- El Range Rover Sport Electric será el segundo modelo 100% eléctrico de la marca tras el Range Rover Electric.
- La marca todavía no ha comunicado potencia, batería, autonomía ni precio del Sport Electric.
- Su llegada completará una gama que seguirá ofreciendo versiones PHEV, V8 mild-hybrid y motores de seis cilindros gasolina y diésel.
Range Rover tiene un problema diferente frente al resto de fabricantes cuando decide modificar un coche o, en este caso, electrificarlo. No basta con hacer un SUV rápido, caro y que además sea cero emisiones, sino que sus clientes esperan que siga siendo un Range Rover, es decir, confortable, refinado y capaz de salir al campo y mancharse de barro sin necesidad de pedir permiso y con una presencia propia de la realeza británica.
Ese equilibrio es el que tendrá que resolver el nuevo Range Rover Sport Electric, un modelo que ha sido confirmado por la marca y mostrado en Goodwood bajo una carcasa de tipo conceptual (en realidad su tren motriz estaba escondido en una carrocería de los modelos actuales) antes de su presentación completa, prevista para más adelante este mismo año. No será el primer eléctrico de la casa, porque ese papel corresponde al Range Rover Electric, pero sí el que deberá trasladar la parte más dinámica de la familia a una mecánica sin emisiones locales.
La aparición en Goodwood no ha servido, en cambio, para conocer los primeros detalles técnicos ya que Range Rover todavía se guarda para sí las cifras de potencia, batería, autonomía, tiempos de carga y precio. Lo que sí ha dejado claro es la intención: el Sport Electric conservará la silueta musculosa del modelo actual, se integrará dentro de la gama como una alternativa más y no sustituirá de golpe a las versiones de combustión, híbridas enchufables o V8.
Goodwood como escaparate
Range Rover utilizó Goodwood para enseñar algo más que un coche estático. Los prototipos eléctricos afrontaron varios retos de conducción inspirados en algunas hazañas históricas del Range Rover Sport, desde los 999 escalones de Heaven’s Gate en China hasta el ascenso por un aliviadero en Islandia.
El mensaje resultaba evidente. La marca sabe que su cliente acepta la electrificación si no percibe una pérdida de capacidad. Un Range Rover puede ser eléctrico, pero no puede comportarse como un SUV de lujo que solo funciona bien en una avenida perfecta. Durante el evento, Land Rover sacó uno de los prototipos desde el interior de un fuselaje de avión, lo subió por una escalinata y lo dejó rodar en pista. Hay mucho teatro británico en esa puesta en escena, pero también una preocupación real: convencer a los compradores tradicionales de que la batería no convierte al Sport en un producto más blando o menos auténtico.
El Sport Electric completará una gama muy amplia
Hay un detalle importante: a diferencia de otros rivales, la llegada del Sport Electric no eliminará el resto de mecánicas. Range Rover seguirá ofreciendo versiones híbridas enchufables, motores de seis cilindros gasolina y diésel, y un V8 gasolina mild-hybrid. Esta convivencia explica bastante bien la estrategia de JLR: avanzar hacia el eléctrico sin empujar a todos sus clientes al mismo ritmo.
Y es que desde la marca son conscientes de que hay compradores de todo tipo: desde los que recorren largas distancias, hasta los que necesitan una elevada capacidad de remolque, pasando por los que viven en zonas con poca infraestructura de recarga y otros que, simplemente, todavía quieren un V8. Range Rover no puede permitirse perderlos de golpe. El eléctrico, sin embargo, será clave para la imagen de la marca. En el mercado premium, modelos como el BMW iX, el Mercedes EQS SUV, el Lotus Eletre o el recién llegado Porsche Cayenne eléctrico han ido ocupando el espacio de los grandes SUV cero emisiones. Range Rover llega más tarde que algunos de ellos, pero con una ventaja clara: su nombre sigue teniendo un peso especial en lujo todoterreno.
Como referencia para tener en cuenta algunos datos de por dónde podrían ir los tiros, el Range Rover Electric contará con dos motores eléctricos, uno por eje, para dar 550 CV, 850 Nm, mientras que su batería útil será de 118 kWh con el que conseguirá una autonomía estimada de unos 530 kilómetros y en la que además tendrá una arquitectura de 800 voltios.
Te puede interesar…
- Range Rover se ‘londoniza’ con cuatro ediciones especiales inspiradas en zonas icónicas de la capital inglesa para sus SUV de lujo
- El Range Rover eléctrico demuestra lo que vale incluso a 40 grados bajo cero
- Tras más de 1.500 horas de trabajo el Range Rover Safari de James Bond es eléctrico
No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.

















