- El nuevo sistema híbrido enchufable desarrolla 200 kW, equivalentes a 272 CV, 68 CV más que la versión PHEV actual.
- La batería cuenta con 25,7 kWh brutos y 19,7 kWh útiles, además de admitir carga rápida en corriente continua a 50 kW.
- Laurin & Klement se convierte en el acabado más alto de la gama, con asientos con masaje y una presentación exterior específica.
En un momento pleno dentro de su gama eléctrica, Škoda da un paso más con la electrificación de su SUV de mayor tamaño. El Kodiaq estrena un nuevo sistema híbrido enchufable de 200 kW (equivalentes a 272 CV), que eleva de forma considerable las prestaciones frente a los 204 CV de la variante PHEV conocida hasta ahora y mantiene una de sus características más interesantes: la posibilidad de utilizar carga rápida en corriente continua.
La actualización llega además acompañada por el nuevo acabado Laurin & Klement, que pasa a ocupar la parte más alta de la gama y refuerza el componente de confort de un modelo que acaba de cumplir diez años. Desde su lanzamiento, Škoda asegura haber vendido 1,2 millones de unidades del Kodiaq en 70 mercados.
Una batería más capaz
El nuevo sistema combina un motor de gasolina de 177 CV con un propulsor eléctrico de 116 CV. La potencia conjunta alcanza los mencionados 200 kW o 272 CV, unos 68 CV más que en el Kodiaq iV de 204 CV presentado con la actual generación. La batería tiene una capacidad de 25,7 kWh brutos y 19,7 kWh netos. Škoda no especifica en esta primera información la autonomía eléctrica homologada de esta nueva variante, por lo que conviene esperar a los datos definitivos antes de trasladar las cifras del actual Kodiaq iV.
Sí mantiene una característica poco común entre los híbridos enchufables: la carga rápida en corriente continua. El sistema admite hasta 50 kW, una potencia que permite aprovechar cargadores rápidos durante un viaje y reduce bastante la dependencia de la carga doméstica o en alterna.
Laurin & Klement, en lo más alto
La otra novedad es la incorporación del acabado Laurin & Klement, denominación que Škoda reserva tradicionalmente para sus versiones más completas y confortables. En el Kodiaq añade asientos con función de masaje, llantas específicas y diferentes detalles exteriores. Las barras del techo son plateadas, mientras que paragolpes y faldones laterales quedan pintados en el color de la carrocería. Los emblemas Laurin & Klement aparecen tanto en el interior como en el exterior. Škoda ofrecerá este acabado con diferentes opciones mecánicas, por lo que no quedará restringido al nuevo híbrido enchufable.
Una segunda generación más electrificada
La actual generación del Kodiaq llegó en 2023 y supuso también el estreno de la hibridación enchufable dentro del modelo. Hasta ahora, el Kodiaq iV desarrollaba 204 CV y podía superar los 100 kilómetros de autonomía eléctrica, además de mantener una propuesta claramente familiar y un habitáculo de gran tamaño.
La llegada de esta nueva variante de 272 CV amplía el margen por arriba y acerca el rendimiento del PHEV a las versiones más potentes de la gama sin abandonar la posibilidad de realizar buena parte de los desplazamientos cotidianos con electricidad. El momento elegido tampoco es casual dentro de la trayectoria comercial del modelo. El Kodiaq cumple ahora diez años desde su presentación en 2016, periodo en el que Škoda ha producido 866.100 unidades de la primera generación y cerca de 330.000 de la segunda.
Con el nuevo sistema híbrido enchufable, Škoda refuerza precisamente una fórmula que cada vez está ganando más peso entre los SUV grandes: baterías suficientemente grandes para cubrir el uso diario en eléctrico, pero acompañadas por potencias elevadas y tiempos de recarga más cercanos a los de un eléctrico que a los PHEV tradicionales.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.


















