- Geely, que adquirió Volvo en 2010, podría producir algunos modelos de Zeekr y Lynk & Co
- El grupo chino ya tiene un acuerdo con Ford para producir alguno de sus modelos en la factoría de Amussafes
- El efecto Geely ya se deja notar en Ford Almussafes: trabajo para todos y ampliación de horario a los sábados
La industria del automóvil está en plena ebullición. La batalla que se está librando a nivel mundial desde hace ya unos años tiene un denominador común: China. El gigante asiático está jugando fuerte y sorteando todas las trabas que están intentando ponerle en su camino y en su objetivo principal, que no es otro que el de liderar el sector del automóvil a nivel mundial.
Los tentáculos chinos se extienden por todo el mundo, pero en estos momentos hay una zona que capta toda su atención y donde tiene puestos los cinco sentidos: Europa. Mientras esté Donald Trump en el poder, los chinos saben que Estados Unidos no va a ser un territorio friendly, por lo que sus deseos de expansión han encontrado en el Viejo Continente el lugar ideal.
El dinero chino salva puestos de trabajo en Europa
El estado del bienestar ha debilitado a la Unión Europea. Los europeos nos hemos vuelto comodones y los que más, los políticos que desempeñan su labor en Bruselas. En muchos casos, han llegado a Europa como último destino en su carrera política, no cómo un premio a su labor en sus respectivos países sino como un retiro dorado para dar sus últimos coletazos en la política. Eso ha convertido el parlamento europeo en un cementerio de elefantes, donde todo se mueve con una lentitud exasperante y falta agilidad, previsión, flexibilidad, brillantez y sobre todo anticipación.
China lo sabe porque lleva mucho tiempo estudiando el asunto y está llegando el momento en el que poner en práctica todo lo estudiado. Los grandes grupos automotrices europeos se llevaron a China gran parte de su producción, hace varias décadas, para conseguir más beneficios, haciendo que sus factorías europeas fueran perdiendo capacidad de producción. Hasta tal punto que dejaron de ser rentables.
La gran mayoría de fábricas de coches en Europa no han trabajado en los últimos años al máximo de su capacidad y eso lo chinos lo han visto como la gran solución para evitar los aranceles suplementarios con los que la UE ha querido frenar su ansias expansionistas en Europa (tarde y mal, como siempre).
No hay semana que no se hable de que un grupo automotriz chino quiera fabricar coches en alguna planta europea. El dinero chino ha salvado ya muchos puestos de trabajo en Europa y más que seguirá salvando. Por ejemplo en Bélgica, donde parece que Volvo podría comenzar a fabricar coches por encargo para su matriz Geely.
Alianza entre Geely y Volvo
Geely adquirió Volvo hace ya 16 años, cuando Ford se la vendió en 2010. Por lo tanto, la firma sueca pertenece a este grupo chino, uno de los más potentes de la República Popular, y por tanto parece normal que si Geely necesita más lugares donde fabricar coches en territorio europeo tire de su filial para hacerlo.
Geely ya ha llegado a un acuerdo con Ford para compartir la fábrica de Almussafes a partir del próximo año y ahora necesita más. Volvo solo tiene dos fábricas operativas en Europa, una en Gotemburgo y otra en Gante. Una tercera se unirá posiblemente el próximo año en Košice (Eslovaquia). Aún no está claro cuál de estas plantas fabricará los modelos de Geely a partir de 2028, pero parece que la de Gante es la elegida por Geely.
Volvo está atravesando un mal momento, tal como anunció recientemente. Los ingresos cayeron un 17%, hasta 7.000 millones de euros. El beneficio operativo se desplomó cerca de un 50% en el segundo trimestre en comparación con el mismo periodo del año anterior, situándose en unos 72,5 millones de euros. A la vez, la compañía rebajó su objetivo de entregar más coches este año que el pasado.
Volvo necesita reducir costes o conseguir nuevos ingresos y para ello parece buena idea compartir gastos de una de sus factorías con Geely, o que Geely le pague por producir alguno de sus modelos.
Alta gama
Todo hace indicar que los vehículos que Geely quiere producir en alguna de las fábricas europeas de Volvo son vehículos de un segmento superior, aunque todavía no se ha confirmado. De entre las marcas que controla Geely, destacan dos en este aspecto: Zeekr y Lynk & Co.
Hace unos meses, Hakan Samuelsson, director ejecutivo de Volvo, comentó que Volvo podría apoyar la expansión de Geely en Europa utilizando sus capacidades de producción. Esto parece cada vez más cercano y podría ocurrir en 2028.
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.

















