Las baterías de Tesla se degradan menos del 10% después de 250.000 kilómetros
Celdas de batería de Tesla

Los datos mostrados por los usuarios sobre la degradación de las baterías de Tesla muestran que esta se mantiene sobre un 10% después de haber recorrido más de 250.000 kilómetros. Un dato espectacular si se tiene en cuanta lo habitual que es en estos coches la carga rápida, gracias a la red de supercargadores.

Ya hemos hablado en varias ocasiones sobre la importancia de la degradación de la batería y los efectos que esta puede tener sobre el uso habitual del coche. Con baterías pequeñas, las habituales en la primera generación de coches eléctricos, una excesiva degradación puede suponer la imposibilidad para realizar el recorrido habitual, por la disminución de la autonomía del coche. En ámbitos comerciales, como es el caso de los taxistas, es posible que eso suponga no poder realizar con normalidad el servicio y tener que rechazar carreras por falta de autonomía o en el caso de furgonetas de reparto no alcanzar para concluir el recorrido asignado

Uno de los factores importantes a la hora de controlar este efecto químico es el calentamiento de la batería a la hora de la recarga. Esa es la razón por la que las excesivas cargas rápidas pueden aumentarla, si el vehículo no dispone de un sistema eficiente de regulación de la temperatura. Otro elemento importante es el BMS o Battery Management System, el sistema electrónico encargado de controlar la carga de cada una de las celdas de la batería.

Los últimos datos recogidos de los propietarios de un Tesla arrojan unos resultados espectaculares en este campo: tras recorrer más de 250.000 kilómetros la degradación media de la batería es de un 10%.

Los datos han sido recogidos de un foro dedicado a Tesla en Holanda y Bélgica y recopilan la información de más de 350 modelos en todo el mundo, que han sido volcados en un archivo público que puede consultarse en este enlace.

Los datos muestran que en los primeros 100.000 kilómetros la mayoría de las baterías de Tesla pierden aproximadamente el 5% de su capacidad, lo que se repite en los siguientes 100.000 kilómetros. La línea de tendencia (en rojo en el gráfico adjunto) indica que se podrían alcanzar los 300.000 kilómetros antes de acercarse a una pérdida del 10%.

Gráfico de capacidad de las baterías del Model S y del Model X en función delos kilómetros
Gráfico de capacidad de las baterías del Model S y del Model X en función delos kilómetros

En el propio gráfico podemos ver como algunas baterías presentan datos anómalos con una degradación por encima del 15% con muy pocos kilómetros. No hay ninguna indicación sobre el porqué de estos casos. Pudiera tratarse de vehículos con excesiva frecuencia de carga rápida, quizás diaria, aunque no hay ninguna indicación de que esta circunstancia pueda llegar a provocar este efecto.

Jeff Dahn, un físico canadiense que en junio de 2016 firmo un acuerdo de como investigador asociado con Tesla en el desarrollo de sus baterías, recomienda que, si se carga a diario, se evite sobrepasar el 70% para extender la vida útil de la batería.

El propio fabricante  incluye este párrafo en las condiciones de la garantía de la batería, que se extiende durante ocho años: “La batería experimentará una pérdida gradual de energía o potencia con el tiempo y el uso. Esta pérdida no está cubierta por esta garantía limitada de la batería. Consulte la documentación para obtener información importante sobre cómo maximizar la vida útil y la capacidad de la batería”.

En el caso del Model 3, que incorpora unas nuevas celdas y una arquitectura diferente en su batería,  Tesla ha variado las condiciones de la garantía. Mantiene los ocho años como en el caso del Model S y el Model X pero incorpora límites de kilometraje y porcentaje de degradación admitido: el 70%.

  • 160.000 kilómetros para la versión Standard Range Battery
  • 192.000 kilómetros para la versión Long Range Battery
Tesla confirma el inicio de la producción de celdas de baterías del Model 3
Nuevas celdas de batería del Tesla Model 3

Estos datos demuestras que el sistema de gestión térmica que utiliza Tesla es probablemente el más avanzado del mercado. Sobre todo teniendo  en cuenta la alta frecuencia con la que estos coches pasan por un cargador rápido aprovechando la red de supercargadores que, para muchos de ellos, son totalmente gratuitos. También hay que resaltar lo pulido que está el sistema de gestión de carga (BMS) que permite igualar los voltajes de las celdas y prevenir que unas se deterioren más que otras.

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