vehículos eléctricos
Andre Irlmeier/LAT Photographic

Gracias al enorme crecimiento de los últimos años, China es ahora el mayor mercado automovilístico del mundo. Como en muchos otros países, en China, la popularización del automóvil privado fue acompañada de la creación de modelos de financiación que permitieran a las clases medias acceder a un vehículo en propiedad sin tener que afrontar gastos excesivos.

Además, dado que esa explosión del mercado del automóvil vino acompañada, o fue causa de la implantación en tierras chinas de las más importantes marcas internacionales, las firmas también trajeron consigo sus modelos de financiación a plazos. Estas formas de pago tuvieron que adaptarse en un principio a una economía en la que las cantidades variables del sueldo y los premios e incentivos no declarables constituían una gran parte del ingreso de muchas familias. No obstante, en general, según el informe de S&P Global, el nivel de créditos impagados fue menor que en otros países, con mayor claridad en las retribuciones y salarios de los empleados.

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Formas de compra de vehículos en China

El carácter competitivo de las economía china ha introducido algunas variaciones en las fórmulas de financiación de vehículos. De esta manera, nos encontramos con cuatro opciones.

En primer lugar, el pago al contado. Mucho más frecuente que en otros países, es el método elegido por personas de ingresos elevados o que disponen de grandes cantidades de efectivo.

A continuación encontramos el pago a plazos, que sigue siendo el más común. La ventaja de comprar un coche a plazos es que reduce la presión sobre la economía doméstica y permite disfrutar del vehículo por adelantado. También se divide en cuotas bancarias y otras cuotas de fondos. Este mercado se lo dividen entre las entidades bancarias y otras entidades financieras. Las primeras suelen tener unos intereses más bajos, pero su acceso es más fácil para los residentes en una ciudad o los que tienen propiedades en la misma. Los no residentes (concepto que a veces se alarga durante años) y sin propiedades tendrán que recurrir a las entidades financieras con intereses más altos. En todos los casos hay que dar una entrada de al menos el 30% del precio del vehículo. Por su parte, la financiación suele ser a 3 años y nunca superará los 5. Además, tras la compra del coche, los propietarios han de contratar un seguro que tiene un coste de unos 4.000 yuanes (unos 550 euros) al año.

El porcentaje de coches financiados en China es menor que en otros países, siendo solo de un 52% de las ventas a finales del año 2019, con expectativas de alcanzar un 61% para 2025. Aun así, la cifra esperada en 2025 está todavía por debajo de la media del 70% registrado en algunos mercados desarrollados.

Por otro lado, una forma de comprar un coche que ha cobrado relevancia en los últimos años es el alquiler y venta. Como su nombre indica, es usar coches de alquiler en lugar de comprarlos. La principal ventaja de este método es que el pago inicial es bajo y se puede conducir un coche nuevo con tan solo unos pocos miles de yuanes, aunque, mirando a largo plazo, el coste es más elevado que cuando se compra. Después de alquilar un año, se puede comprar el vehículo, continuar con el alquiler o cambiar a otro modelo.

Por último encontramos la compra de coches en grupo. Se trata de un modelo bastante novedoso que está cogiendo fuerza en China, donde los consumidores ya se han habituado para la compra en grupo de otro tipo de productos. Como su nombre indica, se forma un grupo de compradores (a veces sólo uno) para obtener un precio del coche relativamente más favorable en función de la cantidad del pedido.

Según cuentan, una mujer en China quería comprar un coche. Ella pensó que si alguien más quería comprar ese modelo podrían conseguir mejor precio, por lo que puso un mensaje en redes sociales preguntando si alguien de la zona quería comprar el mismo coche. Dos semanas después, 55 personas entraron en un concesionario y compraron 55 coches.

Hoy hay varias compañías dedicadas a este negocio en China y, al encargar los automóviles directamente al fabricante, consiguen importantes descuentos. A la vez, son una plataforma en la que las marcas pueden hacer promociones de vehículos que les interese vender.

Un ejemplo es el popular SUV Haval h6 2021 1.5GL, cuyo precio oficial en China es de 121.000 yuanes (16.715 euros). En la modalidad de la compra grupal, el precio se quedaría en 92.000 yuanes (12.792 yuanes).

Como se ve, la innovación en la financiación de los coches también ha jugado su parte en el desarrollo del mercado del automóvil chino.

Desde China, Pedro Ceinos

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