- Los híbridos enchufables se convierten en una opción perfecta para conducir en modo eléctrico sin renunciar a la autonomía que ofrece un depósito de gasolina.
- La clave para aprovechar al máximo esta tecnología es gestionar bien la carga de la batería y utilizar los modos de conducción de forma correcta.
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La tecnología híbrida enchufable supone una buena opción para los que quieren dar el salto a la movilidad eléctrica sin renunciar a la combustión en su totalidad. Así, un coche PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle) permite circular en modo 100% eléctrico en los desplazamientos que se desee y, además, beneficiarse de la autonomía que proporciona la gasolina a la hora de afrontar un viaje más largo. No obstante, conviene conocer bien esta tecnología para poder aprovecharla al máximo.
Una de las claves radica en entender que un híbrido enchufable no es solamente un coche de gasolina que dispone de una batería de apoyo, sino que es un vehículo que permite adaptar el uso de la energía en cada trayecto.
La recarga de la batería de un híbrido enchufable
La principal diferencia de un híbrido enchufable frente a un híbrido convencional es que dispone de una batería de mayor capacidad que puede recargarse conectándose a la red eléctrica. Por ello, es conveniente tener la batería recargada siempre que sea posible, ya que permitirá realizar desplazamientos en modo totalmente eléctrico. Actualmente, el mercado dispone de multitud de modelos con autonomías eléctricas que se sitúan en torno a los 100 kilómetros y que admiten altas potencias de recarga en corriente continua, algo muy útil sobre todo al salir de viaje.
¿Cuándo utilizar el modo eléctrico?
El modo 100% eléctrico de un híbrido enchufable es especialmente útil para desplazamientos diarios como ir al trabajo y hacer recados. En este modo, la propulsión que reciben las ruedas es exclusivamente eléctrica y la batería actúa como fuente de energía exclusiva del vehículo.
Otra de las ventajas es la frenada regenerativa, que hace posible que, cuando el vehículo frena, el sistema recupera parte de la energía que normalmente se perdería y la devuelve a la batería.
Sin embargo, no es necesario intentar mantener siempre el modo eléctrico. Por ejemplo, cuando se circula a mayor velocidad o aumenta la demanda de potencia, el sistema de un híbrido enchufable puede cambiar automáticamente al motor de combustión para mantener así la eficiencia.
Una vez agotada la batería, aparece la principal ventaja de un híbrido enchufable frente a un eléctrico de batería: el motor de gasolina entra en funcionamiento y se evita tener que parar a recargar obligatoriamente. Por ejemplo, en los híbridos enchufables de BYD, que hacen uso del sistema DM-i de BYD, el vehículo elige de forma inteligente en que modo funciona dependiendo de factores como la demanda de potencia, el nivel de carga de la batería y la velocidad. De este modo, el conductor no ha de estar pendiente de forma constante de en qué modo debe circular.
Otra función interesante que equipan algunos híbridos enchufables es la reserva de capacidad de la batería. Así, podemos elegir un porcentaje de batería para poder circular en modo eléctrico al llegar a una ciudad despues de un desplazamiento por carretera. En los modelos de BYD, el conductor puede establecer un nivel de carga de entre el 25% y el 70% utilizando esta función.
¿Cuánta autonomía ofrece un híbrido enchufable?
La autonomía de un híbrido enchufable depende en gran medida del modelo y la versión elegida, aunque actualmente podemos encontrar gran variedad de modelos con autonomías que oscilan entre los 100 y los 120 kilómetros a precios contenidos. Por su parte, la autonomía combinada de los híbridos enchufables que podemos encontrar en España se situarán, normalmente, entre 1.000 y 1.200 kilómetros.
A modo de resumen, la mejor manera de sacar el máximo partido a un híbrido enchufable es utilizar el modo eléctrico siempre que sea posible y dejar que el sistema del vehículo gestione el resto de forma automática. Con ello, disfrutarás de la respuesta instantánea propia de un eléctrico en los desplazamientos diarios sin renunciar a la amplia autonomía que un PHEV ofrece en trayectos largos.
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Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Cuento con más de 7 años de experiencia en el ámbito de los coches eléctricos. Con gran interés por la movilidad sostenible y la tecnología, me especializo en el ánalisis de tendencias y novedades en el sector, particulamente en los desarrollos procedentes de China, un mercado clave para el futuro de la automoción.















