- El nuevo sensor desarrollado por TI puede mejorar la autonomía de las baterías al ser 20 veces más preciso que los sensores actuales
- Mide el campo magnético alrededor de la corriente eléctrica horizontal y verticalmente al mismo tiempo
- Baterías de estado sólido y 1.000 km de autonomía: la tecnología china que abaratará un 40% los coches eléctricos y que acorrala a Europa
Cuando alguien se encuentra en un concesionario escuchando al vendedor hablar de las características de un coche eléctrico hay un dato que está deseando conocer: la autonomía de ese coche. Autonomía es la palabra clave en el mundo del vehículo eléctrico. Del número de kilómetros que nos diga el vendedor que podemos recorrer con la batería cargada al 100% va a depender mucho que elijamos uno u otro modelo de los que nos propone.
Esa es precisamente la gran ventaja con la que cuentan los vehículos híbridos enchufables, que se están vendiendo tan bien en nuestro país y en Europa en general. Tener un vehículo PHEV resuelve el problema de la autonomía y la ansiedad que produce en viajes largos. La combinación de un motor eléctrico con un motor de combustión de respaldo, da mucha tranquilidad a la hora de afrontar un viaje largo, si bien no es la solución para el objetivo de descarbonización previsto. Pero cada vez más eléctricos puros ofrecen autonomías superiores a los 500 kms, que parece ser una de las barreras que aporta cierta tranquilidad a los usuarios.
Mucho dinero para investigar
Es por todo esto, por lo que los fabricantes destinan mucho dinero a la investigación para conseguir ganar kilómetros de automomía a los vehículos de sus gamas. Pequeños avances de 10 ó 15 kilómetros en autonomía son celebrados como grandes éxitos. Mejorar mucho más la aerodinámica de los vehículos parece algo bastante complicado, especialmente en determinados segmentos. Por eso, las baterías están en el centro de las miradas de todo el mundo. Su optimización es fundamental. Porque hasta el momento, mayor autonomía está unido a mayor capacidad de batería y por ende mayor peso y volumen de la misma.
Y es que en el ámbito de los vehículos eléctricos aún hay mucho margen de innovación por explotar, a diferencia de los coches con motor de combustión interna, donde más de cien años de trabajo, investigación y experiencia ya han dado lugar a gran parte de las posibles mejoras.
Y dentro de ese gran margen por explotar aparece un pequeño aparato desarrollado por la empresa norteamericana Texas Instruments (TI) que promete mejorar la autonomía de los vehículos eléctricos. Se trata de un pequeño sensor que recibe la denominación de TMCS2100-Q1.
Los ciento y pico kms de autonomía del primer Nissan Leaf
Cabe recordar que no fue hasta el año 2010 cuando se comercializó el primer coche eléctrico producido en masa para el público en general. Como todos nuestros lectores ya saben, ese coche no era otro que el popular Nissan Leaf. Un coche que ofrecía una autonomía homologada de unos 175 kms con una baterías de 24 kWh, aunque en el uso real se quedaba en unos 130 kms como mucho, y que pasará a los anales de la historia y que supuso el pistoletazo de salida a esta carrera del vehículo eléctrico a la que asistimos en la actualidad.
Así pues, resulta completamente normal que tan solo 16 años después encontremos que cada semana se producen avances en innovación y prestaciones dentro del sector de los vehículos eléctricos. Son todos esos pequeños detalles e innovaciones graduales los que, en conjunto, contribuyen a una mayor eficiencia, ya se trate de aerodinámica, baterías, sistemas de transmisión, reducción de peso o sensores.
¿Qué consigue el TMCS2100-Q1?
El nuevo sensor TMCS2100-Q1 de TI está ideado para el inversor de tracción, el componente de un vehículo eléctrico que controla el flujo de electricidad desde la batería al motor. El inversor funciona como el gestor de energía del motor, es decir, necesita saber con precisión cuánta electricidad fluye para suministrar la cantidad adecuada de energía en el momento adecuado.
El nuevo sensor de TI está diseñado para ser preciso. En lugar de medir el campo magnético alrededor de la corriente eléctrica en una sola dirección, lo mide horizontal y verticalmente al mismo tiempo, lo que le permite compensar las vibraciones que desplazan ligeramente el sensor.
Según TI, esto hace que el TMCS2100-Q1 sea hasta 20 veces más preciso que los sensores sin núcleo unidireccionales actuales. Mantiene los errores de medición por debajo del 1% incluso cuando su posición se desplaza 0,4 milímetros. Des esta forma, los usuarios podrán disfrutar de una aceleración más suave, un motor todavía más silencioso, mayor eficiencia y, potencialmente, una mayor autonomía con la misma batería.
Lo que hace esta pequeña pieza es optimizar ese flujo de energía que va de la batería al motor. Cuanto más preciso sea el sensor que proporciona los datos al inversor de tracción, más precisa será la entrega y la gestión energética del vehículo. TI trabaja en la optimización de la entrega de energía lo que debería contribuir a conseguir una mayor autonomía con cada recarga completa de las baterías.
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.

















