- El SEAL Excellence AWD acelera de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos, frente a los 4,5 segundos que necesita el SEALION 7 con idéntica potencia de 530 CV.
- El SEALION 7 Excellence dispone de una batería de 91,3 kWh y admite hasta 230 kW en corriente continua, frente a los 82,5 kWh y 150 kW del SEAL.
- Los dos utilizan Blade Battery y tecnología Cell to Body, que integra la batería en la estructura y contribuye a aumentar la rigidez y rebajar el centro de gravedad.
El BYD SEAL fue uno de los primeros modelos de la marca que nos dejó claro al volante que la propuesta china podía ir bastante más allá de precio, equipamiento y autonomía. En su momento ya probamos sus 530 CV, su tracción total y sus prestaciones que hace no tanto habrían pertenecido casi exclusivamente a una berlina deportiva de combustión. El SEALION 7 llegó algo más tarde, pero sumando el ingrediente que ha hecho que la receta sea la más exitosa en la actualidad: la de los SUV.
Aunque ambos comparten tecnología, potencia y una clara intención de ofrecer prestaciones, la experiencia no es la misma. Ahí es donde está la cuestión de, digamos, “enfrentarlos” en estas líneas. El SEAL y el SEALION 7 representan dos maneras de aprovechar prácticamente la misma base eléctrica sin obligar a dos tipos de cliente muy diferentes a comprar el mismo coche.
La berlina es más baja, aerodinámica y elegante. El SUV añade espacio, una posición de conducción elevada, una batería de mayor capacidad en su versión superior y una potencia de recarga sensiblemente más alta. Los dos alcanzan los 530 CV, pero quizá ese sea el dato menos representativo a la hora de decidir entre uno de los dos.
¿Qué diferencia realmente al BYD SEAL del SEALION 7?

Sin más vueltas, vayamos directamente al grano. Mientras que el SEAL busca aprovechar de manera más eficiente la energía gracias a su silueta y ofrecer una conducción más cercana a la de una berlina deportiva; el SEALION 7 prioriza espacio, la facilidad de uso y una versatilidad sin renunciar a unas prestaciones muy elevadas.
Sus primeras diferencias se observan en las proporciones. Si bien ambos son casi igual de largos, el SEAL mide 4,80 metros por los 4,83 metros del SEALION 7, el punto determinante se lo da la altura. Son 16 cm de diferencia, 1,46 metros en la berlina y 1,62 en el SUV, que condicionan mucho más la conducción que otros aspectos.
Porque mientras que en el SEAL, el conductor queda más cerca del suelo, la carrocería se mueve menos y el coche cambia de apoyo con mayor naturalidad. Esa fue una de las cualidades que más nos convenció cuando probamos el Excellence AWD. Ojo, porque con esto no decimos que el SEALION 7 ofrezca una peor puesta en escena, todo lo contrario ya que al conducirlo se percibe ágil y mantiene la misma dirección comunicativa que su hermano berlina, si bien es evidente que las masas son mayores y que hay que anticipar ciertos movimientos. A ello suma una ventaja clara: el mejor acceso a su interior, el mayor dominio de la conducción y una sensación de amplitud superior.
¿Cuál corre más?

Hablar de esta cuestión en un eléctrico puede incluso sonar hasta contraproducente pero claro, con 530 CV disponibles sería omitir una realidad palpable. Pero antes de desvelarte cuál es más rápido (aunque seguro que lo intuyes) vamos a hablarte de su sistema de propulsión.
Los dos recurren a dos motores eléctricos y tracción total. El SEAL combina 390 kW (530 CV) con una carrocería que presenta un coeficiente aerodinámico Cx de solo 0,219, una de las cifras más bajas registradas para un turismo eléctrico de producción. Así y gracias a la aerodinámica puede permitirse una batería más pequeña, concretamente hablamos de un acumulador de 82,5 kWh frente a los 91,3 kWh del SEALION 7 Excellence.
De esta forma, el dato mínimo que puede alcanzar el SEAL más potente son 520 km, que no es para nada desdeñable, incrementándose hasta los 570 km en la versión Design de tracción trasera, con 313 CV, pudiendo registrar hasta 690 kilómetros en el entorno urbano. El SEALION 7, por su parte, se queda en los 502 kilómetros combinados y hasta 616 kilómetros en ciudad.
Ahora bien, en respuesta a la pregunta lanzada sobre la velocidad, aquí de nuevo el SEAL cuenta con mejores cifras, pues necesita 3,8 segundos para alcanzar los 100 km/h; mientras que el SUV emplea 4,5 segundos. Una diferencia de nuevo corta pero que se registra como consecuencia del mayor peso del SEALION 7. Y es que aquí la física sigue mandando, independientemente de la potencia o de la tecnología que lleve el coche.
¿Y cuál carga más rápido?

Una vez descritas las autonomías, nos centramos en la que quizá es la variable técnica más importante para quien valore en tener un eléctrico para viajar: la potencia de carga. En este apartado, el SEALION 7 no solo sobresale con bastante claridad, sino que se convierte en el BYD con la mejor cifra de carga de toda la gama. Su versión Excellence AWD admite conexiones hasta de 230 kW en corriente continua y puede pasar del 30 al 80% en 18 minutos, mientras que el SEAL alcanza los 150 kW, necesitando no obstante 26 minutos para pasar del 30 al 80%.
Ahora bien, hay que tener en cuenta una apreciación. Aunque cargue más rápido, no significa que el SEALION 7 sea automáticamente más apto para viajar que el SEAL, ya que la berlina consume menos y puede necesitar menos energía para cubrir la misma distancia. El SUV compensa su mayor gasto con una batería más grande y una velocidad de recarga superior. Es decir, son dos soluciones distintas para resolver el mismo problema.
ADN deportivo

El hecho de que hablemos de la batería no es baladí y además de aportar la energía suficiente para cubrir largas distancias, su representatividad va más allá de los simples datos de kilovatios, pues tiene mucho que decir en el comportamiento dinámico de ambos. Y es que tanto el SEAL como el SEALION 7 utilizan la archiconocida Blade Battery de BYD (con una química LFP -litio-ferrofosfato- con la que prescinde de níquel y cobalto), en la que la firma china lleva años poniendo el foco en su estabilidad térmica y la ha sometido a pruebas especialmente exigentes, entre ellas el conocido ensayo de penetración con clavo, en el que no registró fuego ni humo
Sin embargo, para hablar de dinámica de conducción y añadir el apellido deportivo, es importante tener en cuenta su tecnología Cell to Body (CTB). De esta forma, la batería deja de ser una ‘gran caja’ colocada debajo del habitáculo y pasa a trabajar como parte de la estructura del coche.
Eso permite elevar la rigidez torsional, aprovechar mejor el espacio y mantener las masas cerca del suelo. Un planteamiento que ayuda a explicar la estabilidad y la rapidez con la que ambos modelos responden a los cambios de dirección y aunque en el SEALION 7 tiene un poco más de trabajo porque debe controlar una carrocería sensiblemente más alta sí consigue limitar parte de las desventajas dinámicas que históricamente acompañaban a un vehículo con este formato frente, por ejemplo, a la berlina.
¿Cuál tiene más espacio?
En este punto, claramente el SEALION 7 gana con clara ventaja porque es más versátil, aunque la actualización del SEAL para 2026 ha reducido ligeramente esa diferencia. Porque BYD revisó el que quizá era uno de los talones de Aquiles de la berlina: el maletero. La zona de carga trasera ha pasado de los 400 con los que surgió en nuestro mercado a los 485 litros, mientras que el hueco delantero (el denominado frunk) aumenta de los 53 a los 72 litros.
En total hay, por tanto, 557 litros repartidos entre ambos extremos del coche, cifras bastante razonables para una berlina media que corrigen uno de los puntos menos convincentes de las primeras unidades. En el caso del SEALION 7 se dispone de 520 litros en la zona trasera, ampliables a 1.789 al plegar los asientos, y añade otros 58 litros bajo el capó ideales tanto para depositar los cables de carga como una bolsa de deporte. Pero la ventaja real no se encuentra solo en los litros: su portón y una carrocería más alta permiten cargar equipaje voluminoso (bicis, carritos de bebé…) con mucha más facilidad. Quien viaje con pasajeros y maletas convencionales difícilmente necesitará más espacio del que ofrece ahora el SEAL.
Entonces, ¿cuál elegiríamos?
No es una respuesta fácil y en esencia creemos que tampoco debería ser determinante porque si bien ambos modelos comparten semejanzas técnicas, la realidad es que cada uno puede satisfacer a un cliente bien diferente. El SEAL podría ser la opción más interesante para aquellos que valoren de una manera más purista las sensaciones de conducción (en el caso del Excellence se suma además la amortiguación adaptativa y el e iTAC, el sistema que gestiona el reparto de par entre ambos ejes), sin dejar de lado la eficiencia o la autonomía. Por su parte, el SEALION 7 encaja mejor en aquel conductor que además de buscar prestaciones, quiera resolver de manera más efectiva las necesidades de espacio.

Lo mejor del SEAL está en ese equilibrio entre prestaciones y eficiencia. Sus 3,8 segundos no le convierten en un deportivo radical, sino que sirven de complemento a una conducción que puede ser igualmente confortable y progresiva. En su favor cuenta con una posición más baja, más autonomía y menos consumo; mientras que en su contra estaría una potencia de carga más limitada o una capacidad del maletero más justa (aunque la actualización de 2026 mejoró dicho punto) y el hecho de disponer de una tapa en lugar de un portón.
El SEALION 7, por su parte, ofrece otra clase de equilibrio. Mantiene los 530 CV, tarda únicamente siete décimas más en alcanzar 100 km/h y gana de forma clara en espacio y facilidad de acceso. La batería de 91,3 kWh y, especialmente, los 230 kW de carga son argumentos importantes para quien viaje con frecuencia y no quiera realizar largas paradas. En su contra tiene una mayor altura que resta algo de precisión (si bien su chasis responde mejor de lo que cabría esperar en un SUV de este tamaño) y el consumo es ligeramente superior que el de su hermano.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.














