- Durante nuestra prueba superamos los 70 kilómetros sin arrancar el motor de gasolina, combinando ciudad, carretera y vías rápidas.
- El precio oficial parte de 41.700 euros, aunque la campaña de lanzamiento permite reducirlo hasta 33.990 euros bajo determinadas condiciones.
- También hemos conocido los nuevos Lepas L4 y L6.
El Grupo Chery continúa ampliando su presencia en España y, con la llegada de Lepas, da un paso más en una estrategia que ya no se limita a cubrir segmentos por tamaño o tipo de carrocería. Omoda y Jaecoo han construido su propio espacio, Ebro ha ampliado la oferta con una lectura claramente nacional y ahora Lepas llega con una misión algo distinta: ofrecer un producto más cuidado en presentación, aislamiento y confort, sin entrar de lleno en el terreno premium ni disparar el precio.
El Lepas L8 es el modelo con el que la marca empieza a construir esa identidad. Se trata de un SUV híbrido enchufable de 4,69 metros, cinco plazas y 279 CV que comparte tecnología con otros modelos del Grupo Chery, aunque busca diferenciarse por la forma en que está terminado y, sobre todo, por cómo rueda. Después de conducirlo por primera vez esa es precisamente la impresión que queda con más fuerza.
¿Necesita diferenciarse?
El L8 será el modelo de mayor tamaño de la gama inicial de Lepas (más abajo entenderás el porqué), con 4,69 metros de longitud, 1,87 de anchura y 1,69 de altura, además de una batalla de 2,80 metros. Cotas que lo colocan de lleno en el segmento de los SUV familiares, aunque la marca ha optado por una configuración de cinco plazas en lugar de buscar una tercera fila.
Su diseño responde al lenguaje denominado Leopard Aesthetics, con un frontal muy marcado por la enorme parrilla y unos grupos ópticos diurnos muy estrechos. La trasera, por su parte, recurre a una tira de LED que recorre prácticamente todo el ancho de la carrocería, mientras que los laterales mantienen superficies relativamente limpias y tiradores semienrasados.
Lepas quiere ofrecer una imagen más elegante que deportiva. En ese sentido, el L8 tiene una presencia importante y, sobre todo en acabados altos con llantas de 20 pulgadas, transmite bastante más empaque que algunos de sus hermanos de grupo.
Un interior que marca distancias
Es de puertas para dentro donde uno comprende lo que Lepas quiere hacer. El salpicadero mantiene una arquitectura bastante limpia y concentra buena parte de las funciones en una pantalla multimedia vertical de 13,2 pulgadas, acompañada por una instrumentación digital de 10,25 pulgadas.
El sistema utiliza un procesador Qualcomm Snapdragon 8155 y responde con rapidez, aunque seguimos encontrando un exceso de submenús para determinadas funciones. Es una crítica que se repite en muchos coches chinos y que aquí tampoco desaparece del todo. Se agradece, al menos, que algunas operaciones del climatizador mantengan controles físicos.
La calidad percibida está mejor resuelta. Hay materiales agradables en las zonas visibles, los ajustes son correctos y los asientos resultan especialmente cómodos. En el acabado Elegance se añaden elementos como calefacción, ventilación y masaje, techo panorámico, sistema de sonido Sony, cancelación activa de ruido y portón eléctrico.
También hay mucho espacio. La segunda fila aprovecha muy bien la batalla de 2,80 metros y ofrece buen hueco tanto para las piernas como para los hombros, mientras que el maletero anuncia 507 litros, incluidos 45 bajo el piso, y puede llegar hasta 1.314 litros con los respaldos abatidos.
Un sistema conocido
La mecánica es la conocida dentro del grupo Chery donde se combina un motor de gasolina 1.5 TGDI de 143 CV con dos máquinas eléctricas. Una actúa principalmente como generador y la otra, de 204 CV, se encarga de impulsar el vehículo en buena parte de las situaciones. El sistema entrega 279 CV y 365 Nm, siempre sobre el eje delantero, y trabaja junto a una transmisión híbrida dedicada 1DHT. El 0 a 100 km/h se completa en 7,9 segundos y la velocidad máxima queda fijada en 180 km/h.
Sobre el papel, las cifras son más que suficientes para un SUV familiar de casi dos toneladas. En marcha, sin embargo, lo más interesante no está en la aceleración pura, sino en la manera en que el sistema entrega la potencia. El motor eléctrico tiene bastante protagonismo desde los primeros metros y permite que el coche salga con suavidad, sin tirones y con una respuesta inmediata. Cuando entra el motor térmico, la transición está bien resuelta y, salvo cuando se exige toda la potencia, apenas altera el funcionamiento general.
Ese carácter resulta especialmente agradable en ciudad y en vías rápidas, donde el L8 se mueve con una sensación de fluidez que encaja mucho mejor con su posicionamiento que una respuesta especialmente agresiva.
Una buena autonomía eléctrica
La batería utiliza química LFP y tiene 18,4 kWh de capacidad, con una autonomía homologada de 90 kilómetros en ciclo combinado y hasta 123 kilómetros en ciudad. Durante nuestra toma de contacto conseguimos superar los 70 kilómetros utilizando únicamente electricidad, combinando distintos tipos de vía y sin adoptar una conducción especialmente orientada a maximizar el alcance.
Si bien el recorrido no estaba planteado para agotar completamente la batería en condiciones controladas, sí sirvió para comprobar que el L8 puede cubrir una parte importante de los desplazamientos cotidianos sin recurrir al motor de gasolina. Una vez se agote, la recarga alcanza 6,6 kW en corriente alterna y 40 kW en continua, con aproximadamente 20 minutos para pasar del 30 al 80%. También dispone de función V2L de hasta 6,6 kW, suficiente para alimentar dispositivos externos.
Lepas homologa 2,2 l/100 km con la batería cargada y 6,0 l/100 km en funcionamiento con bajo nivel de carga. Durante nuestra prueba no completamos suficientes kilómetros en esa segunda situación como para ofrecer una cifra propia realmente representativa.
El confort, su principal argumento
Si algo define al L8 cuando empiezas a acumular kilómetros es la calidad de rodadura. La marca ha trabajado especialmente el aislamiento acústico y el ajuste de la suspensión, y se nota desde los primeros minutos. El doble acristalamiento delantero, los materiales fonoabsorbentes y, en el acabado Elegance, la cancelación activa de ruido consigue mantener el habitáculo bastante aislado del exterior.
Cuando el motor de gasolina entra en funcionamiento se escucha, lógicamente, pero no rompe demasiado la sensación de confort. La suspensión combina McPherson delante y multibrazo detrás, con una puesta a punto específica para Europa. El tarado es relativamente firme para un SUV chino, aunque no llega a resultar seco ni incómodo.
Sobre asfaltos rotos absorbe correctamente las irregularidades, mientras que en autovía mantiene la carrocería bien asentada y transmite una sensación de aplomo que favorece los desplazamientos largos. No tiene ese balanceo excesivo que todavía aparece en algunos SUV de origen chino con un reglaje claramente orientado al confort. Es precisamente ahí donde el L8 encuentra uno de sus mejores argumentos frente a otros modelos con los que comparte tecnología.
La dirección, su punto mejorable
Ahora bien, todo ese confort general se diluye al entrar en una zona revirada. El coche mantiene bien la trayectoria y el eje posterior multibrazo ayuda a controlar los movimientos de la carrocería, pero los casi 1.950 kilos terminan apareciendo en cambios rápidos de apoyo. No es un SUV torpe, aunque tampoco invita a conducir deprisa por una carretera revirada.
La dirección tampoco acompaña del todo. Está demasiado asistida y transmite poca información sobre lo que ocurre en el eje delantero, incluso seleccionando el programa Sport. Hay cinco modos de conducción (Pure, Eco, Comfort, Sport y Custom) que modifican la respuesta del sistema híbrido y algunos parámetros del coche. Comfort es, con diferencia, el que mejor encaja con su filosofía. Sport hace más inmediata la respuesta del acelerador, pero no cambia de manera radical el carácter del conjunto.
También echamos en falta unas levas tras el volante para regular la regeneración. El L8 dispone de dos niveles de retención, pero hay que acceder a la pantalla central para modificarlos, una solución poco práctica cuando se conduce por carreteras con desniveles o curvas frecuentes. Son detalles que no afectan al planteamiento general del coche, aunque sí marcan cierta distancia frente a los modelos europeos más afinados.
Precio del Lepas L8: entre dos segmentos
Después de conducirlo por primera vez, el L8 deja una impresión bastante definida. Lepas no ha intentado poner en liza un SUV especialmente deportivo ni diferenciarse mediante una cifra de potencia extraordinaria. Su apuesta está en ofrecer más refinamiento, mejor aislamiento y una calidad de rodadura superior a la de otros productos del Grupo Chery. El Lepas L8 no pretende ser premium, pero sí ofrecer parte de esa sensación de confort y cuidado por un coste claramente inferior.
Porque la gama arranca en los 41.700 euros del Essence, mientras que el Elegance sube hasta 45.200 euros. Tarifas que al aplicar la campaña de lanzamiento en combinación con los descuentos comerciales, financiación, ayudas del Programa Auto+ y otras bonificaciones, se quedan en 33.990 euros para el Essence y 36.490 euros para el Elegance.
La diferencia entre ambas versiones no es demasiado grande si tenemos en cuenta el equipamiento adicional del Elegance, especialmente por los asientos ventilados y con masaje, la cancelación activa de ruido, el equipo Sony y el techo panorámico. A ello se suman siete años de garantía o 150.000 kilómetros, tres años de asistencia y la infraestructura de posventa que Chery ya ha desarrollado para sus otras marcas en España.
Conocemos los Lepas L4 y L6
La presentación del L8 sirvió también para conocer en estático los L4 y L6, los dos modelos que ampliarán la gama de Lepas entre finales de 2026 y principios de 2027. El L4 mide 4,42 metros y se convertirá en la alternativa más compacta, mientras que el L6 crece hasta 4,57 metros.
Ambos comparten una batalla de 2,70 metros y una configuración interior muy similar, con pantalla central vertical de 13,2 pulgadas e instrumentación digital de 8,8. El L4 anuncia 458 litros de maletero, mientras que el L6 ofrece 410 litros principales, aunque añade un compartimento de 99 litros bajo el piso.
Las versiones eléctricas compartirán prácticamente toda la mecánica. El L4 ofrecerá 218 CV y 275 Nm, frente a los 217 CV del L6, y ambos utilizarán una batería LFP de 65 kWh, con una autonomía homologada de hasta 450 kilómetros WLTP. La potencia de recarga llegará a 120 kW en corriente continua, con unos 22 minutos para recuperar del 30 al 80%, y ambos incorporarán V2L de 3,3 kW.
Lepas también ha confirmado que los dos estarán disponibles con una mecánica híbrida enchufable similar a la del L8, mientras que la posibilidad de incorporar una variante híbrida autorrecargable sigue encima de la mesa.
Galería de imágenes del Lepas L8, L4 y L6
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.





















