- El Atelier Alpine se transformará durante cuatro días en una extensión del paddock del Gran Premio, con simuladores, retransmisiones en directo y encuentros para los aficionados.
- El monoplaza Alpine A526 recorrerá algunas de las principales avenidas de Barcelona acompañado por los nuevos A290 y A390, ambos 100% eléctricos.
- La iniciativa servirá también para acercar al público la nueva estrategia de electrificación de Alpine, una marca que utiliza la Fórmula 1 como laboratorio tecnológico.
Todavía con la resaca del GP de Mónaco donde Pierre Gasly rozó el podio (solo una sanción le privó de ello), Barcelona recoge el testigo del Mundial de Fórmula 1 y la Ciudad Condal empieza ya a respirar F1 mucho más allá del Circuit de Barcelona-Catalunya. Mientras los equipos ultiman los preparativos, la metrópolis también se convertirá en escenario de una propuesta poco habitual: acercar el ambiente del paddock a quienes no pisan un box, un pit lane o una grada.
Ese es el planteamiento de la Alpine Race Week, una iniciativa que transformará el Atelier Alpine de la calle Diputació en un punto de encuentro para aficionados y curiosos entre el 11 y el 14 de junio. Simuladores de última generación, retransmisiones en directo de entrenamientos, clasificación y carrera, sesiones inspiradas en la preparación física de los pilotos o coloquios con especialistas forman parte de un programa pensado para trasladar una parte de la experiencia de la Fórmula 1 al centro de Barcelona.
De la competición a la calle
La idea resulta especialmente significativa en un momento en el que Alpine está redefiniendo su identidad. La marca francesa ha iniciado una nueva etapa apoyada en una gama completamente electrificada y utiliza la competición como uno de los pilares sobre los que construir su imagen.
La presencia del monoplaza Alpine A526 en la ciudad será uno de los momentos más llamativos de la programación. El jueves recorrerá algunas de las principales arterias de Barcelona (entre ellas Diagonal, Vía Augusta, Paseo de Colón o Plaza España) transportado en una vitrina transparente y acompañado por los nuevos Alpine A290 y A390, dos modelos que representan la nueva generación de deportivos eléctricos de la marca.
Precisamente estos vehículos tendrán un papel protagonista durante toda la semana. Los asistentes podrán conocerlos de cerca e incluso participar en pruebas dinámicas organizadas por la marca para descubrir una propuesta que busca trasladar al coche de calle algunos de los valores asociados históricamente a Alpine: ligereza, precisión y una conducción especialmente ágil.
Una terna de lujo
No es casualidad que el A290 y el A390 ocupen el centro de esta estrategia. Ambos forman parte del denominado Dream Garage de Alpine, el proyecto con el que la firma pretende construir una gama deportiva completamente eléctrica sin renunciar al carácter que la ha acompañado desde los tiempos de Jean Rédélé. La competición sigue ocupando un lugar esencial en esa filosofía y continúa funcionando como un laboratorio donde experimentar tecnologías que después encuentran aplicación en los vehículos de producción.
La Race Week también tendrá un componente comercial. Coincidiendo con la celebración del Gran Premio, Alpine pondrá en marcha una campaña especial para la adquisición de los A290 y A390 con unidades limitadas vinculadas simbólicamente a los dorsales de sus pilotos de Fórmula 1, Franco Colapinto y Pierre Gasly.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.













