- El intercambio de baterías gana peso con la entrada de Geely en Nio Power, una operación que afecta a la infraestructura, a los vehículos eléctricos y al modelo de propiedad energética.
- Geely y Nio Power preparan una red compatible entre marcas, con baterías intercambiables y paradas que pueden reducir la espera a poco más de 3 minutos.
- Además de ser referente en baterías, CATL avanza con el intercambio de baterías en China y ya apunta a Europa
El emporio chino de la automoción Geely ha llegado a un acuerdo para quedarse con el 30% de Nio Power, la filial de Nio que gestiona su red de intercambio de baterías. La operación coloca esta tecnología en el centro de la estrategia eléctrica del grupo y abre el uso de las estaciones a nuevos vehículos. El sistema permite retirar una batería agotada y colocar otra cargada en poco más de 3 minutos. Nio ya cuenta con miles de instalaciones en China y también mantiene presencia en Europa.
El acuerdo afecta tanto a la infraestructura como a los próximos coches eléctricos de Geely. Las dos compañías trabajan con normas comunes para baterías, sistemas de fijación, conectores y comunicación entre vehículos y estaciones. Geely ya está preparando modelos compatibles con la red de Nio Power. Además, el sistema de batería como servicio plantea que el conductor pueda tener el coche en propiedad y utilizar la batería mediante alquiler.
Intercambio de baterías: una parada de poco más de 3 minutos
El tiempo empleado constituye uno de los principales argumentos de este sistema. Incluso los vehículos eléctricos capaces de trabajar con arquitecturas de hasta 800 voltios necesitan permanecer conectados durante un periodo determinado para recuperar energía. Con la sustitución automática, el conductor cambia el paquete descargado por otro completamente cargado y puede continuar el viaje después de una espera de poco más de 3 minutos.
La propuesta de Nio nació para resolver precisamente esa parte de la experiencia eléctrica. Su red requiere estaciones específicas, equipamiento automatizado y una cantidad suficiente de baterías disponibles para atender las sustituciones. Esa infraestructura exige una inversión muy elevada, de modo que incorporar a más fabricantes y usuarios permite repartir los costes entre un volumen mayor de vehículos.
La entrada de Geely añade además una base potencial de automóviles compatibles. Sus diferentes marcas pueden aportar unidades capaces de utilizar las mismas estaciones, siempre que sus vehículos cumplan las especificaciones técnicas acordadas. La operación, por tanto, no se limita a una participación accionarial: también conecta la fabricación de coches con la infraestructura energética.
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Geely y Nio Power preparan una plataforma común de intercambio de baterías
Las dos compañías han acordado trabajar a partir de normas compartidas para distintos elementos del sistema. Entre ellos figuran las baterías, los mecanismos de fijación, los protocolos de comunicación y las plataformas de conectividad. Para que una estación pueda sustituir automáticamente un paquete, las dimensiones, los conectores de alta tensión y los puntos de anclaje deben responder a unos requisitos determinados.

El acuerdo une la fabricación de coches eléctricos con la red de estaciones de Nio. Imagen: Nio.
La multinacional Geely ya trabaja en futuros coches eléctricos preparados para utilizar Nio Power. La compatibilidad se incorporará progresivamente a las plataformas modulares del grupo, de manera que los modelos equipados con esta tecnología puedan recurrir a las estaciones disponibles. El planteamiento exige una coordinación desde la concepción del vehículo, porque la batería forma parte de un sistema diseñado para ser retirada y colocada de nuevo.
La estandarización también puede reducir las diferencias entre vehículos de distintas marcas. Un mismo sistema de intercambio necesita que batería, automóvil y estación se comuniquen correctamente y que el paquete quede fijado con precisión. Esa conexión técnica es uno de los elementos centrales del acuerdo entre Geely y Nio Power.
Batería como servicio: el coche y la energía por separado
El proyecto introduce además una fórmula comercial distinta. El conductor puede comprar el automóvil y utilizar la batería mediante un servicio de alquiler. De esta manera, el paquete energético deja de estar necesariamente ligado a la propiedad permanente del vehículo y pasa a formar parte de la red de intercambio.

Este sistema puede reducir el desembolso inicial del coche, ya que el comprador no asumiría del mismo modo el coste completo de la batería. También cambia la relación con su envejecimiento: cuando las celdas pierden capacidad o aparecen unidades con mayor densidad energética, el usuario podría recibir otra batería durante una nueva sustitución sin cambiar de automóvil.
La participación del 30% de Geely en Nio Power vincula así la fabricación de vehículos, las estaciones de intercambio y el suministro de baterías dentro de una misma propuesta. El acuerdo contempla, además, la posibilidad de que otros fabricantes adopten normas compatibles en el futuro, aunque el material aportado no concreta qué compañías podrían incorporarse ni cuándo.
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Soy una periodista madrileña con más de 25 años de experiencia. Cursé los estudios de periodismo en el Centro de Estudios Universitarios San Pablo CEU. A lo largo de mi trayectoria profesional he trabajado en medios como Motor 16, Km77, Car & Driver o Quad & Jet, y he colaborado con departamentos de prensa como el de BMW.














