Con el proceso de desescalada progresiva que favorecerá la vuelta a la actividad, Madrid ya vuelve a ver en sus calles las motos de los diferentes servicios de motosharing que operan en la ciudad. Durante el proceso a la “nueva normalidad”, el motosharing se posiciona como una de las opciones más seguras contra el contagio al tratarse de un método de transporte individual.

En primer lugar, la flota de motos eléctricas de eCooltra está disponible en Madrid y la compañía ofrece una serie de recomendaciones para un uso adecuado de los vehículos, minimizando el riesgo de contagio por COVID-19:

  • Evitar tocarse la cara durante el viaje, con o sin guantes.
  • Lavarse las manos al llegar a tu destino, con agua y jabón o gel hidroalcohólico.
  • Viajar en solitario respetando la distancia interpersonal de seguridad.
  • En la medida de lo posible, intentar usar casco propio, mascarilla y guantes desechables.
  • Subirse la visera del casco.
  • Si se va a toser o estornudar, taparse la cara con el antebrazo
  • No usar eCooltra si hace menos de 14 días que te diagnosticaron COVID-19 o tenías síntomas.

Del mismo modo, eCooltra ha extremado las medidas e higieniza los vehículos y cascos diariamente, prestando atención a puntos sensibles como los puños de las motos, los cascos y los baúles. Del mismo modo, renuevan los cascos con mayor frecuencia y han aumentado la cantidad de elementos de un solo uso como toallitas higiénicas.

Muving

Muving vuelve a arrancar la actividad en Madrid el 12 de mayo. La compañía ha informado de que intensificará la limpieza de las motos y los cascos, con trabajadores equipados con guantes y mascarillas siguiendo la normativa establecida por las autoridades de forma estricta.

Acciona

Por su parte, Acciona puso ayer en funcionamiento su servicio de motosharing en las ciudades en las que opera: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Lisboa y Milán.

La puesta en servicio de las más de 7.000 motos de la compañía se ha llevado a cabo tras haberse diseñado un cuidadoso protocolo de higienización de acuerdo con las indicaciones de las autoridades sanitarias nacionales y locales.

Además, toda la flota está equipada con toallitas para la limpieza de zonas de contacto como el manillar, redecillas desechables para el casco y un gel hidroalcohólico que se aplicará en las manos antes y después del uso del servicio.

Del mismo modo, el objetivo de adaptarse de la mejor manera posible a las necesidades del periodo posterior al confinamiento, la compañía ha realizado un estudio sirviéndose de más de 1.500 entrevistas a usuarios para conocer sus necesidades de movilidad tras la crisis del COVID-19.

Movo

El servicio de motosharing de Movo volvió a la actividad el pasado 30 de abril en Madrid, donde dispone de una flota de 800 motos.

La compañía ha puesto en marcha un nuevo protocolo de higiene que refuerza la limpieza de las motos y pone a disposición del usuario un producto de desinfección para el baúl, así como guantes de plástico ecológicos.

Del mismo modo, Movo solo proveerá un casco por cada moto para que se utilicen de manera individual y estos no tendrán visera para reducir las superficies de contacto.

El valor del motosharing en la situación actual

Como hemos repasado antes, todas las empresas han reforzado sus protocolos de higiene, tanto a la hora de desinfectar los vehículos por parte de sus empleados, como aportando guantes, redecillas para el casco y guantes de plástico para el usuario. La vuelta a la llamada nueva normalidad conllevará la reactivación de muchos de nuestros hábitos de movilidad y los servicios de moto compartida nos ofrecen, además de eficiencia en nuestros desplazamientos, medidas de seguridad para minimizar al máximo el riesgo de contagio por COVID-19.

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