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Prueba. Ford Mustang Mach-E, no apto para discretos

¿Sabes esa sensación de que todo el mundo te está mirando? Con el Mustang Mach-E no es una sensación, es que ¡todo el mundo te está mirando!

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La unidad que hemos probado es un Ford Mustang Mach-E 4X AWD de autonomía extendida. Homologa 540 km de autonomía y está a la venta por un precio de partida de 74.947 euros

Cuando uno acude a recoger una unidad de pruebas como este Ford Mustang Mach-E lo mínimo que le sale al verlo es “WOW“. Bueno, eso si dominas el autocontrol, porque a poco que te dejes llevar lo que saldrá de tu boca es alguna de las palabras que la RAE califica como malsonantes.

La incredulidad/sorpresa/admiración va en aumento cuando al acercarte al Mustang eléctrico te percatas de que no hay tiradores en las puertas. Pero, ojo, no es que estén enrasados, es que en su lugar Ford ha colocado algo tan simple como unos botones que solo tienes que pulsar para que las puertas se abran como por arte de magia.

Mención aparte merecen en este punto el acceso al puesto del conductor (que permite crear un código numérico para bloquear y desbloquear el cierre) y el juego de luces de bienvenida, que proyecta el mítico caballo Mustang en el suelo cuando detecta la presencia de la llave.

Pantalla de 15 pulgadas

Una vez dentro, los ojos se van a la gran pantalla táctil de 15,5 pulgadas en posición vertical.

No es para menos, no es solo protagonista por su tamaño; es que es la dueña y señora de todas las funciones del sistema de infoentretenimiento de este Mustang Mach-E (que no son pocas gracias al sistema SYNC de última generación).

Aquí una pega: los controles inferiores quedan demasiado bajos, lo que obliga a apartar la vista de la carretera más tiempo del que consideraríamos oportuno.

La segunda pantalla, la de instrumentación digital es de 10, 25 pulgadas. Ofrece información básica sobre la autonomía restante, la velocidad, la marcha a la que circulas e indicaciones de navegación. Lo cierto es que queda eclipsada por la pantalla central y porque parte de la información queda oculta por el volante.

La palanca de cambios ha sido sustituida por selector giratorio, muy fácil de usar.

Maletero delantero y trasero

Otro de los aspectos en los que el Mustang eléctrico convence es el que hace referencia a sus dimensiones.

La primera vez que te pones al volante, impresiona el capó, muy largo (el coche mide 4,71 metros de longitud) que puede llevar a temer ciertas maniobras (la preocupación se pasa en el momento en que empiezan a funcionar los sensores y las cámaras que hacen visible lo invisible).

Los ocupantes de las plazas traseras tienen espacio más que suficiente, incluso si destacan por su altura.

Mención aparte merece el espacio de carga. En la parte trasera, el maletero tiene capacidad para 402 litros (hasta 1.420 con los asientos abatidos). Lo que no me ha convencido ha sido la bandeja que, por alguna razón que no llego a comprender, es una simple tela.

La ausencia de motor permite que bajo el capó haya un segundo maletero de 81 litros de capacidad. Este es perfecto para alojar los dos cables de carga que lleva de serie: uno para recarga pública, de 6 metros; y otro para la carga doméstica universal, de 6.7 metros.

Autonomía: hasta 470 km

Ya que hablamos de la recarga, aprovechamos para contar que los 540 km que homologa (la batería tiene una capacidad útil de 88 kWh) en ficha técnica son bastante cercanos a la realidad.

Durante nuestra prueba, haciendo un uso mixto (en carretera y ciudad) del Ford Mustang Mach-E hemos conseguido recorrer hasta 470 km sin llegar a agotar del todo la energía almacenada en la batería (nada mal, para un todocamino de 351 CV que roza las 2,2 toneladas).

Sin preocuparnos demasiado de hacer una conducción eficiente, el consumo medio conseguido ha sido de 19 kWh/100 km.

El e-Pedal del Mustang Mach-E

Para incrementar la eficiencia del sistema, el Ford Mustang Mach-E está equipado con el sistema Pedal Drive 1 (que se activa y desactiva desde la pantalla central).

Los primeros kilómetros deben ser de reajuste para el conductor que notará cómo aumenta la deceleración (no es necesario pisar el freno para reducir la velocidad, basta con levantar el pie del acelerador) y tendrá que apurar un poco para no quedarse demasiado lejos de la entrada a la rotonda o del vehículo que le precede en un semáforo.

La deceleración es todavía mayor si circulas con la palanca de cambios en posición L.

Prueba Ford Mustang Mach-E AWD

En marcha, el Ford Mustang Mach-E es un coche muy confortable y fácil de conducir (la ubicación de la batería que se reparte a lo largo de todo el piso le concede mucho aplomo, incluso en carreteras de curvas). La dirección es muy precisa.

En ciudad, a pesar de su tamaño, es sencillo de manejar. Es cierto que para entrar en algunas calles tendrás que hacer maniobras; pero también lo es que el ángulo de giro de la dirección (junto con las múltiples cámaras y sensores) ayuda a superarlas sin apuros.

De las tecnologías de ayuda a la conducción me ha gustado especialmente el sistema de mantenimiento de carril que corrige errores, pero sin brusquedad. Y, por supuesto, el asistente de aparcamiento que toma el control cuando localiza una plaza libre en estacionamiento lateral.

Lo que menos nos ha gustado es la frenada que se ve algo lastrada por el peso del conjunto (2.200 kilos).

De los tres modos de conducción (Whisper, Actived y Untamed) me quedo con el primero, el más equilibrado; aunque no hay que olvidar que estamos conduciendo un Mustang y que, siguiendo aquello de que “a nadie le amarga un dulce”, no está de más relajarse de vez en cuando y darle potencia a la conducción.

Cada uno de estos modos tiene asociado un sonido artificial, para aquellos que echen en falta la rumorosidad de los vehículos de combustión. Este sistema es desconectable y, para mi gusto, bastante innecesario (el aislamiento acústico no es uno de los puntos fuertes de este coche eléctrico).

Conclusión

En versión AWD, el Mustang eléctrico está equipado con dos motores eléctricos, 351 CV y 540 km de autonomía homologada.

Con más de cinco metros de largo y 2,2 toneladas de peso no es lo que a priori te planteas de un coche eléctrico. Pero a medida que pasan los kilómetros y te haces a manejar sus muchos sistemas a la conducción te das cuenta de que es un coche práctico; incluso te olvidas de lo que mides y perdonas tener que hacer alguna maniobra de más para entrar y salir del garaje o girar en algunas calles del centro de la ciudad.

Sus consumos y facilidad de manejo terminan de conquistar a los que ya se habían enamorado de su apariencia.

La pega, pues que cuesta casi 75.000 euros y eso lo deja sin ayudas del Moves III y lejos del alcance de muchos mortales. Mustang, incluso en eléctrico, es un sueño…

 

Ford Mustang Mach-E AWD

Version AWD 351 CV 99 kWh – 2 motores síncronos
Cilindrada N.D.
Potencia 351 CV (258 kW)
Par 580 Nm
Peso 2.257 kilos
Dimensiones Lar/An/Al mm 4.712 / 1.881 / 1.597 mm
Volumen Maletero 81 / 402 (1.420) litros delante/detrás
Aceleración 0 a 100 km/h 5,1 segundos
Recuperación 80 a 120 km/h 3,4 segundos
Velocidad máxima 180 km/h
Consumo homologado 18,7 kWh/100 km en ciclo combinado
Autonomía eléctrica 540 kilómetros
Emisiones CO2 por km 0 g/km de CO₂ (Euro 6)
Pegatina de la DGT Cero
Precio de partida 64.902 euros (este motor y acabado sin descuentos ni extras)

 

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