- El sistema utiliza un Renault Twingo E-Tech adaptado con cámaras y sensores para analizar el entorno urbano.
- Puede medir contaminación, ruido, estado del pavimento o episodios de degradación mientras circula con normalidad.
- La plataforma está pensada para ofrecer datos útiles a ayuntamientos y organismos públicos sin necesidad de instalar nueva infraestructura fija.
Cuando se habla del coche eléctrico, la conversación suele girar alrededor de la autonomía, la velocidad de recarga o el precio de las baterías. Sin embargo, la digitalización está ampliando el papel del automóvil mucho más allá de la movilidad. Cada vehículo incorpora decenas de sensores, cámaras y sistemas de comunicación capaces de generar información sobre el entorno en el que circula. La cuestión es qué hacer con todos esos datos y Renault cree que pueden servir para gestionar mejor las ciudades.
La marca francesa y Software République han presentado cleveR insights, una plataforma móvil desarrollada sobre la base del nuevo Twingo E-Tech eléctrico que transforma un vehículo de serie en una unidad capaz de recopilar y analizar información del entorno urbano en tiempo real. El objetivo no es desarrollar un nuevo coche, sino ofrecer una herramienta que permita a administraciones, operadores públicos y empresas disponer de una fotografía mucho más precisa de lo que ocurre en sus calles.
La propuesta responde a una realidad cada vez más evidente. Las ciudades generan enormes cantidades de información, aunque buena parte de ella permanece dispersa entre diferentes organismos o depende de sensores instalados en puntos concretos. Frente a ese modelo, Renault plantea un sistema móvil que obtiene datos mientras desarrolla una actividad cotidiana, ampliando la cobertura y ofreciendo una visión dinámica del territorio.
Un Twingo convertido en plataforma tecnológica
El protagonista del proyecto es un vehículo que, sobre el papel, mantiene las características que lo convierten en una opción especialmente adecuada para el entorno urbano: dimensiones contenidas, maniobrabilidad y una mecánica completamente eléctrica que le permite desplazarse sin emisiones locales ni ruido mecánico.
Sobre esa base se instala un arco técnico que integra cámaras y una amplia variedad de sensores capaces de registrar parámetros relacionados con la contaminación, el ruido ambiental, el estado del firme, situaciones de degradación urbana o determinados indicadores climáticos. La información se recopila mientras el vehículo circula y se integra posteriormente en una plataforma capaz de combinar esos datos con otras fuentes fijas para generar mapas y análisis mucho más completos sobre el funcionamiento de la ciudad.
No se trata de un prototipo sin aplicación práctica. Renault explica que cleveR insights parte de un vehículo homologado y operativo, lo que facilita su incorporación a flotas municipales o de operadores públicos sin necesidad de desarrollar plataformas específicas.
El coche eléctrico como herramienta para las administraciones
El planteamiento resulta especialmente interesante porque propone un uso diferente del vehículo eléctrico. En lugar de limitarse a transportar personas o mercancías, el automóvil pasa a desempeñar también una función de recopilación de información útil para la gestión pública. Un mismo recorrido puede servir para detectar zonas con niveles elevados de ruido, identificar deterioros del pavimento, localizar episodios de contaminación o realizar campañas de medición específicas sin desplegar infraestructura adicional.
Renault plantea además un espacio de carga modular que permite incorporar equipamiento adaptado a distintas misiones, desde labores de mantenimiento hasta campañas técnicas o diagnósticos sobre el terreno. La flexibilidad es uno de los argumentos del proyecto. Un mismo vehículo puede asumir diferentes funciones dependiendo de las necesidades de cada administración o servicio.
Menos infraestructura fija, más información en movimiento
La digitalización de las ciudades ha estado tradicionalmente asociada a la instalación de sensores permanentes repartidos por el espacio urbano. Ese modelo ofrece datos muy precisos, pero requiere inversiones importantes y una cobertura limitada a los puntos donde se ubican los equipos.
La propuesta de Renault introduce una lógica distinta. Aprovechar vehículos que ya circulan diariamente permite ampliar el área de análisis y actualizar continuamente la información disponible sin multiplicar el número de instalaciones fijas. El sistema incorpora además la unidad técnica Apache, desarrollada junto a Bruitparif, especializada en la medición del ruido de rodadura, lo que permite elaborar cartografías acústicas más detalladas y relacionarlas con el estado de las infraestructuras o la intensidad del tráfico.
Una nueva función para el coche eléctrico
La electrificación está transformando la forma de propulsar los vehículos, pero también está ampliando las funciones que estos pueden desempeñar dentro del ecosistema urbano. El proyecto desarrollado por Renault y Software République ilustra esa evolución con un planteamiento sencillo: aprovechar un coche que ya circula por la ciudad para convertirlo, al mismo tiempo, en una fuente continua de información sobre el estado del entorno.
Es una aproximación diferente a la movilidad inteligente. No busca que el vehículo sea únicamente más eficiente, sino también más útil para comprender cómo funcionan las ciudades y facilitar decisiones basadas en datos reales. Y en un momento en el que la gestión urbana depende cada vez más de la información disponible, esa capacidad puede acabar teniendo tanto valor como la propia autonomía del automóvil.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.














