vehículo privado y carsharing

Reducir el uso del vehículo privado de las ciudades es una de las grandes aportaciones del carsharing o movilidad compartida. Esta es una de las conclusiones más destacadas del taller internacional  sobre “Low Emission Vehicles” celebrado ayer por la Red C40 “ Ciudades contra el Cambio Climático” y el Ayuntamiento de Madrid.

Paz Valiente, coordinadora general del área de medio ambiente y movilidad del Ayuntamiento de Madrid, remarcó el compromiso del gobierno municipal por la mejora de la calidad del aire y la defensa frente al cambio climático. En sus actuaciones se destaca el apoyo a la movilidad compartida y al uso del vehículo eléctrico mediante el acuerdo con empresas privadas para su desarrollo. Además, para facilitar la logística de las compañías establecidas en Madrid (car2go, Emov, Zity, e-cooltra, muving…) el Ayuntamiento tiene prevista la instalación de nuevos puntos de carga semirrápida.

Esta es una de las peticiones de las principales empresas de carsharing de Madrid, que verían mejorada la logística de recarga, ya que en muchos casos no tendrían que llevar el vehículo hasta los puntos de carga y volverlo a depositar en las zonas de más demanda.

El carsharing reduce el uso del vehículo privado

Con los vehículos de car2go y Emov, más la llegada en diciembre de Zity, ya serán 1.600 los vehículos eléctricos de uso compartido que circulen por Madrid. Algunos dudan de si estos vehículos están saturando las zonas de aparcamiento SER y de qué número máximo de licencias se deberían conceder. Según Paz Valiente, el vehículo compartido no sólo no genera saturación de aparcamiento sino que alivia el tráfico de vehículos privados en el centro de la capital, que es de lo que se trata.

Según David Bartolomé, responsable de desarrollo de negocio de car2go, la monitorización de la ciudad de Munich llegó a confirmar la eliminación de hasta 2.000 vehículos privados por la implantación de 500 vehículos de uso compartido.

El car sharing y el transporte público

El car sharing no resta viajes al transporte público sino que lo complementa. Los usuarios de car sharing no dejan de usar el transporte público sino que muchas veces lo utilizan para llegar hasta la zona central de la ciudad y usar otro tipo de movilidad. El ciudadano que se desplaza por las grandes ciudades es un usuario multimodal, que utiliza todas las opciones a su alcance. Hay que tener en cuenta que la movilidad compartida puede ser en bicicleta, moto, o coche, y que surgen nuevas modalidades como el carpooling (blablacar, Amovens…) que permiten compartir coche para viajar o ceder el uso de tu propio vehículo.

Perder el miedo a no tener coche

Las grandes ciudades europeas están modificando los hábitos de movilidad de sus ciudadanos, y lo están haciendo muy rápido. Las restricciones al vehículo privado son cada vez mayores pero van en sintonía con las cada vez mayores alternativas de movilidad. La mejora de la calidad del aire depende en gran medida de la disminución del tráfico privado, y esto lo tienen claro en ciudades como Londres, que ha fijado un objetivo del 80% del transporte público, de uso compartido y de emisiones cero para 2030.

Así, no tener coche en las grandes ciudades puede llegar a ser una ventaja o incluso una necesidad.

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