- Fue el coche más vendido de China en 2025, superando incluso a Tesla y BYD.
- Ofrece hasta 410 km de autonomía homologada en ciclo CLTC y configuración de propulsión trasera.
- Su llegada a Europa podría poner contra las cuerdas a los eléctricos urbanos tradicionales por precio y equipamiento.
China lleva años dejando claro que el coche eléctrico ya no es solo una alternativa de futuro. Allí se ha convertido en una realidad masiva y cotidiana. Basta pasear por ciudades como Pekín, Shanghái o Hangzhou para comprobar hasta qué punto la electrificación ha cambiado el paisaje automovilístico. Lo verdaderamente llamativo es que, en medio de esa batalla comercial dominada por gigantes como Tesla o BYD, haya sido otro modelo el que haya terminado liderando el mercado. Se llama Geely E2 (también conocido como EX2 o Geome) y se ha convertido en el coche más vendido de China durante 2025.
Aprovechando nuestra presencia en el Auto China 2026, celebrado en Pekín, tuvimos ocasión de conocer de cerca y conducir este pequeño eléctrico urbano que la marca ya prepara para su expansión internacional. El objetivo de Geely no pasa únicamente por crecer dentro de Asia. Europa forma parte de su estrategia y modelos como este EX2 están llamados a jugar un papel importante en esa ofensiva, especialmente en un segmento donde el precio seguirá siendo decisivo para popularizar el coche eléctrico.
Un diseño sencillo, pero pensado para gustar
El Geely EX2 juega claramente la carta del coche urbano eléctrico práctico, aunque intenta alejarse de esa imagen excesivamente básica que todavía arrastran algunos modelos de acceso. Con una longitud cercana a los 4,1 metros, sus proporciones recuerdan a las de otros utilitarios eléctricos europeos, aunque introduce algunos rasgos crossover para ganar presencia visual.
El frontal apuesta por unas formas suaves y redondeadas, mientras que la zaga mantiene una línea limpia y bastante reconocible. Llama especialmente la atención la firma lumínica ovalada, así como algunos detalles de personalización que buscan conectar con un público joven. En China se ofrece incluso con colores muy llamativos, algo habitual en un mercado donde el automóvil empieza a entenderse también como un elemento tecnológico y de estilo.
Las llantas aerodinámicas, las superficies bastante limpias y el techo en contraste ayudan a reforzar una imagen moderna sin caer en excesos. Quizá no sea un coche rompedor desde el punto de vista estético, pero sí transmite la sensación de producto bien pensado y coherente con el uso al que va destinado.
Un interior mejor de lo esperado
Uno de los aspectos más sorprendentes del Geely EX2 aparece al abrir la puerta. Aunque hablamos de un coche eminentemente urbano y pensado para contener costes, el salto respecto a muchos eléctricos baratos de hace apenas unos años es evidente.
La calidad percibida se sitúa claramente por encima de lo que cabría esperar en un modelo de acceso. Hay abundantes superficies bien rematadas, inserciones con cierta sensación premium y una presentación muy tecnológica. El protagonismo recae sobre la gran pantalla central y la instrumentación digital, aunque Geely también ha trabajado bastante la sensación de amplitud y luminosidad.
La consola central incluye numerosos huecos portaobjetos, cargador inalámbrico y soluciones bastante prácticas para el día a día. Los asientos delanteros ofrecen además un confort más que correcto y una postura de conducción elevada que recuerda ligeramente a la de un SUV urbano.
Detrás, el espacio sorprende especialmente por el hueco para las piernas. No deja de ser un coche compacto, pero el aprovechamiento interior está muy conseguido. La plaza central sigue siendo más justa, aunque el suelo prácticamente plano mejora la habitabilidad frente a otros modelos similares.
El maletero, por su parte, ronda los 370 litros, una cifra bastante competitiva dentro del segmento. Además, cuenta con un pequeño compartimento delantero que añade un extra de practicidad para guardar cables de carga u objetos pequeños.
Tecnología y digitalización como argumento principal
En China, buena parte de la competencia entre fabricantes ya no se centra únicamente en autonomías o prestaciones. La experiencia digital ha ganado muchísimo peso y el EX2 refleja perfectamente esa tendencia.
El sistema multimedia ofrece una interfaz rápida y visualmente muy cuidada, aunque durante nuestra toma de contacto la barrera idiomática limitó bastante la exploración de todas sus funciones. Aun así, se percibe claramente que Geely quiere posicionarse como una marca tecnológica y no únicamente como un fabricante de coches eléctricos asequibles.
La instrumentación digital ofrece la información esencial de forma clara y todo apunta a que la futura versión europea llegará con un software completamente adaptado, además de compatibilidad con los principales sistemas de conectividad occidentales.
Hasta 410 km de autonomía en China
En el apartado mecánico, el Geely EX2 se comercializa actualmente en China con distintas configuraciones. Las versiones más accesibles recurren a un motor de 78 CV, mientras que las superiores alcanzan los 116 CV. En ambos casos, el planteamiento está claramente enfocado a la eficiencia y al uso urbano.
Dependiendo de la batería elegida, la autonomía homologada puede alcanzar hasta 410 kilómetros bajo ciclo CLTC, aunque en un equivalente WLTP europeo lo razonable sería esperar cifras próximas a los 350 kilómetros reales homologados. La batería utiliza química LFP, una solución cada vez más habitual por su menor coste y mayor durabilidad. También admite cargas rápidas en corriente continua de hasta 60 kW, suficientes para recuperar buena parte de la autonomía durante una parada relativamente corta.
Uno de los elementos más curiosos es que el EX2 mantiene una configuración de propulsión trasera. No es algo habitual en este segmento y aporta algunas ventajas interesantes tanto en maniobrabilidad como en comportamiento urbano.
Una conducción muy orientada a la ciudad
Nuestra primera toma de contacto tuvo lugar en un pequeño recorrido cerrado preparado por la marca, por lo que todavía es pronto para extraer conclusiones definitivas. Aun así, el EX2 dejó varias sensaciones interesantes. Lo primero que destaca es lo fácil que resulta conducirlo en espacios reducidos. El radio de giro es especialmente pequeño y eso lo convierte en un coche extremadamente cómodo para maniobrar o moverse entre tráfico urbano.
La dirección está muy asistida y prioriza claramente el confort antes que la deportividad. Lo mismo ocurre con la suspensión, bastante blanda y orientada a filtrar bien las irregularidades. En ciudad resulta agradable, aunque en cambios rápidos de apoyo aparecen más balanceos de los deseables. La aceleración no impresiona especialmente, pero sí resulta suficiente para el planteamiento del coche. La respuesta es suave y progresiva, algo que probablemente encajará mejor con un usuario urbano que busca facilidad de conducción antes que prestaciones.
También llamó la atención el buen aislamiento acústico para tratarse de un coche de este tamaño y enfoque. Incluso en firmes más deteriorados, el conjunto transmite una sensación bastante refinada.
Un modelo que puede dar mucho que hablar en Europa
Todavía quedan muchos detalles por conocer sobre su futura llegada al mercado europeo, especialmente en cuestiones relacionadas con precio (en China se vende desde 8.900 euros al cambio), equipamiento y adaptación técnica. Sin embargo, el Geely EX2 deja claro hacia dónde se dirige buena parte de la industria china. Ya no se trata únicamente de fabricar coches eléctricos baratos. La sensación general es que marcas como Geely buscan ofrecer productos cada vez más completos, tecnológicos y visualmente atractivos sin disparar los costes.
Si consigue mantener una política de precios agresiva cuando llegue a Europa, algo que previsiblemente parece que van a hacer con el plan de comprar parte de la planta de Almussafes, este pequeño eléctrico urbano podría convertirse en uno de esos modelos capaces de alterar el equilibrio del segmento. Y viendo lo que ha conseguido en China, quizá convenga no perderlo demasiado de vista.
Te puede interesar
- Geely Starray EM-i: medidas, autonomía, versiones y precios
- ¿Eléctrico o PHEV? Conducimos los nuevos Geely E5 y Starray EM-i
- Geely exhibe en Pekín todo su potencial tecnológico con el robotaxi Eva como eje central
No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.















