- Los niños y los mayores pueden marearse más viajando en coche eléctrico que en coche de combustión
- La música suave y alegre puede ayudar a disminuir los síntomas de mareo
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Viajar con niños en coche hacia nuestro destino vacacional puede suponer un auténtico reto, y una prueba como pocas a los límites de nuestra paciencia. «¿Cuánto falta, papá? ¿Queda mucho para llegar? Mamá, me estoy mareando», son frases que se escuchan una y otra vez en miles y miles de coches cada verano en las carreteras españolas. Los viajes largos son especialmente incómodos para los más pequeños y curiosamente, y a pesar de todos los avances tecnológicos que llevan incorporados, en los coches eléctricos hay un factor que los puede hacer todavía más incómodos.
Sí, porque está científicamente demostrado que los pasajeros, entre ellos los niños, se marean más viajando en coche eléctrico que en coche de combustión. Así que, si posees un coche eléctrico y piensas viajar en él a tu destino vacacional con toda la familia, es importante que tengas en cuenta una serie de factores que pueden hacerte el trayecto más agradable a ti, y especialmente a tus hijos.
Los coches eléctricos marean un poco más
Lo primero que hay que dejar claro es que los niños no se marean más en un coche eléctrico que cualquier otra persona. Es decir, tu pareja o la abuela, se pueden marear de igual forma y hacer el viaje un poco más complicado. Si bien es verdad, que normalmente el mareo de un niño trastoca mucho más el viaje a todos los ocupantes.
Muchos de nuestros lectores pensarán, ¿cómo es posible que los coches eléctricos produzcan más mareo que los de combustión, con lo avanzados que son? Pues podría parecer extraño pero tiene su base científica y tiene mucho que ver con el funcionamiento de nuestro cerebro.
Cuando estás acostumbrado a viajar en coche de combustión, el cerebro se acostumbra a ciertos sonidos, efectos visuales y vibraciones que le permiten adelantarse a los acontecimientos, pero, cuando estos desaparecen, nuestro sistema nervioso se descoloca. Es decir, si escuchas que el motor se revoluciona te preparas para un acelerón y si ves que el conductor reduce la marcha te preparas para una deceleración del vehículo y así varias cosas más.
Pero cuando todas estas cosas se efectúan si señales previas, como ocurre con los vehículos eléctricos (cuyo motor es silencioso), el cerebro no anticipa lo que va a suceder y no prepara a nuestro cuerpo para el futuro inmediato. Cuando el cerebro se queda sin señales externas que le permitan anticipar el movimiento del vehículo se provoca una sensación desagradable que conlleva en muchos casos un mareo.
La frenada regenerativa y las pantallas tampoco ayudan
Una de las características de muchos coches eléctricos es que cuentan con la frenada regenerativa. Un sistema que aprovecha la energía cinética de la desaceleración de un vehículo eléctrico o híbrido para recargar su batería. En lugar de disipar la energía en forma de calor (como ocurre en los frenos convencionales), el motor eléctrico funciona a la inversa, actuando como un generador que resta velocidad al auto y produce electricidad.
Esta función que resulta tan importante para la autonomía del coche, es otro factor que puede provocar desequilibrio en nuestro cerebro y por tanto un mareo, al no estar preparado para sentir la sensación de retención de la marcha en esos momentos.
Tampoco la nutrida cantidad de pantallas con las que suelen ir equipados los interiores de los coches eléctricos de última generación es buena para evitar los mareos. Según varios estudios realizados, hasta cuatro de cada diez personas que se marean dentro del coche lo hacen por mirar pantallas interiores. El exceso de estímulos visuales ocasiona que el usuario deje de observar lo que sucede fuera del vehículo, perdiendo el horizonte visual que el cerebro necesita para calcular el movimiento.
¿Qué podemos hacer para evitar esos mareos?
Y dirán nuestros lectores, ¿no se puede hacer nada para evitar esos mareos? Bueno, algo se puede hacer. Lo primero que hay que dejar claro es que los cuerpos y los cerebros se acostumbran con las repeticiones, con lo que cuantas más veces viajas en un coche eléctrico más te vas acostumbrando a las sensaciones diferentes al resto de vehículos.
Es por eso que viene bien que los niños hayan realizado algunos viajes cortos antes de afrontar el gran reto del viaje al destino vacacional. También es bueno mantener una temperatura de entre 21 y 23 grados centígrados en el habitáculo y conducir con suavidad.
Otro remedio que parece estar demostrando su eficacia es escuchar música. Así lo confirma un estudio realizado por científicos de la Universidad del Suroeste de China, que tuvieron en cuenta cómo interviene la música en el estado anímico de las personas y demostraron que la música suave y alegre produjo los mejores efectos de recuperación, mientras que la música triste fue menos efectiva que no hacer nada.
Seguro que después de leer esto, estás más preparado para afrontar tu largo viaje de vacaciones con los niños y el resto de la familia en tu coche eléctrico en mejores condiciones. ¡A disfrutar!
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.


















