Romain Dumas, a los mandos de Volkswagen I.D. R Pikes Peak, ha ganado y pulverizado el récord de la "carrera hacia las nubes"

Llevaba días anunciándose a bombo y plantillo, pero cuando Romain Dumas, a los mandos del Volkswagen I.D. R Pikes Peak, consiguió la pole en la sesión clasificatoria, dicen que Sébastien Loeb vio realmente en peligro su récord.

Y así ha sido. Dumas y el primer coche de competición totalmente eléctrico de Volkswagen han pulverizado todos los registros, con un tiempo de 7’57”148.

 

Las horas previas a la carrera, el cielo se vestía del mismo tono gris que el coche número 94 de Dumas. Sólo la lluvia, o quizá sólo la lluvia, hubiese robado la victoria al piloto francés, ganador en tres ocasiones de la Pikes Peak International Hill Climb, la carrera de montaña más famosa del mundo y la segunda competición de motor más antigua de Estados Unidos.

Saltar la banca

Pero Volkswagen y Dumas estaban dispuestos a hacer saltar la banca, como pudo observarse tras la sesión de entrenamientos, cuando el I.D. R Pikes Peak lograba la pole, con un tiempo de 1’23”292 en el primer sector y 1’52”831 en el segundo, lo que hacía un total de 3:16,083 minutos, 11”049 más rápido que el segundo clasificado,  Simone Faggioli, al volante de su Norma M20 SF SKP con motor de combustión.

Rápidamente, Sven Smeets, el director de Volkswagen Motorsport, felicitaba al equipo y mostraba cierta cautela, como si se escondiese un as en la manga, al decir aquello de “somos optimistas de cara a la carrera, pero no debemos olvidar que tenemos una sola oportunidad”.

Ese mismo recato mostraba Romain Dumas, y asegura que su intención era batir el récord en la categoría de coches eléctricos, establecido en 2016 en un tiempo de 8’57”118. De verdad, ¿era ese el objetivo? Con la brutal aceleración del VW I.D. R en la sesión de entrenamiento no parecía difícil conseguir ese tiempo. Tal vez, la modestia era otra de las consignas para la carrera, pero el verdadero objetivo estaba más allá, era pulverizar el récord de 8’13”878 logrado por el 9 veces campeón del Mundo de Rallyes, Sébastien Loeb, en 2013 con un Peugeot 208 T16.

Romain Dumas aseguraba que su intención era batir el récord en la categoría de coches eléctricos pero, el verdadero objetivo, era pulverizar el récord de Sébastien Loeb con el Peugeot 208 T16.

Primer eléctrico en ganar

Con el propósito en la cabeza, Dumas y el deportivo eléctrico de la marca alemana empezaron la ascensión a los 4.300 metros de la “carrera hacia las nubes”. Con un desnivel de 1.500 metros en los 19,99 kilómetros del trazado, el campeón francés fue “estirando” una tras unas las 156 curvas del recorrido (sin barreras de seguridad), hasta que cruzó la meta en 7’57”148, la primera vez en los 96 años de historia de la carrera que se baja de los 8 minutos y la primera vez que la gana, desde su instauración en 1916 (de 1917 a 1920 no se disputo a causa de la I Guerra Mundial), un vehículo eléctrico.

 

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