- El Honda e desapareció después de demostrar que un urbano eléctrico podía tener personalidad propia.
- El BMW i3 fue uno de los proyectos más innovadores de la primera generación de eléctricos.
- Renault Zoe, Volkswagen e-Golf y e-up! ayudaron a popularizar una tecnología que todavía estaba dando sus primeros pasos.
El crecimiento del mercado eléctrico se ve hoy con unos ojos diferentes a cómo lo hacía hace tres lustros. Si bien ahora hay un portfolio de productos bastante extenso, la realidad es que por el camino se han dejado algunas víctimas. Modelos que llegaron demasiado pronto, propuestas que no encontraron suficientes compradores o vehículos que terminaron sacrificados para dejar paso a nuevas generaciones desarrolladas sobre plataformas específicas.
Algunos desaparecieron sin demasiado ruido, mientras que otros consiguieron hacerse un hueco en la historia reciente del automóvil. Por eso, aprovechando la celebración de Todos los Santos, en Movilidad Eléctrica hemos decidido visitar ese particular ‘cementerio’ para rescatar cinco modelos que todavía podrían tener sentido en el mercado actual. Y aprovechando que la Fórmula 1 se corre en México y que un servidor es fan de la película Coco, lo cierto es que no nos importaría que muchos de ellos volvieran a la vida.
No todos fueron grandes éxitos comerciales ni estuvieron libres de defectos, pero aportaron soluciones, conceptos o una personalidad que no siempre hemos encontrado en sus sucesores. Y puestos a resucitar a alguien, mejor que sea a uno de estos cinco, aunque ojo, alguno de ellos puede que lo haga dentro de poco, ¿te atreves a decirnos cuál?
Honda e: adelantado a su época

El Honda e llegó a Europa en 2020 y desapareció del catálogo a finales de 2023, dejando un vacío difícil de explicar si nos fijamos únicamente en su atractivo. Su diseño retro, las cámaras que sustituían a los retrovisores, el salpicadero repleto de pantallas y la propulsión trasera lo convertían en uno de los urbanos más originales del mercado. Sin embargo, su batería de 35,5 kWh, una autonomía de apenas 220 kilómetros WLTP y un precio elevado complicaron su carrera comercial. Con una batería más generosa y una tarifa razonable, su regreso sería una excelente noticia para quienes buscan un eléctrico con personalidad repleto de pantallas.
Renault Zoe: el pionero que merece otra oportunidad

Durante buena parte de su trayectoria, el Renault Zoe fue uno de los grandes referentes de la movilidad eléctrica europea. Lanzado en 2012 y retirado en 2024, consiguió hacer accesible una tecnología que entonces parecía reservada a unos pocos. Sus primeras baterías eran modestas y el alquiler de estas llegó a formar parte de su peculiar propuesta comercial, pero evolucionó hasta ofrecer 52 kWh de capacidad y 395 kilómetros de autonomía WLTP. El Renault 5 E-Tech ha recogido buena parte de su legado, aunque recuperar un eléctrico sencillo, espacioso y razonablemente asequible como el Zoe tampoco sería una mala idea.
Volkswagen e-Golf: un clásico que se electrificó demasiado pronto

El Volkswagen e-Golf demostró que no era necesario diseñar un coche completamente nuevo para disfrutar de la conducción eléctrica. Lanzado en 2014 y fabricado hasta diciembre de 2020, conservaba prácticamente todas las virtudes del Golf convencional, desde su calidad de construcción hasta su comportamiento y facilidad de utilización. Su última evolución incorporaba una batería de 35,8 kWh y homologaba 231 kilómetros bajo el ciclo WLTP, una cifra que terminaría quedándose corta frente a los eléctricos más recientes. El ID.3 ocupó su espacio en la estrategia de Volkswagen, pero un Golf eléctrico con tecnología actual seguiría siendo una propuesta comercial muy interesante.
BMW i3: el visionario cuyo sucesor es otro coche

El BMW i3 apareció en 2013, cuando muchos fabricantes todavía contemplaban la electrificación con bastante cautela, y se despidió en 2022 tras alcanzar las 250.000 unidades fabricadas. Su estructura de fibra de carbono, las puertas traseras de apertura inversa, el empleo de materiales reciclados y su arquitectura específica lo convirtieron en uno de los proyectos más innovadores de su época. Las primeras versiones tenían una autonomía limitada, pero su evolución culminó con baterías de 120 Ah y una versión i3s de 184 CV. BMW ha recuperado la denominación i3 para una berlina eléctrica, aunque aquel pequeño y original urbano sigue sin un heredero directo. Recuperarlo con 400 kilómetros de autonomía sería una magnífica forma de rendir homenaje a su historia.
Volkswagen e-up!: pequeño, práctico, sin complejos y ¿a punto de regresar?

El Volkswagen e-up! fue uno de esos coches que demostraban que para moverse por ciudad no hacían falta grandes potencias ni baterías descomunales. Llegó en 2013 y terminó desapareciendo del catálogo europeo en 2023, después de una trayectoria marcada por su sencillez y unas dimensiones perfectas para el tráfico urbano. Su actualización de 2019 incorporó una batería de 32,3 kWh útiles, 260 kilómetros de autonomía WLTP y un motor de 83 CV, cifras más que razonables para su cometido. Su regreso tendría sentido en un momento en el que la oferta de eléctricos pequeños y verdaderamente económicos sigue siendo limitada.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.


















