El informe de Tendencias de Ford de 2021 analiza los efectos del coronavirus.
El informe de Tendencias de Ford de 2021 analiza los efectos del coronavirus.

El IX “Informe de Tendencias de Ford” se ha elaborado tras realizar encuestas en 14 países. La primera conclusión: la pandemia nos ha cambiado, a título individual y como sociedad. Además: ha puesto a prueba nuestra capacidad de adaptación; la sociedad se siente más sola; crece la desigualdad; muchas personas sienten la necesidad de escapar conduciendo; el transporte personal gana adeptos, así como los vehículos autónomos; etc…


Es innegable que la pandemia nos ha cambiado, a título personal y como parte de la sociedad. Nadie podía sospechar esta circunstancia en los días previos a la Navidad pasada. Pero así ha sido.

Cada año, desde hace nueve, Ford realiza un estudio de tendencias globales. El presente “Informe de Tendencias de Ford” (Looking Further with Ford Trends Reporttiene como protagonista al coronavirus. Ford explica que la pandemia ha provocado un caos económico, político y emocional; además, ha puesto a prueba los límites de los individuos, de las familias, de los sistemas de salud y de sectores enteros de las sociedades.

Pero también destaca que la actual pandemia ha mostrado cómo las personas somos capaces de resistir, adaptarnos y afrontar nuevas soluciones.

Los países en los que se realizó la encuesta fueron: Alemania, Arabia Saudita, Australia, Brasil, Canadá, China, Emiratos Árabes Unidos, España, Estados Unidos, Francia, India, Italia, México y Reino Unido. Todo el trabajo de campo tuvo lugar entre el 27 de octubre y el 12 de noviembre de 2020

Informe de Tendencias de Ford. Cambios más relevantes

Son muchos los datos preocupantes del Informe de Tendencias de Ford. Entre ellos, que las generaciones más jóvenes consideran que la adaptación ha sido más difícil de lo esperado.

El informe analiza estos patrones cambiantes del comportamiento, así como las actitudes de los consumidores en todo el mundo. Muchos cambios son dramáticos, la verdad, otros esperanzadores. Y, por lo que respecta a nuestro sector, algunos resultan de lo más reveladores. Entre ellos, que la pandemia ha cambiado nuestra idea del transporte personal; que el vehículo se aprecia como una forma de escape emocional; incluso que ha crecido la confianza en los próximos vehículos autónomos.

Los cambios que hemos vivido han sido radicales, tanto a nivel individual, como de sociedad, y en todo el planeta.
Los cambios que hemos vivido han sido radicales, tanto a nivel individual, como de sociedad, y en todo el planeta.

La relación de cambios más relevantes, según el Informe de Tendencias de Ford:

Presión y ansiedad:

Estas sensaciones son globales. La pandemia ha alimentado el temor a contraer la enfermedad y la ansiedad, pero también las preocupaciones por su impacto en comunidades, empleo, educación, etc. Ante las repercusiones en la salud mental, las personas estamos encontrando formas innovadoras de hacer frente y conectar.

Escapar:

Para vencer la monotonía de la pandemia y los confines del hogar, los consumidores buscan nuevas formas de escapar. Curiosamente, muchos encuentran refugio en sus vehículos. Más de 1 de cada 4 adultos de todo el mundo con vehículo en propiedad dice conducir para relajarse. Cerca de 1 de cada 5 afirma que utiliza su vehículo para encontrar privacidad. Y el 17% lo usa como lugar de trabajo.

Soledad, sociedad y familia:

La pandemia ha puesto de relieve la necesidad de los consumidores de sentirse acompañados. La soledad es omnipresente en todo el mundo: una de cada dos personas dice sentirse sola con regularidad. Las generaciones más jóvenes experimentan esto de un modo más agudo: son casi dos veces más propensos a sentirse solos, de manera regular. Como resultado, muchos están reconsiderando su lugar de residencia: se mudan más cerca de su familia y buscan compañía de nuevas maneras, tanto en internet como en la vida analógica.

Desigualdad:

Las brechas de desigualdad e inequidad crecen. La pandemia está teniendo un impacto desproporcionado en las comunidades de bajos ingresos, en las minorías étnicas y en las mujeres. Y de ahí que la sociedad esté exigiendo a las grandes compañías más labores de responsabilidad social.

Consumo:

La forma en que compramos -y lo que queremos adquirir- se ha transformado. Las empresas, grandes y pequeñas, se están adaptando a una velocidad vertiginosa. La experiencia de compra ha mejorado; muchas personas se sienten cómodas así y no quieren volver atrás.

Transporte personal:

El parón no ha hecho que estemos en un punto muerto. El transporte personal está creciendo de forma importante. Las ventas de bicicletas se han disparado, y las ciudades han cerrado calles al tráfico para crear espacios para los ciclistas. Las ventas de coches han aumentado entre quienes buscan seguridad y control de su entorno.

Asimismo, la planificación inteligente de la ciudad está acelerando la llegada de conducción autónoma. El 67% de los adultos de todo el mundo dice tener “esperanzas en el futuro de los vehículos autónomos“; el 68% de los padres dice preferir ver a sus hijos en un coche sin conductor que con un desconocido.

Sostenibilidad:

en los primeros días de la pandemia, la calidad del aire mejoró tanto, que supuso un rayo de esperanza para todos; pero ese optimismo disminuyó rápidamente a medida que el mundo se refugió en plásticos y productos desechables para protegerse del coronavirus. Los más jóvenes están particularmente preocupados: el 46% de los miembros de la generación Z a escala mundial dice que la pandemia nos ha hecho más derrochadores; el 47% sostiene que, a largo plazo, la pandemia tendrá un impacto negativo sobre el medio ambiente.

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