Al menos de la mitad de los BMW que se matriculen en 2030 serán cien por cien eléctricos. Este es solo uno de los compromisos adoptados por la marca alemana que, además, se ha propuesto la ambiciosa meta de reducir en más de 200 millones de toneladas sus emisiones de CO2 para 2030.

BMW ha celebrado su Junta General de Accionistas. Más que las cifras de beneficios obtenidos por la compañía, lo que llama la atención es su ambicioso compromiso medioambiental. Los de Munich se han comprometido a reducir de forma significativa el impacto medioambiental de su actividad empresarial y, para ello, colocan el impulso de sus ventas eléctricas como uno de los pilares fundamentales de la estrategia.

La compañía ha anunciado que evitará la emisión de más de 200 millones de toneladas de CO2 de aquí a 2030. Esto equivale a más de 20 veces las emisiones anuales de CO2 de una ciudad con más de un millón de habitantes, como Múnich o Barcelona.

Para lograrlo, el Grupo BMW está reduciendo la huella de carbono de sus vehículos en todo su ciclo de vida: desde la extracción de las materias primas, pasando por la producción y la fase de uso, hasta el reciclaje al final de la vida útil de los componentes. En el futuro, la prioridad será utilizar menos recursos.

Coches más respetuosos con el medio ambiente

“Un coche respetuoso con el medio ambiente no se crea únicamente utilizando energías verdes; debemos diseñar nuestros vehículos para que sean sostenibles desde el primer día”, ha explicado Oliver Zipse, presidente del Consejo de Administración de BMW AG. ¿Cómo hacerlo? Reduciendo la cantidad de materiales utilizados para su fabricación y, sobre todo, planificando la reutilización y el reciclaje desde el principio.

“Queremos ser líderes en economía circular y desempeñar un papel pionero en este segmento”, afirma Zipse. “Ya estamos trabajando actualmente en cuotas para el uso de material secundario en nuestra Neue Klasse (nueva clase), que son a la vez concretas y ambiciosas para lograr los altos estándares que nos hemos propuesto”, enfatiza el presidente del Consejo de Administración.

La economía circular de BMW

El enfoque “repensar, reducir, reutilizar y reciclar” (RE:THINK, RE:DUCE, RE:USE, RE:CYCLE) de la compañía ofrece una visión holística de cómo se puede reducir drásticamente el uso de materias primas en los coches del futuro.

El objetivo de la economía circular de BMW es aumentar sustancialmente el porcentaje de material secundario, como el acero, los plásticos y el aluminio reciclados. Ante la escasez de recursos naturales y el aumento de los precios de las materias primas, el Grupo BMW considera este paso como una palanca crucial para implementar las prácticas empresariales sostenibles y la creación de un claro imperativo de eficiencia.

Al menos el 50 % de las ventas de BMW serán eléctricas en 2030

Para BMW, un factor clave para la descarbonización de la movilidad individual y el factor más importante para reducir las emisiones de CO2 durante la fase de uso será el aumento masivo de la movilidad eléctrica.

El grupo alemán ofrecerá cinco modelos totalmente eléctricos a finales de este año:

  • BMW i3
  • MINI SE
  • BMW iX3
  • BMW iX
  • BMW i4

Estos irán seguidos en los próximos años por las versiones totalmente eléctricas del BMW Serie 5 de alto volumen y el BMW X1. También se les unirá el BMW Serie 7, el sucesor del MINI Countryman y otros modelos.

Para 2023, el Grupo BMW tendrá por lo menos un modelo totalmente eléctrico en las carreteras en aproximadamente el 90 por ciento de sus segmentos de mercado actuales.

Desde ahora hasta el 2025, el Grupo BMW aumentará sus ventas de modelos totalmente eléctricos en un promedio de más del 50 por ciento anual, es decir, más de diez veces el número de unidades vendidas en 2020.

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