Boris Johnson anuncia el fin de los coches de combustión nuevos en Reino Unido. Foto: The Sun.
Boris Johnson anuncia el fin de los coches de combustión nuevos en Reino Unido. Foto: The Sun.

Boris Johnson ha anunciado que prohibirá la venta de coches de combustión nuevos, diésel y gasolina, en 2030. La medida es buena para el clima, pero también un problema para países como el nuestro. Esta decisión forma parte de la estrategia del primer ministro de una supuesta “Revolución Industrial Verde”. Además, Johnson espera que dicha revolución ayude a crear cientos de miles de puestos de trabajo.


El gobierno británico ha adelantado el plan para prohibir los coches de combustión interna a 2030, diez años antes de lo previsto. Es parte de la estrategia para conseguir la neutralidad de emisiones en 2050.

Además, y según sus previsiones, invertirán 1.300 millones de libras esterlinas en puntos de recarga para vehículos eléctricos en hogares, calles y autopistas de UK. Mientras, 500 millones de libras esterlinas se reservarán en subvenciones para hacer que los coches ecológicos sean más asequibles.

Y no sólo Johnson ha puesto la mirada en los vehículos. Tal y como recoge The Sun, el primer ministro ha explicado:

“Mi Plan de Diez Puntos creará, apoyará y protegerá cientos de miles de empleos verdes, mientras avanza hacia el cero neto para 2050. Nuestra revolución industrial verde será impulsada por las turbinas eólicas de Escocia y del nordeste, impulsadas por vehículos eléctricos fabricados en los Midlands y a la vanguardia con las últimas tecnologías desarrolladas en Gales, por lo que podemos mirar hacia un futuro más próspero y verde”.

El primer ministro espera que las industrias tecnológicas creen 250.000 puestos de trabajo británicos mientras hacen que la nación sea neutral en carbono para 2050.

Coches de combustión y eléctricos

Por su parte, Edmund King, presidente de The Automobile Association ha asegurado que el sacrificio de los vehículos de gasolina es “increíblemente ambicioso” aunque “bienvenido”. Asimismo, ha añadido:

“Las barreras para adquirir un vehículo eléctrico son siempre: el coste inicial del vehículo y la disponibilidad; la ansiedad por la autonomía y la infraestructura de carga -especialmente para el tercio de los conductores sin estacionamiento fuera de la vía pública.

Si podemos abordar estos problemas con una inversión y un enfoque considerables, la revolución eléctrica podría prosperar. Nos complace que el paquete de medidas anunciado sea más que una simple fecha en el diario. Invertir fuertemente en la red nacional de carga, la producción de baterías y la provisión de incentivos ayudarán. La concesión con respecto a los híbridos será un trampolín bienvenido para flotas y particulares antes de que sean totalmente eléctricos”.

Finalmente:

“Uno de los mayores desafíos será que los fabricantes de automóviles cambien más de 100 años de producción de motores de combustión para hacer frente a un futuro eléctrico en una década”.

Un avance por el clima, un problema para nuestro país

Según indica Expansión, España canaliza el 11% del total de sus exportaciones de coches a Reino Unido. Y eso, tras el anuncio de Johnson, puede suponer un problema. Aunque no sólo para nuestro país: para Alemania supone el 12,6%; para Bélgica, el 20,4%; y para Francia, el 7,6%.

Y si el miedo de la industria española estaba en las prohibiciones a las que se enfrentaba en nuestro propio país, no tuvieron en cuenta lo que podía pasar con otros mercados.

En España la fecha de caducidad para los nuevos coches de combustión se ha establecido en 2040.

EL primer ministro británico quiere una transición acelerada hacia la neutralidad de emisiones.
EL primer ministro británico quiere una transición acelerada hacia la neutralidad de emisiones.

Para los fabricantes de automóviles tradicionales, el cambio a la electrificación puede suponer una reconversión masiva del sector. Según un estudio del gobierno alemán, el desempleo en el sector automovilístico podría llegar a 410.000 personas para 2030. Alemania es el país con mayor fuerza laboral en el sector automovilístico europeo, con 869.000 empleados. Por detrás: Francia (223.000), Polonia (203.000), el Reino Unido (186.000), Italia (163.000) y España (158.000).

La otra cara de la moneda es lo que puede significar una reconversión “verde”. Según un estudio de Transport & Environment, si los fabricantes de automóviles de la UE aceleran los planes de producción de vehículos eléctricos, los puestos de trabajo en el sector podrían aumentar hasta el 108% sobre los niveles actuales.

Hablábamos hace poco, precisamente de un informe de Transport & Environment sobre las emisiones de los fabricantes y la compra de créditos entre marcas. Lo cierto es que las cosas no pintan bien para la industria con las nuevas legislaciones europeas y de países como UK.

Otros planes de Boris Johnson

Como curiosidad añadida, diremos que los planes de Johnson, fuera del sector automovilístico contemplan desarrollar otros sectores, como:

  • La energía eólica marina
  • El hidrógeno
  • La energía nuclear, a través de pequeñas centrales
  • Desarrollar el transporte público y la movilidad personal, fomentando la bicicleta y caminar
  • Apoyar la investigación en las industrias más difíciles de descarbonizar, como aviación y marítima
  • Fomentar edificios públicos, hogares, escuelas y hospitales más ecológicos
  • Crear sumideros de carbono almacenes de emisiones nocivas
  • Proteger y recuperar el entorno natural, plantando 30.000 hectáreas de bosques nuevos cada año.
  • Innovación y finanzas: desarrollar nuevas tecnologías y convertir Londres en un centro global de finanzas verdes.

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