- Citroën quiere recuperar con el nuevo 2CV eléctrico las fortalezas de su predecesor que nació justo antes de la Segunda Guerra Mundial por menos de 15.000 euros
- Los primeros adelantos estéticos filtrados por la compañía revelan una cuidada fusión entre el pasado y el futuro
- Stellantis se vuelca con la economía circular: piezas remanufacturadas para eléctricos y un estreno inédito en el mercado
Queda tan solo una semana para que el Salón del Automóvil de París abra sus puertas (12-18 de octubre) y la noticias sobre lanzamientos, sorpresas, presentaciones, etc, no paran de producirse. Como suele ser habitual ante eventos de este calado mundial, las marcas van lanzando señuelos para acaparar la atención en sus respectivos stands y generar noticias previas al evento.
Y no cabe duda de que uno de los stands sobre el que van a estar puestos todos los focos va a ser el de Citroën. La marca francesa ha confirmado oficialmente el regreso de su silueta más emblemática, ni más ni menos que el legendario Citroën 2CV, para millones de personas, el producto más icónico de Francia. Diseñado originalmente en la década de 1940 para motorizar a la Francia rural, el popular ‘Dos Caballos’ regresará adaptado al siglo XXI en forma de utilitario 100% eléctrico. Su puesta de largo internacional tendrá lugar en la muestra parisina, un escenario idóneo para un modelo que promete causar una revolución en la movilidad urbana.
La noticia de mayo se confirma en octubre
La revelación por parte de Xavier Chardon, CEO de Citroën, durante la presentación de las líneas maestras de su nuevo plan estratégico en un evento celebrado en Detroit en el mes de mayo, puso fin a décadas de rumores y especulaciones. La firma del doble chevrón fijó octubre para la llegada del nuevo 2CV, con el que no busca un mero ejercicio de diseño premium para competir en nichos de lujo. Al contrario, la marca francesa quiere recuperar la verdadera esencia que hizo grande al modelo original, es decir, ser un coche esencial, robusto, humano y, por encima de todo, asequible para las masas.
«Reinventar el 2CV del mañana es un reto y una responsabilidad inmensos. El 2CV original nunca se diseñó para convertirse en un icono. Lo fue porque ofrecía más libertad a la gente. El nuevo 2 CV perpetuará ese espíritu, no por nostalgia, sino reinventando su sencillez y accesibilidad para el mundo actual», afirma Xavier Chardon.
El dato más disruptivo de este renacimiento es, sin duda, su precio de salida. El grupo automovilístico Stellantis planea posicionar el nuevo Citroën 2CV eléctrico con una tarifa inferior a los 15.000 euros. Esta agresiva estrategia comercial busca dar una respuesta contundente a la creciente demanda de vehículos cero emisiones baratos en Europa, un territorio condicionado por los altos costes de las baterías y la incipiente llegada de competidores asiáticos.
Buen precio, sencillo de usar y barato de mantener
Para lograr este coste tan competitivo, Citroën aprovechará las sinergias del grupo, utilizando una variante simplificada de la plataforma Smart Car de Stellantis. El enfoque del vehículo prescindirá de lujos superfluos y se centrará en lo estrictamente necesario para el día a día en la ciudad, con una autonomía urbana eficiente, conectividad intuitiva y una habitabilidad inteligente que maximice el espacio interior.
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La marca quiere recuperar las fortalezas de su predecesor que nació justo antes de la Segunda Guerra Mundial para democratizar la movilidad individual.
Ese modelo era sencillo de usar, con un mantenimiento muy barato, suficiente para acoger a cuatro personas y contaba con un maletero aceptable. Stellantis tiene previsto fabricar el nuevo 2CV en la planta italiana de Pomigliano d’Arco.
Diseño neo-retro para el Citroën 2CV por menos de 15.000 euros
Los primeros adelantos estéticos filtrados por la compañía revelan una cuidada fusión entre el pasado y el futuro. El nuevo modelo adoptará un lenguaje de diseño ‘neo-retro’ que respetará la reconocible silueta abombada tipo ‘caracol’ que caracterizó al clásico. Elementos icónicos como los faros delanteros redondos independientes, las ventanas traseras de formas curvas y los característicos pasos de rueda traseros semicubiertos han sido reinterpretados con tecnología LED y líneas aerodinámicas modernas.
Todo apunta a que el frontal lucirá el nuevo logotipo ovalado de Citroën y un diseño minimalista, adaptado a las necesidades de refrigeración de los motores eléctricos modernos. Además, fuentes cercanas al proyecto sugieren que el interior mantendrá el espíritu ingenioso del modelo original, con asientos modulares ligeros y soluciones de almacenamiento sencillas y lavables.
Con este movimiento, Citroën se suma de lleno a la tendencia de la nostalgia que está definiendo la actual transición energética europea. Marcas rivales ya han movido ficha con éxito reviviendo mitos del pasado, como Renault con sus nuevos R5 y Twingo eléctricos, o Fiat con el arraigado 500. El factor emocional se está convirtiendo en la herramienta más poderosa de los fabricantes tradicionales para hacer atractiva la obligada adopción del vehículo eléctrico y competir con las marcas chinas, carentes de esa historia tan exitosa.
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Más de tres décadas dedicado a informar, en papel, radio, TV e Internet. Soriano con alma de madrileño. Apasionado del motor y del deporte. No siempre la vida nos va sobre ruedas, aunque todos desearíamos que así fuera y si es con un motor eléctrico por medio, mejor.

















