- El Mercedes EQA conserva de media un 94% de SoH a los 150.000 kilómetros, seguido del Hyundai Ioniq 5, con un 93,8%, y del BMW i4, con un 93,6%.
- Ninguno de los 20 modelos analizados baja de una mediana del 86% de capacidad original después de 150.000 kilómetros.
- AVILOO advierte de diferencias de hasta 16,4 puntos porcentuales de SoH entre unidades de un mismo modelo cuando aumenta el kilometraje.
El kilometraje empieza a dejar de ser la única referencia válida para valorar la adquisición de un coche eléctrico usado. Una batería puede llegar a los 150.000 kilómetros prácticamente intacta o haber perdido una parte bastante mayor de su capacidad dependiendo del modelo, del clima en el que ha circulado y, sobre todo, de cómo se haya utilizado y recargado. El último estudio de AVILOO, uno más que te reproducimos en nuestra web, permite poner cifras concretas a esas diferencias y, además, establece una clasificación entre 20 de los eléctricos más populares de los últimos años.
La compañía austriaca especializada en diagnóstico ha utilizado más de 500.000 pruebas independientes realizadas entre 2022 y 2026, procedentes de Europa, América, Asia y Australia. Se trata de una muestra particularmente amplia para un tipo de análisis que hasta ahora se había basado habitualmente en varios miles o decenas de miles de coches. No en vano La base completa de AVILOO supera ya el millón de pruebas.
El sistema empleado tampoco se limita a leer el valor de SoH (State of Health o estado de salud) que muestra el propio sistema de gestión de la batería. El FLASH Test conecta con el vehículo mediante el puerto OBD y calcula independientemente ese porcentaje a partir de variables como kilometraje, edad, número de ciclos, diferencias de voltaje entre las celdas y energía acumulada, entre otros parámetros.
Estos son los mejores modelos
La clasificación utiliza tres referencias: 50.000, 100.000 y 150.000 kilómetros. En esta última, el Mercedes-Benz EQA ha aparecido como el que mejor conserva su batería, con un SoH medio del 94%. Muy cerca queda el Hyundai Ioniq 5, con un 93,8%, mientras que el BMW i4 completa el podio con un 93,6%.
El Hyundai Kona Electric alcanzó el 93%, seguido del Volvo XC40 Recharge (rebautizado como EX40) con un 92,8%. Del mismo modo, tanto el Ford Mustang Mach-E como el Polestar 2 conservaron un 92,5%. También resulta interesante el comportamiento de los modelos derivados de la plataforma MEB del Grupo Volkswagen. El Cupra Born mantiene el 91,9% a los 150.000 kilómetros, el Volkswagen ID.3 un 91,8%, el Skoda Enyaq un 91% y el Volkswagen ID.4 un 90,8%. El Audi Q4 e-tron queda ligeramente por debajo, con el 90,6%, mientras que el antiguo Q8 e-tron alcanza el 91,3%.
Dónde queda Tesla
En este sentido, no podíamos dejar de nombrar los que, hoy por hoy, son los dos coches eléctricos más vendidos de España (y de otros muchos mercados). Hablamos de los Tesla Model Y y Model 3 que han terminado peor posicionados de lo que podría esperarse por la experiencia acumulada de la compañía estadounidense en baterías. El Model Y conserva un 90,3% de capacidad media tras esos 150.000 kilómetros, mientras que el Model 3 baja hasta el 88,9%.
Ojo, porque esto no implica que hablemos de un problema de durabilidad de sus baterías, porque en el caso del Model Y conserva más del 90% después de recorrer 150.000 kilómetros, demostrando una degradación baja en términos absolutos. Pero la propia AVILOO sí señala que su SoH pasa del 94,5% a los 50.000 kilómetros al 90,1% a los 150.000 km.
La veteranía, degrada

Por su parte, en la parte más baja de la clasificación se sitúan los eléctricos de generaciones anteriores y equipados con baterías pequeñas. Este es el caso del Renault Zoe, que conserva un 87,3%, el MINI Cooper SE, con un 87,1% y el Nissan Leaf ZE1 que se coloca como el peor del análisis con un 86,7%.
AVILOO encuentra aquí una posible explicación. Una batería pequeña necesita completar más ciclos de carga para recorrer la misma distancia que otra de mayor capacidad, y el número de ciclos es uno de los factores que influyen en su envejecimiento. El Leaf de 40 kWh analizado en profundidad presenta precisamente el mayor número de ciclos del grupo empleado como ejemplo.
Iguales, pero diferentes
Sin embargo, la clasificación no es solo la conclusión más relevante del estudio. AVILOO ha encontrado diferencias importantes entre coches aparentemente idénticos. A los 50.000 kilómetros, dos unidades del mismo modelo pueden mostrar hasta diez puntos de diferencia en su SoH. Al alcanzar los 100.000 kilómetros esa dispersión aumenta hasta 13,3 puntos y, a los 150.000, puede llegar a 16,4 puntos porcentuales.
El Tesla Model Y sirve de nuevo como perfecto ejemplo. Según AVILOO, entre la unidad con mejor batería y la peor de su muestra existe, a los 150.000 kilómetros, una diferencia equivalente a 46 kilómetros de autonomía real. En el Volkswagen ID.4 alcanza aproximadamente 44 kilómetros y en el Ioniq 5, 37.
Esto afecta directamente al mercado de ocasión ya que el mismo modelo, fabricado en el mismo año y con un kilometraje similar pueden tener un valor técnico diferente. De ahí que el certificado de estado de la batería empiece a cobrar un peso similar al historial de mantenimiento de un vehículo de combustión.
Es ese el matiz que aport el último estudio de AVILOO, que empieza a ser especialmente importante conforme crece el mercado del eléctrico usado. Y es que si bien la batería de un eléctrico actual puede llegar a los 150.000 kilómetros conservando cerca del 90% de su capacidad, la realidad es que dicho dato no permite saber cómo está la unidad concreta que estamos comprando.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.
















