El mercado del vehículo eléctrico sigue ampliándose y, con él, también crece la oferta disponible de modelos usados. Solo durante el primer semestre de 2026 se matricularon en España 71.086 vehículos eléctricos puros, un 35,4% más que durante el mismo periodo del año anterior, según los datos de ANFAC. Comprar un vehículo eléctrico de segunda mano permite acceder a esta tecnología con un desembolso inicial más contenido. Sin embargo, el momento inmediatamente posterior a la firma requiere algo más que recibir las llaves y programar la ruta de vuelta.
Un coche eléctrico combina los trámites habituales de cualquier vehículo usado con algunas comprobaciones específicas: batería de tracción, cables, aplicaciones, conectores, garantía y planificación de la primera recarga. Antes de llevártelo, estos son los siete pasos que conviene completar.
1. Conserva un contrato con la fecha y la hora de entrega
El contrato de compraventa es la principal prueba de que el vehículo ha cambiado de manos. Debe identificar correctamente al comprador, al vendedor y al coche, incluyendo al menos la marca, el modelo y la matrícula. También debe recoger el precio acordado y estar firmado por ambas partes.
Hay un detalle que no debería pasarse por alto: la fecha y la hora exactas de la operación. Esta información permite determinar desde qué momento el comprador se hace responsable del vehículo y evita posibles conflictos relacionados con sanciones o incidencias producidas el mismo día de la entrega.
La Dirección General de Tráfico recomienda que ambas partes firmen todas las hojas del contrato. El comprador también debería conservar una copia del documento de identidad del vendedor y cualquier factura, justificante de pago o certificado entregado con el vehículo. Documentación que conviene recibir
Además del contrato, comprueba que tienes:
• Permiso de circulación.
• Tarjeta de inspección técnica.
• Justificante de la última ITV.
• Historial de mantenimiento disponible.
• Manuales y documentación de la garantía.
• Certificados relacionados con la batería.
• Facturas de reparaciones o sustituciones importantes.
• Todos los juegos de llaves y tarjetas de acceso.
En un coche eléctrico también interesa conservar la documentación del cable de carga, el cargador portátil y cualquier accesorio incluido en la operación.
2. Comprueba que el vehículo puede transferirse
Aunque la compraventa ya esté firmada, pueden existir cargas o incidencias que impidan completar el cambio de titularidad.
La DGT advierte de que un vehículo en situación de baja temporal, con determinados impuestos pendientes o con limitaciones registradas no puede transferirse con normalidad. Una reserva de dominio, frecuente cuando el coche se adquirió mediante financiación, también puede bloquear el trámite hasta que sea cancelada.
Para verificarlo, el comprador puede solicitar un informe del vehículo utilizando la matrícula. El informe detallado permite consultar información administrativa, posibles cargas, vigencia de la ITV y determinados datos del historial de mantenimiento. a comprobación resulta especialmente importante cuando la compra se realiza entre particulares o cuando el vehículo procede de otra provincia.
3. Liquida el impuesto y realiza el cambio de titularidad
Después de firmar el contrato, el comprador dispone de un plazo máximo de 30 días para tramitar el cambio de titularidad ante la DGT.
Antes de realizar la transferencia suele ser necesario justificar el pago, la exención o la no sujeción al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. El trámite se realiza mediante el modelo correspondiente de la comunidad autónoma en la que el comprador tenga su domicilio fiscal.
Una vez liquidado el impuesto, puede solicitarse el cambio de titularidad por internet o presencialmente. No conviene posponerlo hasta el final del plazo: cualquier error en la documentación, carga pendiente o diferencia en los datos puede retrasar el proceso. Cuando la compra se realiza a un profesional, la gestión puede estar incluida en la operación. Aun así, es recomendable pedir un justificante y comprobar posteriormente que el vehículo figura correctamente a nombre del nuevo propietario.
4. Confirma la ITV y el seguro antes de conducir
Antes de iniciar el primer trayecto hay dos preguntas imprescindibles: ¿tiene la ITV vigente y dispone de seguro?
La DGT señala que, antes de circular con un vehículo recién adquirido, el comprador debe comprobar que la inspección técnica está en vigor y contratar el seguro correspondiente. Si la ITV está caducada, no se puede conducir el coche hasta la estación de inspección: debe trasladarse mediante una grúa u otro medio autorizado. ndo la ITV está vigente pero todavía no se ha elegido la póliza anual, puede recurrirse a una cobertura de duración limitada para realizar un desplazamiento concreto. Por ejemplo, los seguros de coche por días de asegurapordias.com están planteados para situaciones puntuales como trasladar un vehículo recién comprado mientras se compara el seguro definitivo.
Esta alternativa no sustituye a una póliza anual cuando el coche va a utilizarse habitualmente. Su función es cubrir un periodo delimitado y previamente contratado. Antes de circular hay que revisar la fecha y la hora de inicio, los datos de la matrícula, las condiciones de la póliza y las coberturas incluidas. El coche no está preparado para salir a carretera solo porque el contrato esté firmado: ITV, seguro y documentación deben estar en regla antes de iniciar el primer trayecto.*
5. Registra el estado de la batería en el momento de la entrega
La batería de tracción es uno de los componentes más relevantes de un coche eléctrico. Antes de la compra ya debería haberse comprobado su estado, pero conviene conservar toda la información recibida y dejar constancia de cómo se entrega el vehículo.
El informe de estado de salud o SOH permite conocer la capacidad que conserva la batería en comparación con su estado original. Este dato debe valorarse teniendo en cuenta la antigüedad, el kilometraje, el modelo y las condiciones de la garantía, no como una cifra aislada.
Haz una fotografía del kilometraje y del porcentaje de carga en el momento de la entrega. Comprueba también que no aparezcan alertas relacionadas con la batería, el sistema de alta tensión o la carga.
Revisa la garantía que todavía permanece activa
Muchos fabricantes ofrecen una garantía específica para la batería, diferente de la cobertura general del vehículo. Comprueba:
• La fecha de primera matriculación.
• El kilometraje máximo cubierto.
• El nivel de degradación contemplado por el fabricante.
• Las condiciones de transferencia al nuevo propietario.
• Las revisiones necesarias para conservar la garantía.
También es importante saber si la batería pertenece al vehículo. Algunos eléctricos de generaciones anteriores se comercializaron mediante fórmulas en las que el acumulador estaba sujeto a un contrato de alquiler independiente.
6. Comprueba los cables, conectores y accesorios de carga
Un cable ausente o incompatible puede convertir la primera recarga en un problema inesperado.
Antes de abandonar el lugar de entrega, revisa todos los accesorios incluidos en el contrato. El equipamiento puede variar según el modelo, pero normalmente interesa comprobar:
• Cable para puntos de corriente alterna.
• Cargador portátil, cuando esté incluido.
• Adaptadores específicos.
• Bolsa o compartimento para guardar los cables.
• Llave o sistema de apertura del puerto de carga.
• Accesorios para la instalación doméstica, si forman parte de la venta.
Examina visualmente los conectores y evita utilizar cables con golpes, deformaciones, zonas quemadas o aislamiento deteriorado.
También debes identificar qué sistema de carga utiliza el vehículo. Buena parte de los modelos actuales vendidos en Europa emplean Tipo 2 para corriente alterna y CCS para carga rápida, pero algunos coches de generaciones anteriores utilizan otros estándares. Movilidad Eléctrica ya ha destacado que la compatibilidad de carga es una de las comprobaciones esenciales al valorar un eléctrico usado. 7. Prepara la primera ruta con margen de autonomía
El primer viaje no es el mejor momento para descubrir el consumo real del vehículo.
La autonomía indicada por el ordenador puede estar condicionada por la conducción del propietario anterior, la temperatura, el tipo de recorrido y el uso reciente de la climatización. Hasta que conozcas mejor el coche, planifica la ruta con un margen mayor del habitual.
7. Antes de salir:
1. Localiza uno o dos puntos de carga alternativos.
2. Comprueba que sean compatibles con el conector del coche.
3. Revisa su potencia y método de activación.
4. Instala las aplicaciones necesarias.
5. Evita llegar al destino o al cargador con un porcentaje demasiado ajustado.
6. Confirma que el cable correspondiente está dentro del vehículo.
Si el coche lleva tiempo parado, presta también atención a la batería auxiliar de 12 voltios, los neumáticos, los frenos y cualquier aviso que aparezca en el cuadro.
Desvincula las cuentas del propietario anterior
Los coches eléctricos modernos almacenan cada vez más información personal. Antes de empezar a utilizarlos, el vendedor debería eliminar su perfil y desvincular el vehículo de las aplicaciones del fabricante.
Después, el comprador debe crear o asociar su propia cuenta, cambiar los códigos de acceso y revisar:
• Usuarios guardados.
• Direcciones del navegador.
• Historial de ubicaciones.
• Dispositivos Bluetooth.
• Llaves digitales.
• Métodos de pago para recargas.
• Servicios conectados y suscripciones.
• Acceso remoto a la climatización o a la apertura.
Cuando sea necesario realizar un restablecimiento de fábrica, conviene consultar primero el manual para no borrar configuraciones o información técnica relevante.
Una primera entrega sin improvisaciones
Conclusiones
Comprar un coche eléctrico de segunda mano no termina al firmar el contrato. La transferencia, el impuesto, la ITV y el seguro determinan si puede circular legalmente. La batería, los cables, las aplicaciones y la planificación de la ruta condicionan que el primer trayecto sea realmente sencillo.
Completar estas comprobaciones antes de recogerlo apenas requiere tiempo y evita tener que resolver incidencias desde un arcén, una estación de carga desconocida o una oficina administrativa.
La mejor manera de estrenar un eléctrico usado no es salir rápidamente del punto de venta, sino hacerlo con toda la documentación en orden, una cobertura válida y suficiente energía para llegar al destino con margen.
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