofensiva eléctrica de Renault también se fabricará en España, y Palencia será una de las plantas encargadas de llevarla a producción.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.
















