- Tras 60 años de historia, el Toyota Corolla de decimotercera generación se fabricará en China y habrá una versión eléctrica pura
- La marca nipona espera de este forma evitar la reducción de ventas de su modelo estrella en el gigante asiático
- Toyota, BMW, Repsol y Bosch quieren demostrar que la movilidad eléctrica puede convivir con el uso de combustibles renovables y seguir descarbonizando Europa
Toyota Motor Corporation, el fabricante que más vehículos vende en el mundo, prepara el cambio más radical en la historia de su modelo insignia, el Corolla. El automóvil más vendido del planeta, con más de 50 millones de unidades entregadas desde su debut en 1966, trasladará el epicentro de su próxima generación a China, en una decisión estratégica que ha creado una pequeña revolución en el sector.
A partir de 2028, el gigante japonés fabricará el nuevo Toyota Corolla en alguna factoría de China, aún sin especificar, en colaboración con su socio local FAW, a través de la joint venture FAW Toyota Motor. La decisión no solo busca optimizar los costes de producción, sino también transformar al legendario modelo en un estandarte de la transición hacia el coche eléctrico.
Ruptura con el pasado de la marca japonesa
Esta transformación supone una ruptura conceptual con el pasado de la marca. Durante décadas, el Corolla ha sido el símbolo de la fiabilidad mecánica tradicional y el estandarte de la tecnología híbrida auto-recargable de Toyota. Sin embargo, las exigencias de un mercado global hipercompetitivo y el rápido avance de la electrificación han obligado a la cúpula directiva en Nagoya, liderada por el nuevo CEO, Kenta Kon, a dar un golpe de timón.
La próxima generación del Corolla se sustentará sobre una plataforma multienergía completamente nueva, desarrollada con el objetivo de albergar tres tecnologías distintas bajo una misma carrocería: motores de combustión de alta eficiencia, sistemas híbridos de última generación y, por primera vez en su trayectoria, una variante 100% eléctrica de batería.
Reducción de costes de fabricación y aprovechamiento de la tecnología china
La elección de China como la cuna de este nuevo Toyota Corolla no es casual, claro está. El país asiático se ha consolidado como el ecosistema más avanzado del mundo en la cadena de suministro de vehículos eléctricos, liderando la fabricación de celdas de batería, software de infoentretenimiento y sistemas de conducción autónoma.
Al concentrar el desarrollo y la producción inicial en este mercado, Toyota pretende absorber la velocidad de innovación de los fabricantes locales y reducir drásticamente los costes de fabricación. Esta alianza con FAW permitirá a la firma nipona plantar cara a rivales nativos como BYD, que han arrebatado una cuota de mercado muy significativa a las marcas tradicionales en los últimos años.
¿Qué pasará con el nuevo Corolla eléctrico en Europa?
A pesar del entusiasmo tecnológico, este movimiento estratégico plantea serios interrogantes logísticos e industriales para los mercados occidentales, especialmente el europeo. Actualmente, las unidades del Corolla que se comercializan en Europa occidental provienen de factorías regionales como la de Turquía o el Reino Unido. El traslado de la producción principal a China abre un debate sobre la viabilidad de importar el modelo debido a las tensiones geopolíticas y comerciales, y especialmente a los aranceles a los vehículos eléctricos importados desde China.
La política de aranceles a los vehículos eléctricos fabricados en China que ha impuesto la Unión Europea podría encarecer notablemente el precio final de la futura variante eléctrica, si se decide traerla directamente desde las plantas de FAW Toyota. La firma japonesa aún no ha desvelado si adaptará alguna de sus plantas europeas para ensamblar localmente las versiones destinadas al Viejo Continente o si asumirá el coste arancelario para mantener la competitividad del modelo.
El calendario estratégico de la compañía apunta a que la producción en serie comenzará en 2028, aunque los primeros prototipos conceptuales y las líneas maestras de su diseño podrían ser revelados al público general a finales de 2027.
Con este giro histórico, Toyota no solo busca asegurar la supervivencia comercial de su modelo más querido, sino también demostrar que las marcas tradicionales pueden adaptarse a la era de la movilidad cero emisiones sin perder su identidad. El Corolla del futuro nacerá en China, pero su ambición seguirá siendo conquistar las carreteras de todo el mundo.
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.



















