- El Xiaomi YU7 GT completó los 20,8 kilómetros de la Nordschleife en 10:29.483 sin intervención humana.
- El Nürburgring ha creado una nueva categoría oficial para vehículos eléctricos con conducción autónoma.
- La vuelta no busca batir a un piloto profesional, sino probar control, percepción y seguridad en uno de los circuitos más exigentes del mundo.
Nürburgring siempre ha sido un lugar especial, un enclave que trasciende el concepto convencional de circuito. Desde hace décadas se ha convertido en la cuna de la velocidad y, sobre todo, el trazado en el que los grandes fabricantes han batido récords y han puesto a punto sus coches más radicales. Pero la llegada de los fabricantes chinos también lo ha puesto patas arriba. Uno de los más prolíficos ha sido Xiaomi, que ha decidido utilizarlo ahora para probar una cosa completamente diferente: hasta dónde puede llegar un sistema de conducción autónoma cuando se le saca del tráfico urbano y de los escenarios preparados.
El resultado es llamativo. Un Xiaomi YU7 GT equipado con el Track Package ha completado una vuelta oficial a la Nordschleife del Nürburgring sin conductor a bordo en 10:29.483. La cifra, obviamente, no asusta si la comparamos con la que consiguió siendo pilotado por un ser humano, pero sí pone de manifiesto la evolución que están sufriendo los coches ya que es la primera vez que un vehículo plenamente autónomo completa una vuelta cronometrada oficialmente en los 20,8 kilómetros de la Nordschleife.
Más que un simple rércord
La palabra récord supone un buen gancho editorial y aunque el YU7 GT ha marcado el primer tiempo autónomo oficial en la Nordschleife, lo cierto es que no tiene a quien batir. No en vano, no solo se ha certificado la vuelta sino que ha creado una nueva categoría dentro de sus registros para vehículos eléctricos con conducción autónoma.
Lo que Xiaomi ha conseguido es colocarse como un referente donde otros ni se lo habían planteado ya que el YU7 GT salió del box, recorrió el trazado y volvió sin conductor… y sin percances. La empresa asegura que su plataforma utiliza una arquitectura de extremo a extremo y un modelo de dinámica del vehículo capaz de analizar el entorno y tomar decisiones en tiempo real. Traducido al terreno del producto, Xiaomi quiere demostrar que no trabaja la conducción autónoma como un añadido decorativo, sino como una parte integrada del desarrollo del coche.
El vehículo utilizado incorpora tecnología de conducción autónoma que todavía no está disponible para el público, por lo que la prueba debe leerse como un prototipo avanzado más que como una función lista para entregar en un concesionario. La cuestión que queda ahora no es si un coche sin conductor puede rodar ya en la Nordschleife, que ya has visto que sí puede hacerlo, sino cuánto de esa tecnología llegará a coches de calle, con qué límites, bajo qué regulación y con qué nivel real de seguridad fuera de un entorno controlado.
Te puede interesar…
No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.
















