- Ponemos a prueba al Citroën ë-C3 Aircross, el SUV familiar que combina espacio con una conducción urbana ágil.
- Con una batería de 54 kWh y una autonomía de hasta 400 kilómetros, el ë-C3 Aircross apuesta por una movilidad eléctrica asequible sin sacrificar en confort.
- Probamos el eléctrico más barato del mercado: así va el Citroën ë-C3
Coches caros, tecnologías demasiado complejas y potencias excesivamente elevadas. Son comentarios que podemos escuchar acerca de los actuales coches eléctricos, pero Citroën tiene una propuesta diferente: el Citroën ë-C3 Aircross. Desarrollado sobre la plataforma Smart Car de Stellantis, el ë-C3 Aircross supone una alternativa urbana de carácter racional que no escatima en el espacio y la versatilidad que se exige en un coche familiar y a un precio contenido.
A diferencia del ë-C3 convencional, la variante Aircross presenta una carrocería elevada y un carácter más familiar. Cuenta con unas dimensiones de 4,39 metros, una anchura de 1,79 metros y una altura de 1,66 metros, con una distancia entre ejes de 2,67 metros que garantiza un amplio espacio en el interior. Con ello, estamos ante un SUV compacto concebido para cumplir tanto en trayectos cotidianos como en desplazamientos interurbanos de mayor distancia. Vamos con todos sus detalles y las sensaciones que nos ha dejado en nuestra prueba.
Prueba del Citroën ë-C5 Aircross: el eléctrico que convierte el confort en su argumento
Interior del Citroën Ë-C3 Aircross
El aumento de tamaño en comparación con el ë-C3 da como resultado un habitáculo de gran amplitud. Gracias a la distancia entre ejes de 2,67 metros, las plazas traseras disfrutan de un espacio cómodo para las piernas y una altura al techo significativa. Cabe destacar que, mientras que las variantes de combustión y microhíbridas se ofrecen en configuración de siete plazas, la versión 100% eléctrica se comercializa exclusivamente con 5 plazas.
Por su lado, el maletero firma una capacidad de 500 litros que pueden ampliarse a 1.800 litros abatiendo los respaldos posteriores.
Ya en el puesto de conducción, el ë-C3 Aircross destaca por la ausencia del cuadro de instrumentos tradicional, que se reemplaza por una pantalla horizontal situada en la base del parabrisas haciendo las veces de Head-Up Display. En la consola central encontramos una pantalla táctil de 10,25 pulgadas compatible con Android Auto y Apple Car Play. Además, conserva mandos físicos independientes para la climatización y botones con los que se pueden desconectar fácilmente los asistentes de carril y velocidad.
Potencia y autonomía
En el plano mecánico, el ë-C3 dispone de un motor eléctrico delantero de 113 CV (83 kW) y 124 Nm de par. Se asocia con una batería de litio-ferrofosfato (LFP) de 44 kWh de capacidad que homologa una autonomía de hasta 302 km. En la versión de Autonomía Ampliada, la autonomía puede alcanzar hasta 400 kilómetros. Por supuesto, la autonomía prevista puede variar en función de la velocidad, la temperatura, el recorrido y el estilo de conducción.
Respecto a la recarga, el ë-C3 Aircross admite una potencia de hasta 100 kW en corriente continua (CC), lo que le vale para recuperar del 20 al 80% de la batería en cerca de 26 minutos. En corriente alterna, la potencia de carga es de 7,4 kW de serie, siendo opcional la potencia de 11 kW en trifásica.
Así se comporta en conducción
A la hora de conducir el Citroën ë-C3 Aircross, destaca su agilidad en tráfico urbano, en parte gracias a un peso contenido de 1.504 kilogramos. El SUV eléctrico de Citroën acelera de 0 a 100 km/h en 12,9 segundos y tiene una velocidad máxima de 143 km/h, pero la respuesta inmediata del par eléctrico nos ofrece salidas rápidas especialmente útiles para la conducción en entornos urbanos.
Uno de sus grandes elementos diferenciadores en marcha es la suspensión Citroën Advanced Comfort, que cuenta con topes hidráulicos progresivos a fin de filtrar imperfecciones del asfalto con una suavidad significativa. Esta función, entre otras, contribuye a que el coche transmita una buena sensación de confort y silencio en el habitáculo.
La dirección es otro de sus puntos fuertes, con un volante de tamaño reducido que facilita los giros y que se traduce en una mejora general de la visibilidad. Gracias a ello, se requiere muy poco esfuerzo en maniobras de aparcamiento y en espacios reducidos, haciendo que el coche se mueva con soltura y una sencillez realmente característica de este modelo.
Por supuesto, otra de las bondades del Citroën ë-C3 Aircross es la etiqueta medioambiental CERO de la DGT, otorgada por la DGT al ser un vehículo exclusivamente eléctrico que no genera emisiones durante la conducción. En consecuencia, la etiqueta supone una ventaja adicional para circular por zonas de bajas emisiones y disfrutar de beneficios como el aparcamiento gratuito en zonas de estacionamiento reguladas y el acceso a carriles Bus-VAO.
En definitiva, al volante del ë-C3 Aircross notarás rápidamente que el objetivo de este eléctrico no es transmitir sensaciones deportivas, sino hacer más fáciles los desplazamientos. Y es aquí donde el eléctrico de Citroën basa gran parte de su personalidad, concebida para quienes buscan un SUV eléctrico cómodo y práctico sin complicaciones al volante.
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Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Cuento con más de 7 años de experiencia en el ámbito de los coches eléctricos. Con gran interés por la movilidad sostenible y la tecnología, me especializo en el ánalisis de tendencias y novedades en el sector, particulamente en los desarrollos procedentes de China, un mercado clave para el futuro de la automoción.

















