- Un cargador urbano que se monta a más de tres metros promete una solución práctica contra el vandalismo y mejora la accesibilidad en la recarga de coches eléctricos.
- El nuevo cargador aprovecha postes ya existentes y plantea una alternativa más barata y rápida para ampliar la red de carga en ciudades con alta densidad de tráfico.
- Cargar el coche eléctrico conectado a una farola, una realidad que pronto podría llegar a España
Las calles de las ciudades se están convirtiendo en laboratorios a cielo abierto para probar cómo recargar coches eléctricos sin necesidad de levantar aceras ni instalar equipos desde cero. En este escenario aparece el nuevo sistema de la empresa Voltpost, que recibe el nombre de “Air”.
Lo que hace diferente a este cargador de vehículos eléctricos es que no se coloca al alcance de la mano, sino a más de tres metros de altura. La razón es simple: evitar daños por actos vandálicos y proteger el equipo de condiciones climáticas adversas. Al mismo tiempo, mantiene un diseño pensado para ser práctico y modular, lo que facilita su instalación en espacios ya existentes.
¿Cómo funciona este cargador en altura?
El cargador Air es de nivel 2 y está preparado para entregar hasta 9,6 kW por puerto. Se puede instalar en versión de un único conector o en formato doble. El cable retráctil permite que los usuarios bajen la manguera cuando lo necesiten y, al terminar, quede de nuevo resguardada en la parte superior de la farola. Con ello se evita que los cables queden tirados en la acera o se deterioren por el uso.
La idea de Voltpost es clara: aprovechar postes ya instalados, ya sean de metal o de madera, y colocar el cargador sin necesidad de grandes obras. Esto significa menos costes, menos tiempo de trabajo en la vía pública y un menor impacto en el tráfico durante la instalación. Además, como ocurre con otros modelos de la marca, se integra con una aplicación móvil que informa en tiempo real sobre disponibilidad, permite pagar desde el teléfono y ofrece seguimiento remoto del proceso de carga.
Luke Mairo, uno de los fundadores de Voltpost, lo resumió con estas palabras: «Con Voltpost Air, estamos ofreciendo un cargador que satisface las necesidades del mundo real de las ciudades, los administradores de propiedades y los conductores. Su diseño modular y su rápida instalación reducen los costes y la complejidad, facilitando más que nunca la ampliación de la infraestructura de recarga».
Primeras pruebas del cargador Air en Nueva York
El primer punto de carga de este tipo ya está en marcha en Brooklyn. Allí se ha puesto en funcionamiento dentro de un proyecto piloto ubicado en la terminal MADE Bush, una iniciativa vinculada al programa Pilots at BAT, que busca promover tecnologías verdes y ponerlas a prueba en escenarios reales.
Madrid ya tiene el hub de carga más grande de España: cuántos cargadores tiene, potencias, precios…
La previsión es que este cargador esté abierto al público antes de que acabe el año. Según Voltpost, no será un caso aislado, sino el comienzo de una serie de despliegues similares en distintas zonas de Nueva York. La presidenta de la agencia estatal de investigación energética, Doreen M. Harris, lo expresó con estas palabras: «NYSERDA se enorgullece de apoyar el despliegue por parte de Voltpost de una nueva plataforma de recarga de vehículos eléctricos que incorpora una tecnología innovadora a la infraestructura existente. Ampliar el acceso a una recarga fiable en Brooklyn para residentes y empresas es sólo el principio de este modelo altamente replicable y escalable que puede adoptarse en todo el Estado de Nueva York».
Ya sabemos que la idea de utilizar farolas como soporte para cargadores no es nueva, pero este formato en altura sí lo es. Hasta ahora, la mayoría de cargadores urbanos se colocaban a nivel de acera, con el riesgo de sufrir daños o de generar molestias a peatones. El modelo Air busca eliminar esos problemas con una solución más elevada y segura.
Un modelo que puede repetirse en otras ciudades
Además de Nueva York, Voltpost ya trabaja en programas piloto en distintos estados de EE.UU. En Connecticut, por ejemplo, participa en un proyecto para instalar cargadores en postes de la red eléctrica. Este tipo de iniciativas podrían servir de banco de pruebas antes de que la tecnología se expanda a más lugares.
Si la experiencia del cargador Air de Voltpost resulta satisfactoria, el sistema podría avanzar con rapidez. Los ayuntamientos ganarían una alternativa menos invasiva para desplegar infraestructura y los conductores tendrían más opciones de recarga en calles donde hoy apenas existen soluciones. La clave estará en comprobar su fiabilidad, la comodidad para los usuarios y, sobre todo, si se convierte en un formato económicamente viable para extenderlo en masa.
El reto de cargar coches eléctricos en entornos urbanos no está resuelto. Sin embargo, este cargador ofrece una propuesta que combina simplicidad con protección contra el desgaste diario de la ciudad.
Soy una periodista madrileña con más de 25 años de experiencia. Cursé los estudios de periodismo en el Centro de Estudios Universitarios San Pablo CEU. A lo largo de mi trayectoria profesional he trabajado en medios como Motor 16, Km77, Car & Driver o Quad & Jet, y he colaborado con departamentos de prensa como el de BMW.












