- El proyecto utiliza el nuevo Polestar 4 y los sistemas de carga bidireccional en ciertos hogares daneses seleccionados.
- La iniciativa explora aplicaciones V2H, V2G y suministro de respaldo energético durante interrupciones de la red para todo tipo de cass.
- La comercialización de estas soluciones podría comenzar a partir de 2027.
Las marcas de coches eléctricos llevan años centrando buena parte de sus esfuerzos en aumentar la autonomía, reducir los tiempos de carga y abaratar el coste de las baterías. Sin embargo, algunas de las innovaciones más relevantes para los próximos años podrían no estar relacionadas con recorrer más kilómetros, sino con algo mucho más ambicioso: convertir los coches eléctricos en activos energéticos capaces de interactuar con viviendas, edificios y redes eléctricas.
La idea no es nueva. Hace algunos días ya te informamos de los planes de Hyundai y KIA para devolver energía a la red y ahora ponemos el foco tanto en Polestar como en un país algo más alejado de nuestras fronteras: Dinamarca. Y es que allí, tanto la firma sueca de coches eléctricos como el operador de recarga Clever han puesto en marcha un programa piloto para evaluar diferentes usos de la denominada tecnología V2X (Vehicle-to-Everything).
El siguiente paso de la movilidad eléctrica
El proyecto emplea unidades del Polestar 4 en determinadas viviendas y comprobar cómo un vehículo eléctrico puede alimentar una casa, suministrar energía a la red eléctrica o actuar como sistema de respaldo durante un corte de suministro. La iniciativa estará en fase de desarrollo hasta este otoño y servirá para analizar tanto el comportamiento técnico del sistema como las posibilidades comerciales de futuras soluciones energéticas vinculadas al vehículo eléctrico.
Clever estima que los vehículos eléctricos que circulan actualmente por Dinamarca representan cientos de miles de baterías móviles con un potencial energético muy superior al de las instalaciones residenciales convencionales. La cuestión es cómo aprovechar esa capacidad cuando el vehículo no se está utilizando.
Ahí entra en juego la carga bidireccional. A diferencia de la carga tradicional, donde la electricidad únicamente fluye desde la red hacia el vehículo, estos sistemas permiten que la energía siga también el camino inverso. El coche puede almacenar electricidad cuando es abundante o barata y devolverla posteriormente cuando la demanda aumenta o cuando el precio de la energía es más elevado.
Tres escenarios para una misma batería
El proyecto desarrollado por Polestar y Clever se centra en tres aplicaciones concretas de la tecnología V2X. La primera es Vehicle-to-Home (V2H), un sistema mediante el cual el vehículo puede suministrar electricidad directamente a una vivienda. Esto permite utilizar la energía almacenada en la batería durante las horas más caras del día o reducir la dependencia de la red en determinados momentos.
La segunda es Vehicle-to-Grid (V2G). En este caso, el vehículo no alimenta únicamente la vivienda, sino que devuelve energía a la propia red eléctrica cuando ésta necesita capacidad adicional. Los operadores consideran que este tipo de soluciones podrían desempeñar un papel relevante en sistemas eléctricos con una elevada presencia de energías renovables, donde la generación puede fluctuar considerablemente a lo largo del día.
El tercer escenario es probablemente el más fácil de entender para el usuario. El coche puede actuar como sistema de respaldo energético durante una interrupción del suministro eléctrico. Según explican los responsables del proyecto, una batería completamente cargada podría mantener operativa una vivienda durante varios días en determinadas circunstancias.
La gran incógnita: cuándo llegará al mercado
La tecnología ya está demostrando su viabilidad técnica en diferentes proyectos piloto, pero todavía quedan desafíos importantes antes de una implantación masiva. Las normativas energéticas, la estandarización de los sistemas de comunicación, la disponibilidad de cargadores bidireccionales y la definición de modelos de negocio atractivos para los usuarios siguen siendo cuestiones abiertas en muchos países.
Sin embargo, el calendario empieza a concretarse. Clever ha señalado que espera desarrollar sus primeras soluciones comerciales basadas en V2X a partir de 2027, una vez concluya la fase de pruebas actualmente en marcha. El proyecto danés no resolverá por sí solo todos los desafíos asociados a la carga bidireccional, pero sí aporta una señal clara sobre la dirección que está tomando el sector.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.












