La Volkswagen California no necesita demasiadas presentaciones. Es, probablemente, la furgoneta más conocida del mundo y también una de las responsables de que miles de personas hayan descubierto que viajar no siempre implica reservar un hotel. Desde hace más de tres décadas, en versión camperizada representa una forma diferente de entender el ocio y el turismo, convirtiéndose en un icono que ha sabido evolucionar generación tras generación sin perder su esencia.
Las primeras California llegaron al mercado en los años 70 como preparaciones artesanales realizadas sobre la mítica VW Transporter T2. La primera Volkswagen California fabricada en serie data de 1988 y está basada en la generación T3. Desde entonces han llegado cinco generaciones oficiales: T3 California (1988), T4 California (1990), T5 California (2003), T6 y T6.1 California (2015, con actualización en 2019) y la completamente nueva California de 2024, desarrollada sobre la plataforma de la Multivan. Cada una ha incorporado mejoras en habitabilidad, tecnología y confort, pero todas han mantenido la misma filosofía: ofrecer la libertad de una autocaravana con el tamaño y la facilidad de conducción de un turismo grande.
La VW California más eficiente
La llegada de la Volkswagen California con mecánica híbrida enchufable, comercializada como eHybrid (apellido que comparte con los todos los PHEV de la casa alemana), supone, probablemente, uno de los cambios más importantes de toda esa evolución. No se trata únicamente de añadir un motor eléctrico para reducir consumos.
Volkswagen ha aprovechado la nueva plataforma para desarrollar una camper capaz de recorrer buena parte de los desplazamientos cotidianos utilizando exclusivamente electricidad, algo especialmente interesante para quienes utilizan su California tanto para viajar como para el día a día.
El resultado es una camper con etiqueta CERO, acceso sin restricciones a las Zonas de Bajas Emisiones y una experiencia de conducción mucho más silenciosa y refinada.
La electrificación de la VW California camperizada llega además en un momento especialmente oportuno porque aquellos que han hecho de lo de viajar con la casa a cuestas un estilo de vida no tienen muchas opciones para mantener viva esta filosofía unida a un compromiso medioambiental.
Furgoneta, camper y autocaravana: qué es qué
Aunque muchas veces se utilizan como sinónimos, furgoneta, camper y autocaravana son tres conceptos diferentes, pero con puntos en común. La diferencia va mucho más allá del tamaño o del precio y condiciona completamente el uso que se le puede dar al vehículo.
- Una furgoneta convencional está diseñada principalmente para transportar personas o mercancías. Puede ser una excelente base para viajar, pero de serie no incorpora ningún equipamiento específico para dormir o cocinar. Es, simplemente, un vehículo de transporte
- Una camper, como esta Volkswagen California, parte de una furgoneta, pero añade todo lo necesario para convertirla en una pequeña vivienda sobre ruedas: camas, cocina, fregadero, mesa, armarios… Su principal ventaja es que mantiene unas dimensiones muy similares a las de un vehículo convencional, lo que facilita conducirla, aparcarla y utilizarla a diario sin demasiadas complicaciones
- La autocaravana, en cambio, nace como una vivienda móvil desde el primer momento. Su carrocería es mucho mayor y ofrece un nivel de equipamiento superior, con baño completo (ducha incluida), frigorífico de mayor capacidad (la California también tiene) y espacios más amplios. Pero resulta bastante menos práctica para el uso cotidiano y requiere acostumbrarse a conducir un vehículo considerablemente más voluminoso.
Una camper con 245 CV de potencia y 88 km de autonomía eléctrica
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Periodista de cuándo se maquetaba con tipómetro (no, no hace tanto...). Toda una vida dedicada a escribir sobre cómo la movilidad cambia (para bien) la vida de las personas. Ahora, con enchufe

















