- Hasta 595 kilómetros WLTP en el Q4 Sportback e-tron performance.
- Carga rápida del 10 al 80% en unos 28 minutos y hasta 185 km recuperados en 10 minutos.
- Primer Audi con carga bidireccional V2L y preparado para Vehicle-to-Home.
Al comienzo de la electrificación, las firmas premium principalmente decidieron tomar un camino que, hoy por hoy, casi ya no se entiende. Necesitaban demostrar capacidad tecnológica y para ello pusieron sobre la mesa modelos grandes, caros y poco accesibles para el grueso de la población. Audi no fue una excepción. El e-tron original abrió el camino desde arriba, el e-tron GT reforzó la parte emocional y prestacional de la estrategia, y solo más tarde apareció el Audi Q4 e-tron, un SUV compacto desarrollado sobre la plataforma MEB que debía cumplir una misión menos espectacular, pero mucho más importante: llevar la movilidad eléctrica de la marca a un territorio comercialmente más amplio.
Cinco años después, el Q4 e-tron ha demostrado que aquella decisión tenía sentido. Con más de 400.000 unidades vendidas, se ha convertido en el eléctrico de mayor peso para Audi y en uno de esos modelos que sostienen la estrategia. Sin embargo, el mercado eléctrico ha cambiado tanto que aquella propuesta inicial empezaba a necesitar una revisión profunda.
La actualización del Q4 e-tron responde precisamente a esa nueva exigencia. No cambia de plataforma ni modifica sus proporciones básicas, pero sí mejora en los apartados que más condicionan el uso diario de un eléctrico: autonomía, carga, gestión térmica, conectividad y aprovechamiento energético. Y lo hace en un momento peculiar, porque seguirá siendo durante unos meses el Audi eléctrico más accesible antes de que el futuro A2 e-tron ocupe ese papel en la gama.
La eficiencia como base
La principal mejora técnica está en la llegada del nuevo motor trasero APP350, un propulsor síncrono más eficiente que ya se ha convertido en una de las piezas clave dentro del Grupo Volkswagen. Audi lo combina con una electrónica de potencia revisada, semiconductores de carburo de silicio y una transmisión con menor fricción. Y es que en un eléctrico, cada pequeña pérdida energética cuenta, especialmente cuando hablamos de un SUV que supera ampliamente las dos toneladas.
A ese trabajo se añade una nueva gestión energética y un lubricante de baja viscosidad que, según la marca, puede aportar hasta 12 kilómetros adicionales en condiciones frías. Cifras que proponen un cambio de tendencia importante en los eléctricos, pues ya no solo dependen de instalar baterías más grandes, sino de hacer que cada componente desperdicie menos energía.
Con todo, la gama se sigue estructurando en tres versiones. El Q4 e-tron de acceso entrega 204 CV y utiliza una batería de 63 kWh brutos (59 kWh netos) homologando hasta 442 kilómetros en la carrocería SUV y 452 kilómetros en el Sportback. El Q4 e-tron Performance sube el rendimiento hasta los 286 CV, una batería de 82 kWh brutos (77 útiles) y alcanza 582 kilómetros en el SUV o 595 kilómetros en el Sportback. Por último, el Q4 e-tron quattro, suma dos motores para declarar 299 CV, homologando hasta 561 kilómetros en carrocería SUV y 575 kilómetros en Sportback ya que monta la batería grande
La carga mejora en todos los aspectos
Si bien la batería se mantiene en comparación con el modelo saliente, la recarga ha sido uno de los apartados en los que el Q4 necesitaba ponerse al día. Ahora la batería pequeña admite hasta 160 kW en corriente continua y la grande alcanza 165 kW, cifras que permiten cargar del 10 al 80% en unos 28 minutos. En condiciones óptimas, Audi anuncia la recuperación de hasta 185 kilómetros en diez minutos, un dato especialmente relevante porque afecta directamente al uso en viaje.
También se corrige otro punto importante: el preacondicionamiento de la batería. El sistema puede activarse automáticamente cuando se introduce un cargador rápido como destino en el navegador, preparando la temperatura del paquete para recibir la máxima potencia posible, o de forma manual si el conductor lo prefiere.
Igualmente, el Q4 e-tron incorpora el Plug & Charge de serie, una funcionalidad que simplifica el proceso de carga y que en estaciones compatibles, solo bastará con conectar el cable para que el coche se autentifique, inicie la sesión y gestione la facturación sin necesidad de tarjeta ni aplicación adicional.
V2L y V2H: el coche como batería útil
Por separado ponemos la que, sin duda, es la gran novedad a efectos de carga: la función bidireccional. Por primera vez en Audi, un modelo eléctrico permite utilizar la batería para alimentar dispositivos externos mediante Vehicle-to-Load. Puede hacerse a través de una toma doméstica de 230 voltios y 2,3 kW situada en el maletero o mediante un adaptador conectado al puerto de carga. La aplicación práctica es evidente: bicicletas eléctricas, herramientas, material de acampada, pequeños electrodomésticos o cualquier dispositivo que pueda funcionar con esa potencia.
Más interesante todavía es que el sistema está preparado para Vehicle-to-Home, una función que permitirá usar la batería del coche como almacenamiento energético doméstico mediante un wallbox de corriente continua compatible. En un contexto de crecimiento del autoconsumo fotovoltaico, esta posibilidad abre una vía relevante: cargar el coche con excedentes solares y utilizar parte de esa energía en casa cuando la electricidad sea más cara o cuando no haya generación.
En este último caso, depende de la infraestructura compatible, tarifas y regulación, pero lo que es evidente es que supone un paso importante para que el coche eléctrico deje de ser únicamente un consumidor de energía y pase a integrarse dentro del ecosistema doméstico. Que Audi introduzca esta función precisamente en el Q4 e-tron, y no en un modelo mucho más caro, resulta significativo.
Más cerca del Q6 e-tron
Entrando en el apartado estético, sin variar sus 4,60 metros de largo y la posibilidad de elegirlo en carrocería Sportback, el renovado Q4 e-tron propone un envoltorio mucho más atractivo que hasta ahora, con patrones derivados del Q6 e-tron. Así lo vemos en un frontal, donde la parrilla Singleframe está ahora carenada por completo y pintada en el color de la carrocería o la iluminación, que también evoluciona con la tecnología LED digital en la zona delantera y con la OLED en la trasera, permitiendo en ambos casos ofrecer varias firmas personalizadas.
Los paragolpes también se han revisado y mientras que el delantero incrusta tomas laterales para canalizar el aire alrededor de las ruedas delanteras, pintadas además en plata o negro brillante, el trasero ofrece un aspecto más deportivo. El conjunto se completa con unas llantas de entre 19 y 21 pulgadas o con los nuevos colores disponibles.
Sin embargo, la mejora en el interior es más notable. El Q4 e-tron adopta el Digital Stage, formado por una instrumentación de 11,9 pulgadas y una pantalla central táctil de 12,8 pulgadas integradas en una superficie panorámica con tecnología OLED. Opcionalmente puede añadirse una tercera pantalla de 12 pulgadas para el acompañante, la mayor que Audi ha instalado hasta ahora en esa posición.
El sistema multimedia se basa en Android Automotive, permite instalar aplicaciones desde la Audi Application Store y cuenta con asistente de voz con integración de ChatGPT. También puede equipar head-up display con realidad aumentada, capaz de superponer flechas de navegación e indicaciones de asistencia sobre el entorno real, algo que mejora bastante la lectura de la ruta cuando se circula por ciudad o se afrontan enlaces complejos. El conjunto transmite una sensación mucho más moderna que antes, aunque también confirma una tendencia discutible: cada vez hay menos mandos físicos.
Prueba: consumo contenido para un SUV de más de dos toneladas
En carretera, el Q4 e-tron mantiene una personalidad muy clara. No es un SUV eléctrico deportivo, sino un coche familiar, cómodo y silencioso, pensado para viajar con un alto nivel de aislamiento. La versión de acceso ya ofrece una respuesta suficiente para el uso diario, mientras que el quattro añade un empuje más contundente y mayor capacidad de tracción sin convertir el coche en algo especialmente radical.
Durante la ruta de prueba por Asturias, con carreteras secundarias, puertos de montaña y poca autopista, el consumo registrado fue de 18,4 kWh/100 km. Es una cifra positiva para un SUV eléctrico de este tamaño, especialmente teniendo en cuenta que hablamos de un coche pesado y con una carrocería elevada. En condiciones favorables, la versión de acceso puede cubrir más de 360 kilómetros reales sin demasiadas dificultades, mientras que las variantes de batería grande permiten plantearse viajes largos con bastante tranquilidad.
El sistema de regeneración también mejora gracias a las levas tras el volante, que permiten elegir entre tres niveles de retención, además de un modo automático que utiliza datos de navegación y sensores para adaptar la deceleración al tráfico y al trazado. Existe también un modo B más intenso para aproximarse a una conducción de un solo pedal. El único punto que no termina de convencer es el tacto del freno, con una primera zona poco comunicativa y una transición no siempre natural entre regeneración y frenada hidráulica.
Precio: acceso premium, de momento
El nuevo Audi Q4 e-tron no pretende deslumbrar con una plataforma inédita ni con una batería gigantesca. Su actualización va en otra dirección, probablemente más importante para el usuario real: consume menos, carga mejor, viaja más lejos, se integra mejor con el hogar y ofrece un interior mucho más alineado con lo que se espera de un Audi eléctrico en 2026.
En cuanto a los precios, parte de los 49.970 euros con la batería de 63 kWh, sube a los 55.570 euros en el performance y el quattro arranca en los 58.570 euros. La carrocería Sportback añade 2.100 euros en todos los casos. En cuanto a acabados, Advanced suma 1.000 euros, S line añade otros 2.750 euros sobre Advanced y Black line incrementa 2.850 euros sobre S line.
Son precios premium, como cabía esperar, pero también colocan al Q4 en una posición interesante dentro de la gama Audi. Sigue siendo el eléctrico más accesible de la marca hasta la llegada del futuro A2 e-tron, pero ya no se siente como un modelo de entrada desarrollado con concesiones. Su papel ahora es otro: ser el eléctrico familiar de volumen para quien quiere autonomía suficiente, carga rápida razonable, buen espacio y una imagen premium sin saltar al coste de un Q6 e-tron.
Galería de imágenes del Audi Q4 e-tron 2026
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.





















