- Honda desarrolla desde 2021 una tecnología DWPT capaz de transferir energía al vehículo sin contacto mientras circula.
- El sistema se probará con potencias de hasta 150 kW y está pensado especialmente para vehículos comerciales pesados.
- En 2027 comenzarán los ensayos en una sección de unos 300 metros de la autopista Tateyama, en Japón.
Reducir el tiempo que un vehículo eléctrico permanece conectado a un cargador no pasa necesariamente por aumentar cada vez más la potencia de las estaciones. De ahí que Honda esté trabajando en una solución propuesta mucho más ambiciosa: trasladar parte de la infraestructura de recarga al propio asfalto para suministrar electricidad al vehículo mientras circula.
La compañía japonesa ha desarrollado, junto a las constructoras Taisei y Taisei Rotec, la base técnica de un sistema de transferencia dinámica inalámbrica de energía, conocido como DWPT por sus siglas en inglés. El proyecto lleva en desarrollo desde 2021 y afrontará a partir de 2027 una fase mucho más exigente, con ensayos en carreteras abiertas al tráfico y aplicaciones dirigidas especialmente al transporte pesado.
La idea tiene un atractivo evidente para camiones, autobuses y vehículos que recorren muchos kilómetros cada día. En lugar de depender únicamente de grandes baterías y paradas prolongadas, el vehículo podría recuperar una parte de la energía durante el propio trayecto. Honda considera que ahí puede encontrarse una de las primeras aplicaciones comerciales de esta tecnología.
Una bobina bajo el coche y otra bajo el asfalto

El funcionamiento parte de un principio similar al de la carga inalámbrica que ya utilizan algunos dispositivos electrónicos, aunque trasladado a potencias y velocidades muy superiores. Bajo la carretera se instalan unidades transmisoras que generan un campo magnético. El vehículo incorpora en sus bajos una unidad receptora capaz de captar esa energía y trasladarla al sistema eléctrico. No existe, por tanto, una conexión física entre la carretera y el automóvil.
El sistema que prepara Honda utiliza una red de distribución en corriente continua que enlaza las diferentes unidades instaladas en la calzada. La compañía se ocupa tanto del conjunto transmisor como del receptor situado en el vehículo; Taisei ha desarrollado la alimentación eléctrica en corriente continua y Taisei Rotec trabaja en la integración de todo el sistema dentro del firme.
Honda asegura además haber integrado el inversor y la bobina en una única unidad instalada en el suelo. Según la compañía, esta configuración reduce cableado y componentes enterrados y facilita tanto la instalación inicial como futuras reparaciones o renovaciones del pavimento.
La infraestructura está concebida para poder incorporarse también a carreteras ya existentes, un requisito relevante si alguna vez se pretende llevar este tipo de tecnología más allá de tramos experimentales.
El objetivo: 150 kW mientras circulas
El verdadero reto aparecerá cuando aumenten la potencia y la velocidad. Honda quiere comprobar el funcionamiento del sistema con hasta 150 kW de transferencia inalámbrica, una cifra que ya permitiría pensar en vehículos comerciales de gran tamaño. La compañía también tendrá que demostrar que esa potencia puede mantenerse cuando el vehículo circula a velocidades de autopista y que las bobinas permanecen operativas después de soportar durante años el paso de vehículos pesados.
Para comprobarlo, a finales de 2026 comenzará la construcción de una nueva pista en el centro de pruebas T-FIELD/TAMURA. Allí se realizarán ensayos equivalentes al paso de un millón de ruedas, tomando como referencia cargas de 49 kN por rueda. También se estudiará la transferencia energética durante la circulación y el control de posibles fugas del campo electromagnético. El sistema deberá soportar vehículos comerciales de alrededor de 20 toneladas sin comprometer ni el pavimento ni los componentes eléctricos enterrados.
En 2027 saldrá a una autopista japonesa
Superada esa fase, Honda trasladará la tecnología a una carretera real. La marca participará en el denominado Tateyama Project, promovido por NEXCO East en la autopista E14 Tateyama, en la prefectura japonesa de Chiba. El proyecto utilizará un tramo de aproximadamente 300 metros situado cerca del área de servicio de Kimitsu y comenzará durante el año fiscal japonés 2027. Será la primera demostración de este tipo realizada en el carril principal de una autopista japonesa.
Honda y Taisei formarán uno de los equipos participantes. El otro estará compuesto por Toyota, Denso y Obayashi, lo que da una idea del interés que empieza a generar esta tecnología dentro de la industria japonesa. Los transmisores solo suministrarán energía cuando detecten un vehículo compatible circulando sobre ellos; un automóvil convencional podrá pasar por el mismo punto sin activar el sistema.
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No era la idea inicial pero las cuatro ruedas se cruzaron en mi camino periodístico y desde entonces no he parado de disfrutar al volante. Enamorado del sonido de algunos motores, hoy por hoy vivo con sorpresa y emoción el camino electrificado que está tomando el sector.














