- El Proyecto CREED está financiado por fondos comunitarios
- El consorcio de CREED propone un cambio de paradigma radical para convertir el consumo masivo en una solución de almacenamiento descentralizada y colaborativa
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El pasado 1 de octubre arrancó oficialmente el proyecto europeo CREED. Esta ambiciosa iniciativa de investigación, financiada con fondos comunitarios y liderada por un consorcio estratégico de nueve empresas e instituciones internacionales, nace con el objetivo de resolver uno de los mayores desafíos del modelo energético actual, que no es otro que la intermitencia de las fuentes renovables y la gestión inteligente de la demanda a nivel residencial e industrial.
Bajo la coordinación general del prestigioso centro de investigación austriaco Virtual Vehicle Research GmbH, el proyecto CREED se centrará durante los próximos años en investigar, desarrollar y testar la integración armonizada de tres tecnologías que están llamadas a transformar el panorama urbano y energético global: los vehículos eléctricos, los sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías de última generación y las bombas de calor de alta eficiencia.
Activos dinámicos para las redes de distribución
El núcleo fundamental de esta investigación radica en la transformación de estos tres elementos en activos dinámicos de flexibilidad para las redes de distribución de electricidad. Hasta la fecha, los automóviles eléctricos o los sistemas de climatización residencial han sido vistos principalmente como grandes consumidores de energía que añaden presión a las infraestructuras de suministro en las horas punta.
Sin embargo, el consorcio de CREED propone un cambio de paradigma radical. Convertir el consumo masivo en una solución de almacenamiento descentralizada y colaborativa.
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“La recarga de un vehículo eléctrico, por ejemplo, podría trasladarse a un periodo en el que haya abundante electricidad renovable disponible. Las baterías pueden almacenar energía para su uso posterior, mientras que las bombas de calor y el almacenamiento térmico ofrecen posibilidades adicionales para ajustar el momento en que se consume la electricidad”, se afirma en un comunicado de prensa.
La flexibilidad es la clave
Gracias a la implementación de tecnologías de carga bidireccional, conocidas técnicamente como Vehicle-to-Grid o V2G, las baterías de los coches eléctricos conectados a la red dejarán de ser meros receptores pasivos de electrones. El software de control inteligente desarrollado en el marco del proyecto permitirá que estos vehículos actúen como un sistema de almacenamiento móvil a gran escala.
Cuando la producción de energía solar o eólica supere la demanda de la red, los coches absorberán ese excedente limpio. Por el contrario, en momentos de escasez o picos de demanda generalizada, los vehículos podrán devolver parte de la energía acumulada a la red o al propio edificio, estabilizando el sistema eléctrico de forma automática y transparente para el usuario.
Esta gestión inteligente se complementará de manera directa con las bombas de calor y los acumuladores de energía térmica. Las bombas de calor, identificadas por la Unión Europea como la tecnología prioritaria para descarbonizar la calefacción y la refrigeración de los edificios, poseen una inercia térmica inherente que puede explotarse estratégicamente.
El proyecto CREED desarrollará algoritmos predictivos basados en inteligencia artificial que sincronizarán el funcionamiento de estos equipos de climatización con la disponibilidad de energía renovable en la red y con los hábitos de movilidad de los ciudadanos. De este modo, una vivienda podrá calentarse o enfriarse utilizando energía barata y limpia antes de que el usuario llegue a su hogar, almacenando calor en la propia estructura del edificio o en tanques de agua específicos.
Nueve socios
CREED reúne a nueve socios del ámbito de la investigación y la industria de toda Europa. VIRTUAL VEHICLE Research GmbH, University of West Bohemia, SEnerCon GmbH, Grazer Energieagentur GmbH, Reduxi DACH GmbH, Centrale Lille Institut, Instituto Superior de Engenharia do Porto (ISEP), AEE – Institute for Sustainable Technologies y Hochschule Burgenland, son los asociados que implementarán una serie de proyectos piloto en entornos reales distribuidos por diferentes países de la Unión Europea, para demostrar la viabilidad y la escalabilidad de estas soluciones de vanguardia.
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Estos ensayos de campo son de vital importancia, ya que se llevarán a cabo bajo marcos regulatorios, condiciones climáticas y estructuras de mercado eléctrico muy diversas. Los datos recopilados permitirán validar los modelos de negocio y la transferencia tecnológica internacional, asegurando que las soluciones desarrolladas no se queden en el laboratorio, sino que puedan replicarse con éxito en cualquier geografía de la Unión Europea.
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.




















