Era un día importante en el campus de Cantoblanco de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). El autobús autónomo desarrollado por la Universidad en colaboración con la Comunidad de Madrid, Alsa y la Dirección General de Tráfico empezaba a funcionar, pero no salió del todo bien y allí había cámaras grabando…

Martes, 20 de octubre. Campus de la Universidad Autónoma de Madrid. Medios de comunicación y personalidades preparadas para ver el estreno del autobús autónomo de Madrid.

Bautizado como Easy Mile EZ10, el autobús autónomo y cien por cien eléctrico que ha empezado a prestar servicio en el campus universitario es fruto del trabajo que ha unido a la Comunidad de MAdrid, la UAM, Alsa y la DGT.

Primer día de ‘trabajo’, con accidente

Medios de comunicación y personalidades estaban convocados ayer para asistir al comienzo de los traslados de alumnos a bordo del autobús autónomo.

En el interior, por seguridad, viajaba un conductor preparado para tomar el control del bus en caso de necesidad. En un momento, tal y como recoge el tuit publicado por la cadena de televisión local Telemadrid, el vehículo frena y el coche que circulaba tras él impactó contra la parte trasera del autobús.

La versión de Alsa

Como responsable de la puesta en circulación del autobús autónomo, desde Alsa explican que no ha habido fallo en la tecnología. Señalan a la conductora del segundo vehículo y a una distracción como responsables del accidente. Como prueba, nos facilitan este vídeo que muestra el momento del choque grabado por las cámaras del autobús:

El autobús autónomo y eléctrico de Madrid

Durante las próximas semanas, el autobús autónomo y eléctrica hará un recorrido de 3,7 kilómetros por el campus de la Universidad Autónoma de Madrid.

El autobús eléctrico prestará servicio durante las próximas semanas entre las 7:15 y las 15:15 horas, con cabecera en la estación de Cercanías.

El itinerario incluye parada en las facultades de Derecho y Psicología, el Rectorado, así como en la Politécnica y las residencias, entre otros puntos del campus. Todas las paradas son accesibles según los criterios de accesibilidad del Consorcio Regional de Transportes.

El bus cuenta con una capacidad de 12 personas, seis de ellas sentadas. No obstante, en cumplimiento de las medidas de prevención y seguridad frente al COVID-19, se ha reducido el aforo a 7 personas e instalado un dispensador de gel hidroalcohólico. Por seguridad, el vehículo circula siempre con un técnico que puede manejar el autobús de forma manual ante posibles incidencias y que controlará el aforo y el uso obligatorio de mascarilla.

Para facilitar la circulación del bus se ha señalizado el carril por el que discurre con una cuerda o línea continua en el eje del carril. Además, se han instalado señales de tráfico indicando que se trata de una vía preferente para el bus autónomo. Toda esta fase ha sido validada por la Dirección General de Tráfico.

El bus autónomo ha realizado pruebas de circulación por el campus universitario durante dos meses para evaluar el recorrido que realiza y hacer un mapeo del mismo. En estas pruebas también se han analizado los posibles obstáculos, de tal manera que el itinerario y las paradas se han adaptado para un funcionamiento óptimo del vehículo.

1 Comentario

  1. Se trata de un titular sensacionalista. La realidad es que una conductora despistada con el móvil impacta en la trasera del bus autónomo. No es cuestión de la climatología ni de la tecnología, un claro ejemplo de que la conducción autónoma es mucho más segura, dado que un vehículo autónomo nunca hubiera impactado por detrás al bus autónomo.

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