vehículos eléctricos

El pasado jueves 1 de abril, el programa “Más de Uno Madrid” de Onda Cero realizó una entrevista a Carlos Sánchez, director de movilidadelectrica.com, en la que profundizó sobre los principales beneficios de los vehículos eléctricos frente al uso de coches convencionales. Del mismo modo, Carlos Sánchez explicó el proceso de vida útil de las baterías y su posterior reciclaje e hizo repaso de los planes que contemplan la instalación de fábricas de baterías para vehículos eléctricos en España.

Podcast directo a la entrevista

Cuando se habla de los coches eléctricos, una de las excusas que utilizan los defensores de los coches de combustión es que la fabricación de los coches eléctricos es mucho más cara y necesitan más materia prima en el proceso.

¿Qué hay de cierto en todo esto?

Sí, Desde luego. Las opiniones en contra de los vehículos eléctricos son como un mantra que nadie sabe justificar, pero que hacen mucho daño cuando no están fundamentadas.

Parece que en lugar de estar contentos por contaminar menos, se duda de que esto sea cierto.

Realmente hay muchos informes que demuestran lo contrario. Y vamos por partes.

Según la organización europea Transport & Environment, los vehículos eléctricos necesitan actualmente mucha menos cantidad de materia prima que los vehículos de combustión interna. Básicamente porque tienen muchas menos piezas en su interior

Además, se prevé que siga aumentando esta brecha cuando los avances tecnológicos consigan reducir a la mitad la cantidad de litio necesaria para la fabricación de una batería para vehículo eléctrico en la próxima década.

Y otro argumento en contra: Dicen que los vehículos eléctricos no contaminan, pero la electricidad que les alimenta sí contamina; incluso más, que un vehículo de combustión.

Si conduces un coche eléctrico o eres defensor de la movilidad eléctrica es posible que, en más de una ocasión, hayas tenido que hacer frente a este argumento.

Bueno. En Europa, el 56% de la energía eléctrica que se produce proviene de fuentes que no emiten CO2, pero te diré que yo recargo mi vehículo eléctrico con energía 100% renovable porque tengo un contrato que lo certifica. Pero es cierto que en algunas ocasiones, si recargo fuera de mi casa podría hacerlo con energía eléctrica generada con fuentes fósiles.

Pero, si vamos a mirar más allá del coche eléctrico para ver la energía que lo impulsa, ¿no deberíamos hacer lo mismo con la que impulsa a un vehículo de combustión?

Efectivamente. Te voy a dar unos datos para que lo entiendas. Para producir la gasolina o el diésel que metemos en el depósito del coche, antes hemos tenido que extraer el petróleo del subsuelo. Y para ello hemos tenido que utilizar una bomba de varilla que se acciona con electricidad. ¿Sabes de qué bombas estoy hablando?

Sí, las que aparecen en tantas y tantas películas americanas.

Esas. Pues bien, en EE.UU. hay 435.000 pozos de petróleo con otras tantas bombas de varilla que son accionadas por 4.300 GWh de electricidad al mes, que sería suficientes para mover más de 15 millones de vehículos eléctricos.

Y sólo estamos hablando de los pozos de petróleo de EE.UU. Porque las plataformas petrolíferas que hay en el mundo utilizan generadores diésel que consumen una demanda equivalente en electricidad a casi otros 20 millones de vehículos eléctricos.

Además, el petróleo hay que transportarlo. ¿Verdad?

Claro, y para ello se utilizan barcos que emiten 100 millones de toneladas de CO2 cada año, u oleoductos que utilizan también energía eléctrica para bombearlo.

Luego tenemos el refinado del petróleo de 100 millones de barriles diarios. Hay que calentarlo hasta 420ºC y por tanto utilizar una gran cantidad de energía en el proceso, generando una altísima contaminación en cualquier lugar del planeta.

Una vez refinado, se transporta en camiones hasta las estaciones de servicio, con lo que se vuelve a generar más contaminación.

Bueno, pues te voy a poner la guinda al pastel. Una vez que hemos utilizado toda esa energía para extraerlo, transportarlo, refinarlo y volverlo a transportar, cuando lo metemos en el depósito de nuestro coche, sólo utilizamos un 30% para hacer mover las ruedas, ya que el 70% restante lo desperdiciamos en forma de calor.

¿Cómo te quedas?

Pues bastante decepcionado con lo que estamos haciéndole al planeta y a nuestro bolsillo.

Vamos con las baterías. ¿Qué les podemos decir a los que opinan que las baterías son altamente contaminantes ?

Verás: Un vehículo de combustión interna quema como promedio unos 17.000 litros de combustible en su vida útil, que van directamente a la atmósfera, previo paso por nuestros pulmones. En cambio, una batería, después de reciclar todos sus materiales al final de su vida útil, sólo perderá unos 30 kg de metales.

Pero esto es ahora, ya que según la organización que hemos comentado antes, durante la próxima década, la cantidad de litio necesaria para la fabricación de una batería caerá hasta la mitad. El cobalto bajará en más de un 75% y el níquel lo hará en cerca de un 20%.

¿Qué pasa con las baterías de los vehículos eléctricos cuando se gastan?

Cuando el rendimiento de la batería de un vehículo eléctrico está por debajo del 75% se le da una segunda vida, que puede ser la de almacenamiento de energía en una instalación fotovoltaica. Y cuando ya no sirven, se reciclan para utilizar los metales valiosos en nuevas baterías.

Carlos, y después del uso de la batería, hemos leído un artículo en el que comentan que un grupo de investigadores chinos afirman poder reciclar hasta el 99,7% del litio de las baterías.

Efectivamente. Pertenecen a la Universidad de TshingHua en Beijing y están investigando sobre la extracción mecanoquímica del litio sin producir ácidos ni aguas residuales, y en tan sólo cinco minutos. Estos materiales extraídos se pueden utilizar de nuevo para otros procesos.

Pero no solamente en China se está investigando. Aquí en Europa se ha creado un consorcio entre Renault, Veolia y Solvay para reciclar el litio, el cobalto y el níquel de las baterías y transformarlo en metales de alta pureza que puedan reutilizarse en baterías nuevas

Pero ¿tenemos en Europa fábricas de baterías para todo lo que se nos viene encima, o tendremos que depender una vez más del exterior, como con el petróleo?

Pues es verdad que actualmente estamos importando la mayoría de las celdas de batería que se instalan en los vehículos eléctricos, pero está prevista la instalación de hasta 22 gigafactorías por toda Europa, con las que se abastecerán las fábricas durante los próximos años.

Parece que en España hay unas cuantas Autonomías que quieren albergar fábricas de baterías en sus ciudades.

Sí. Y ya hay varios proyectos en marcha. Recientemente la ministra de industria Reyes Maroto anunció la creación de un consorcio público-privado, con SEAT-Volkswagen e Iberdrola, para montar la primera fábrica de baterías en España. La fábrica estaría ubicada cerca de la planta de Seat en Martorell, cuya producción supera los 500.000 vehículos anuales.

Pero hay otros proyectos como el de Extremadura, que cuenta con la segunda mina de litio más grande de Europa, La mina de San José Valdeflórez, en Cáceres. Pero también lo quieren en Aragón, que estaría ubicado cerca de la planta de Figueruelas, donde se fabrica el Opel Corsa-e, y por supuesto en Galicia donde cuentan con el respaldo del Grupo PSA y su fábrica de Vigo.

Lo que está claro es que producir baterías de litio en nuestro país ahorra un montón de dinero en la compra de crudo al exterior y nos independiza de terceros países.

Desde luego. Estamos hablando de un gasto anual de más de 30.000 millones de euros en 2019, y esto no solo se ahorraría sino que se crearía una balanza positiva con las exportaciones de vehículos eléctricos.

Lo que sí es evidente el la contaminación medioambiental que se produce alrededor de una mina de litio.

Sí, y no podemos negarlo. En cualquier extracción de materiales se producen daños medioambientales, pero la tecnología de nuestro siglo puede limitarla mucho mediante la reutilización y el reciclado del agua y la filtración de partículas contaminantes.

Te voy a poner el ejemplo de Australia. En Australia se produce el 50% del litio mundial, pero realmente donde se produce el problema medioambiental en el país es en sus refinerías, que tan sólo producen el 0,25% del petróleo mundial.

Y es que como hemos podido comprobar desgraciadamente en nuestras costas,  un sólo derrame de petróleo causa más problema medioambiental que todas las minas de litio mundiales.

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