- La red pública alcanza los 56.181 puntos operativos, un 12,36% más que a finales de 2025.
- Los cargadores de alta potencia son los que más crecen, consolidando la recarga rápida en carretera.
- Cataluña, Madrid, Andalucía y Comunidad Valenciana concentran cerca del 60% de toda la infraestructura disponible.
Por suerte ya no es noticia. Cierto es que durante años, uno de los principales argumentos utilizados por quienes desconfiaban del vehículo eléctrico era la falta de infraestructura de recarga. Pero la situación se ha dado la vuelta. Y es que aunque la realidad del mercado español sigue lejos de ser perfecta y todavía existen importantes diferencias territoriales, pero los datos muestran una tendencia cada vez más difícil de ignorar.
Pero lo cierto es que la red pública continúa creciendo de forma sostenida y, sobre todo, empieza a hacerlo en aquellos segmentos que resultan más relevantes para el usuario que realiza desplazamientos largos. La consecuencia es que viajar en coche eléctrico resulta hoy mucho más sencillo que hace apenas unos años.
Los últimos datos publicados por AEDIVE, la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica, reflejan que España cuenta ya con 56.181 puntos de recarga de acceso público operativos a fecha de 1 de junio de 2026. La cifra supone un incremento del 12,36% respecto al cierre de 2025, consolidando una tendencia de crecimiento que se ha mantenido prácticamente durante todo el último año.)
La evolución resulta especialmente significativa si se compara con la situación de hace apenas unos meses. El pasado 1 de mayo, la red pública contabilizaba 54.794 puntos operativos, por lo que en apenas un mes se han incorporado cerca de 1.400 nuevos puntos de recarga activos.
La alta potencia sigue ganando protagonismo
El crecimiento de la red española ya no se sustenta únicamente en la instalación de nuevos cargadores urbanos o de baja potencia. Una parte importante del avance procede de los equipos destinados a reducir los tiempos de recarga durante los viajes.
Según AEDIVE, los puntos ultrarrápidos de más de 350 kW han aumentado un 16,4% desde comienzos de año, pasando de 742 a 864 puntos operativos. Por su parte, las infraestructuras con potencias comprendidas entre 150 y 350 kW han crecido un 24%, alcanzando los 3.965 puntos disponibles. También continúan expandiéndose los cargadores rápidos de entre 50 y 150 kW, que ya superan las 12.100 unidades tras aumentar cerca de un 21% en los primeros meses del año.
Esta evolución responde a una necesidad evidente del mercado. A medida que aumenta el número de vehículos capaces de aceptar elevadas potencias de carga, disponer de una red rápida y fiable se convierte en un factor clave para facilitar los desplazamientos interurbanos.
La situación actual poco tiene que ver con la que existía hace cinco años. Entonces, encontrar un cargador rápido fuera de las grandes ciudades podía convertirse en una tarea complicada. Hoy la red de alta potencia se extiende progresivamente por los principales corredores y empieza a ofrecer una cobertura mucho más consistente para quienes utilizan habitualmente el coche eléctrico en trayectos de media y larga distancia.
Cataluña, Madrid y Andalucía concentran la mayoría
La distribución territorial continúa mostrando una elevada concentración en determinadas comunidades autónomas. Cataluña sigue liderando el despliegue nacional con 10.472 puntos operativos, seguida de la Comunidad de Madrid con 8.455 y Andalucía con 7.688. La Comunidad Valenciana ocupa la cuarta posición con 6.442 puntos. Entre las cuatro regiones concentran cerca del 60% de toda la infraestructura pública disponible en España.
El liderazgo de estas comunidades guarda una relación directa con factores como la densidad de población, el volumen de matriculaciones de vehículos electrificados, la actividad económica y la presencia de corredores estratégicos de transporte.
No obstante, el reto sigue siendo lograr un despliegue más homogéneo en todo el territorio. La disponibilidad de infraestructura en zonas rurales o de menor densidad continúa siendo uno de los aspectos sobre los que el sector considera necesario seguir trabajando para garantizar una experiencia de uso equivalente en cualquier punto del país.
No todo depende de la carga ultrarrápida
Aunque la atención suele centrarse en los cargadores más potentes, AEDIVE insiste en que la evolución de la movilidad eléctrica también pasa por reforzar la recarga de proximidad. Los puntos en corriente alterna de entre 7,5 y 22 kW continúan siendo los más numerosos de la red española y representan una pieza fundamental para el uso cotidiano del vehículo eléctrico. Actualmente existen más de 33.000 puntos de este tipo operativos en España.
La razón es sencilla. La mayoría de las recargas no se realizan durante viajes largos, sino mientras el vehículo permanece estacionado durante varias horas en entornos urbanos, centros de trabajo, aparcamientos públicos o zonas comerciales.
Por ello, mientras la alta potencia resulta esencial para los desplazamientos de larga distancia, la expansión de la recarga urbana y periurbana sigue siendo una de las prioridades para facilitar la adopción del vehículo eléctrico entre quienes no disponen de un punto de carga privado.
Una infraestructura que acompaña el crecimiento del mercado
El aumento de los puntos de recarga coincide con un momento de expansión para el vehículo electrificado en España. Las matriculaciones de eléctricos e híbridos enchufables continúan creciendo y los fabricantes han ampliado de forma considerable su oferta durante los últimos meses.
En este contexto, la infraestructura se convierte en un elemento determinante para sostener ese crecimiento. No basta con disponer de vehículos más eficientes o con mayores autonomías; los conductores necesitan una red capaz de responder a sus necesidades reales de uso.
La evolución observada durante los primeros meses de 2026 apunta precisamente en esa dirección. España todavía se encuentra lejos de los niveles de implantación que presentan algunos de los mercados europeos más avanzados, pero la tendencia muestra una red cada vez más extensa, más potente y mejor preparada para acompañar la expansión de la movilidad eléctrica.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.













