De momento solo es un prototipo, pero la tecnología que monta puede ser toda una revolución para el sector. Se llama Nanoflowcell Quantino, es el primer coche eléctrico sin baterías del mercado y, ojo, porque promete una autonomía de 1.000 km

Es posible que su nombre te resulte familiar. El Nanoflowcell Quantino se presentó en 2016 como resultado del trabajo de la empresa estadounidense Nanoflowcell comprometida con la movilidad eléctrica y el desarrollo de una interesante tecnología: coches eléctricos sin baterías.

El objetivo de Nanoflowcell es poner fin a uno de los inconvenientes de los vehículos eléctricos con respecto a los de combustión: el aumento de peso que suponen las baterías.

Por qué un coche eléctrico sin baterías

La o las baterías son el corazón de un coche eléctrico. Este elemento es el encargado de almacenar la energía que necesita para ponerse en funcionamiento. De su capacidad y potencia dependen factores tan relevantes como el tiempo de carga y la autonomía.

Las baterías de un coche eléctrico son elementos muy complejos y pesados. Son responsables del sobrepeso de los enchufables con respecto a los modelos de combustión (de media, un 30% más), lo que se traduce en un mayor desgaste de algunos elementos como los neumáticos o los frenos (esta es una de las razones por las que se desarrollan neumáticos específicos para coches eléctricos).

En el caso de las furgonetas eléctricas, este incremento de peso ha obligado a modificar la legislación: en diciembre de 2021, la DGT aumentó la masa máxima autorizada de los vehículos que se podrán conducir con el permiso B hasta 4.200 kilos.

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Así es el Nanoflowcell Quantino 25

El que se presenta ahora es el Nanoflocell Quantino 25, una nueva versión del primer prototipo que debutó hace seis años.

Lo cierto es que no hay grandes novedades con respecto a aquél primer concept. Mantiene la gran novedad tecnológica que supone sustituir las tradicionales baterías por una suspensión líquida que reacciona químicamente para producir la energía que necesita el motor eléctrico.

Tecnología bi-ION

Como se explica en el vídeo, este biplaza eléctrico con techo desmontable, utiliza una tecnología bautizada como bi-ION que recurre a una solución líquida a modo de combustible.

El coche cuenta con dos grandes depósitos separados, uno de ellos con electrolitos cargados positivamente y otro con anolitos cargados negativamente. Ambos van a parar a una membrana selectiva de iones que captura la energía generada por el encuentro de ambas partículas y, con ella, se pone en marcha el vehículo.

El prototipo cuenta con dos depósitos, cada uno de 95 litros, con los que los ingenieros de Nanoflowcell calculan que podría recorrer hasta 1.000 km. Ahora bien, adelantan que el modelo de producción tendrá un rango de unos 800 km.

Una de las ventajas de sustituir las baterías por estos depósitos es que se reduce de forma considerable el tiempo de recarga. También tiene inconvenientes, el más importante es que sería necesario crear una red de recarga específica para este tipo de vehículo.

 

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