- Los aranceles de la UE a los coches eléctricos chinos no están siendo todo lo efectivos que se pretendía
- Los vehículos eléctricos de marcas chinas siguen siendo un 21% más baratos que los de fabricantes europeos
- El Calambrazo: “El desembarco de marcas chinas en Europa, el nuevo “Día D” ha llegado
La industria automotriz europea está pasando las de Caín. La competencia en el sector es tremenda y la pujanza de los fabricantes chinos está creando un panorama incierto que la Unión Europea no ha sabido controlar hasta el momento, debido, entre otras muchas cosas a que, como casi siempre, llega tarde y mal.
Sí, porque la excesiva legislación, la burocracia eterna, los dificultad de poner de acuerdo a 27 estados miembro, y unas cuantas cosas más, hacen que las decisiones importantes se tomen de forma desesperadamente lenta y para cuando la UE quiere poner solución a un problema, hayan surgido otros problemas diferentes que solucionar alrededor del mismo. La maquinaria de la Unión Europea se mueve al ritmo de un viejo elefante con artrosis.
China va dos pasos por delante
Decimos dos pasos, pero es posible que sean más. China quiere dominar el mundo y, aunque no ha tenido nunca mucha prisa por conseguirlo, en la actualidad ha acelerado bastante. En su misión a largo plazo ha visto una oportunidad única en Europa para coger un fuerte impulso en su propósito. Con una sociedad excesivamente acomodada, complaciente, instalada en mayor o menor medida en el estado del bienestar y con una gobernanza lenta, vaga y pasota, la UE es presa fácil.
Son muchas las voces que afirman que el Gobierno chino está infiltrado en los órganos de decisión de la UE y que por eso sabe lo que se va a hacer mucho antes de que se haga y reacciona adelantándose a que lleguen las medidas de los 27, cuando no consigue incluso retrasarlas o anularlas.
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No sabemos si será verdad, pero, cuando menos, lo parece. Los palos de ciego que ha ido dando Europa en torno al vehículo eléctrico han desesperado a los grandes grupos automotrices. Europa ha querido ser el adalid de la descarbonización y se ha pasado de la raya, entre otras muchas cosas porque ha basado toda su estrategia en la ideología, mirándose el ombligo y sin mirar al resto del mundo. Como si en esta sociedad actual se pudiera vivir al margen de lo que acontece en cualquier parte del globo.
Cuando ya se conocía el agresivo programa chino para potenciar la electrificación del automóvil, la UE se puso dura y abrió el camino a la invasión de las marcas chinas, sin pensar en ninguna consecuencia para su industria y sin contemplar los riesgos. Cuando quisieron poner remedio con un proteccionismo a golpe de aranceles, los coches chinos ya le habían cogido la delantera.
Los híbridos enchufables, a escena
La Comisión Europea decidió imponer aranceles suplementarios a los vehículos eléctricos importados desde China por las impresionantes subvenciones que la mayoría de fabricantes de ese país recibían de su Gobierno, lo que les permitía vender a unos precios imposibles de igualar por los fabricantes europeos, carentes de este tipo de ayudas. Pero el daño a la industria del Viejo Continente ya estaba hecho y los chinos ya se habían adelantado a la jugada.
¿Cómo? Pues, de dos formas principalmente. La primera, aprovechando que los aranceles no afectaban a los vehículos híbridos enchufables y llenando Europa de ese tipo de coches a precios más bajos que los europeos y la segunda, buscando fábricas donde ensamblar los coches que llegaban por piezas y así se evitaba el arancel.
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¿Todo esto es negativo para Europa? Evidentemente no. La industria automotriz europea estaba estancada y todo esto la ha reactivado, aunque no sabemos con qué consecuencias finales. Eso es positivo. Se han reabierto fábricas y otras han evitado ser cerradas, conservándose miles de puestos de trabajo. Eso también es positivo. Y, por supuesto, también es positivo que los europeos hayamos podido acceder a la movilidad eléctrica a un precio asumible. Porque si no es por los coches chinos, varios millones de europeos seguirían usando coches de combustión.
En España los híbridos son la estrella de la electrificación y en otros países también. Por eso, y una vez más, tarde, la UE parece querer reaccionar imponiendo aranceles a este tipo de vehículos que vengan de China. Las marcas chinas ahora controlan el 13% del mercado europeo de vehículos híbridos enchufables, frente al 3% en 2024. y Ahora, la UE se plantea poner aranceles a estos modelos PHEV.
Pero, ¿han servido de algo entonces los aranceles?
Según refleja un estudio de T&E (Transport & Environment) que es la principal organización no gubernamental (ONG) de Europa centrada en el transporte limpio, los aranceles de la UE a los coches eléctricos chinos han logrado reducir la cuota de mercado de los vehículos eléctricos fabricados en China.
El problema es que mientras que la cuota de mercado de los coches eléctricos producidos en China por marcas occidentales disminuyó, las importaciones de marcas chinas continuaron creciendo. Los coches eléctricos fabricados en el gigante asiático han supuesto el 17% del mercado europeo de vehículos eléctricos en los primeros tres meses de 2026, lo que muestra una caída respecto al máximo del 22% alcanzado en 2024, cuando se introdujeron los aranceles.
Este descenso se debió principalmente a que marcas occidentales como Tesla, BMW y Volvo trasladaron su producción de China a Europa. La cuota de mercado de los fabricantes europeos en las importaciones chinas de VEB cayó del 38% en 2024 al 23 % en el primer trimestre de 2026, y la de Tesla descendió del 26% al 19%. En este momento, los fabricantes de automóviles chinos representan más de la mitad de las importaciones chinas de VEB, ya que a pesar de los aranceles, los vehículos eléctricos de marcas chinas siguen siendo un 21% más baratos que los de fabricantes europeos, según el análisis.
Como respuesta a los aranceles, los fabricantes de coches chinos están trasladando una mayor producción de vehículos eléctricos a Europa y también han orientado su producción hacia vehículos híbridos enchufables. BYD es el caso más claro, pues sus ventas en Europa crecieron un 270% en 2025, hasta rozar las 188.000 unidades, y en los cinco primeros meses de 2026 ya superaban las 100.000 entregas. Los modelos PHEV han supuesto el 53,1% de sus ventas en el primer trimestre.
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.


















