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Imagen: DepositPhotos.

El mercado de vehículos eléctricos (VE) de China podría perder fuerza en 2023 como consecuencia de la eliminación gradual de las ayudas para su compra y de la tendencia de los consumidores a evitar productos caros ante las previsiones de recesión económica.

Esta desaceleración en las ventas de vehículos eléctricos podría aumentar los problemas de sobreproducción a los que se enfrenta la industria automotriz china, que emplea a una de cada seis personas de la fuerza laboral del país, compuesta por 800 millones de personas.

Cifras de ventas de vehículos eléctricos en China

Según la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China (CPCA), se espera que los aproximadamente 200 fabricantes de automóviles eléctricos de China vendan un total de 8,4 millones de vehículos en 2023, un 30% más que los 6,4 millones de unidades de este año.

Sin embargo, esa tasa de crecimiento está en marcado contraste con el crecimiento interanual del 114% registrado en 2022. La industria de vehículos eléctricos de China vendió 2,99 millones de vehículos en 2021.

A este respecto, Cui Dongshu, secretario general de la CPCA, ha señalado: 

“Las autoridades y las empresas deben hacer esfuerzos drásticos para crear empleos y mejorar los ingresos de los empleados para que se puedan vender más vehículos en 2023. También nos gustaría presionar a las autoridades fiscales para que otorguen más incentivos para impulsar las compras de automóviles”.

Reducción de las ayudas a la compra

El Gobierno chino ha comenzado desde el 1 de enero la eliminación gradual de los subsidios para las compras de vehículos eléctricos, poniendo fin a 12 años de esfuerzo para impulsar la movilidad eléctrica.

El pasado año, las autoridades entregaron unas ayudas por valor de 1.826 dólares a los compradores de automóviles eléctricos con autonomías superiores a los 400 kilómetros.

En noviembre, el 36% de los vehículos nuevos que salieron a las carreteras continentales eran eléctricos puros o híbridos enchufables.

Además, el banco suizo UBS ha pronosticado que para 2030, tres de cada cinco vehículos nuevos vendidos en China funcionarán con baterías.

Ding Haifeng, consultor de la firma de asesoría financiera Integrity, con sede en Shanghai, señala: “El mercado de vehículos eléctricos depende de las perspectivas económicas y comerciales. La mayoría de los consumidores de clase media no confían en que sus ganancias aumenten en 2023. Serán cautelosos al tomar decisiones sobre la compra de automóviles”.

Política de cero COVID

La abrupta decisión de China en diciembre de pasar de su estricta política de cero COVID a finalmente convivir con el virus resultó en un aumento de infecciones en todo el país, lo que ha interrumpido la actividad en múltiples sectores industriales, incluido el del vehículo eléctrico.

Según informa The Korea Times, funcionarios de la industria automovilística china predicen que la producción y las ventas de eléctricos podrían volver a la normalidad en mayo o junio, cuando disminuya el actual brote de COVID.

El objetivo de China de lograr la neutralidad de carbono para 2060 ha sido una importante fuerza impulsora para el mercado de vehículos eléctricos de la nación, ya que una rápida expansión de la infraestructura de carga ha hecho que cada vez sea más fácil desplazarse por el país con un vehículo eléctrico.

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