Las e-Bikes no dejan de ser bicicletas y, como tal, necesitan lubricar los elementos mecánicos móviles habituales (cambio, cadena, piñones…) de vez en cuando, comprobar en qué estado están los frenos y revisar periódicamente tanto la presión como el equilibrado de las ruedas

De la mano de Kymco repasamos los cinco elementos clave del mantenimiento de una bici eléctrica.

1. Baterías

La batería de una bicicleta eléctrica necesita un cuidado diario con el que prolongar su vida útil, puesto que son uno de los elementos diferenciadores de cada modelo.

  • El primer consejo es utilizar siempre el cargador del fabricante, conectando primero a la batería y después a la red a la hora de cargar; y, al desconectar de la red, primero se desconectará el cargador y luego la batería
  • Otra recomendación es evitar que la batería se descargue por completo, puesto que las baterías de litio pueden ver afectadas sus propiedades al quedarse sin energía
  • Igual de perjudicial que la descarga total es el exceso de carga, por lo que hay que cargar las baterías durante el tiempo recomendado y en ningún caso dejarlas enchufadas a la red durante varios días
  • otro enemigo de las baterías, especialmente para su autonomía, son las temperaturas extremas.
    Antes de recargar las baterías después de haberlas utilizado en situaciones de frío extremo, es recomendable mantenerlas a una temperatura ambiente más cálida durante un par de horas. De esta forma recuperarán su condición natural y la carga se realizará correctamente

2. Sistema eléctrico

Los componentes del sistema eléctrico (display, controlador, sensores, sistema antirrobo electrónico o el motor) están diseñados para una vida útil prolongada pero, en caso de surgir algún tipo de fallo, los fabricantes recomiendan acudir al servicio técnico para una correcta solución, evitando el manipulado.

3. Lavado

No hay ningún problema con mojar los componentes electrónicos, puesto que son estancos y están diseñados para soportar la humedad. Lo que sí es recomendable es extraer la batería y proteger el controlador. Al igual que está terminantemente prohibido utilizar un sistema de chorro a presión, siendo ésta la única diferenciación respecto al lavado de un bicicleta convencional.

 

3. Ruedas y frenos

Al igual que en una bicicleta tradicional, hay que controlar de forma periódica el estado de los neumáticos, cambiando las cubiertas cuando tengan mucho desgaste o presenten algún tipo de deterioro. También hay que tener bajo control las presiones, manteniendo unos niveles adecuados al uso y al peso del usuario.

Es importante tener en cuenta que el peso de la bici eléctrica es mayor, por lo que se necesita comprobar, muy de vez en cuando, el ajuste de los radios.

4. Otros elementos

De entre el resto de elementos que requieren la atención del usuario para mantenerse a punto, destaca el sistema de cambio: si alguna marcha no entra bien o salta, bastará con tensar y ajustar el desviador trasero, aunque es recomendable que este ajuste lo lleve a cabo un profesional.

Las e-Bikes que tienen el motor en la rueda trasera transmiten la potencia directamente a este neumático y elementos como la cadena, los piñones y el sistema de cambio, tienen un desgaste mucho menor y necesitan menos mantenimiento.

Por último, es recomendable llevar a cabo un mantenimiento sencillo consistente en apretar periódicamente los tornillos de las bielas de los pedales, la tija del sillín, el manillar y, en aquellas bicis que lo incorporan, mantener bien fijado el transportín y el guardabarros.

La recomendación final de de KYMCO es la de pasar una revisión al año en un servicio técnico oficial.

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