- Circular 80 kms cada día gracias a la energía del sol es un objetivo de Hongqi que puede ser suficiente para los desplazamientos urbanos de muchos usuarios
- La llegada de la perovskita a las cadenas de montaje promete democratizar esta tecnología
- Hongqi pretende tensar más la cuerda del mercado europeo de vehículos eléctricos
Muchos han sido los ingenieros que han investigado para conseguir que los techos solares de los coches se convirtieran en placas generadoras de energía para poder abastecer al vehículo y permitirse circular. Sin embargo, la escasa superficie de esta zona del vehículo hacía imposible la generación de energía suficiente como para que el coche consiguiera circular más allá de un puñado de kilómetros. Normalmente, se han utilizado estos techos para generar energía con la que abastecer a sistemas auxiliares tales como la climatización, las luces internas, etc.
Pero eso no ha hecho desistir a la industria y ahora parece que una marca china podría haber dado con la tecla. Se trata de Hongqi, la firma de lujo perteneciente al gigante estatal FAW Group, que ha presentado un avanzado prototipo de su SUV eléctrico, el Hongqi EHS7, equipado con el primer techo panorámico solar de la industria automotriz fabricado con células de perovskita.
Unos datos modestos pero que invitan a soñar
Este sistema es capaz de generar de forma autónoma hasta 400 kWh de energía limpia al año, marcando un antes y una después en la integración de tecnologías fotovoltaicas directamente en la carrocería de los vehículos de producción masiva.
A diferencia de los tímidos intentos previos de la industria, que utilizaban paneles rígidos de silicio cristalino con un rendimiento limitado y un peso considerable, los ingenieros de Hongqi han apostado por la tecnología de perovskita de película fina.
Este material de última generación destaca por ser extremadamente ligero, delgado y flexible, lo que permite moldearlo sin costuras sobre la superficie curvada del techo de cristal del SUV. Además, ofrece una tasa de conversión energética superior bajo condiciones de luz difusa o días nublados, optimizando la captura de radiación solar en cualquier época del año.
El techo solar es solo la primera piedra de una estrategia mucho más ambiciosa. El departamento de investigación y desarrollo de Hongqi ya se encuentra trabajando en la segunda fase del proyecto, que contempla la extensión de estas células fotovoltaicas de perovskita a otras partes clave de la carrocería del automóvil, tales como el capó delantero y los paneles de las puertas.
80 kms al día gracias al sol, para los eléctricos de Hongqi
Según las estimaciones oficiales de la firma asiática, la ampliación de la superficie captadora de energía podría llegar a generar hasta 10 kWh de electricidad al día en zonas de alta radiación. Esta cifra se traduciría directamente en una autonomía adicional de hasta 80 kms diarios de conducción puramente gratuita y ecológica gracias al sol, que Hongqi espera conseguir para sus eléctricos.
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En la actualidad la eficiencia del sistema permite alcanzar una potencia máxima instantánea de 300 vatios en condiciones óptimas de exposición. Una generación anual de 400 kWh se traduce de media en un poco más de un kWh diario, por lo que, por el momento la gestión inteligente de esta energía del vehículo no va destinada a intentar propulsar directamente el motor, sino que la electricidad captada por el techo solar se destina de forma prioritaria a alimentar los sistemas auxiliares del vehículo, como ha sucedido hasta ahora con otros experimentos similares.
Al descargar estos consumos secundarios de la batería principal de tracción, el sistema consigue preservar la autonomía real del vehículo y reduce la necesidad de conectarlo con tanta frecuencia a la red eléctrica para pequeños trayectos cotidianos.
Las células de perovskita abren un futuro muy esperanzador
Hongqi reabre, de esta manera, el debate sobre la viabilidad de los vehículos impulsados por energía solar. Aunque por el momento el SUV EHS7 con techo fotovoltaico se mantiene como un escaparate tecnológico y una declaración de intenciones para pruebas de rendimiento, consolida la tendencia de que el coche del futuro no solo será un consumidor de energía, sino también un generador de su propio sustento.
La llegada de la perovskita a las cadenas de montaje promete democratizar esta tecnología, ofreciendo una alternativa real para reducir la huella de carbono global. Las células de perovskita absorben un espectro de luz más amplio, rindiendo mejor en días nublados o con luz difusa. Son películas ultra finas que se adaptan a superficies curvas, ideales para techos solares de vehículos sin añadir peso sustancial.
Además, su producción requiere menos energía y temperaturas más bajas que los cristales de silicio purificado, reduciendo el coste de fabricación y pueden diseñarse con distintos niveles de opacidad, lo que permite integrarlas directamente sobre cristales panorámicos y ventanas.
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.

















