Eduardo Clavijo, de Idoneo, nos habla sobre lo que va a suponer el conflicto de Ucrania para el automóvil.
Eduardo Clavijo, CEO de Idoneo.

El conflicto en Ucrania nos tiene en vilo a todos. El drama humano es terrible y, a pesar de las sanciones internacionales a Rusia, no parece que se vaya a solucionar pronto. La colaboración internacional para ayudar a Ucrania llega desde todas partes y contempla todos los ámbitos. El problema nos llena de amargura, con mayor motivo porque no podemos entender lo que está ocurriendo y nos vemos impotentes para solucionarlo.


Aunque lo que pueda ocurrir se nos escapa, y admitimos que puede ser imprevisible y muy grave, también vemos las consecuencias futuras inevitables. Lo cierto es que, tenga la solución que tenga, y aun temprana, todos los ámbitos se van a ver influidos por estos trágicos sucesos.

El sector de la automoción también va a sufrir las consecuencias, indudablemente. Y puesto que es el nuestro, hemos querido profundizar un poco más de lo que hicimos hace unos días.

Para ello, hemos entrevistado a una persona con un largo bagaje financiero, mercantil y automotriz por detrás. Eduardo Clavijo es CEO y cofundador de Idoneo, marketplace de renting de coches. Le hemos pedido que nos dé su opinión sobre las secuelas que puede dejar en la automoción el problema de Ucrania. Aquí están sus respuestas.

Eduardo Clavijo, izquierda, y David Eguizábal, fundadores de Idoneo.
Eduardo Clavijo, izquierda, y David Eguizábal, fundadores de Idoneo.
-Según diferentes analistas, la recuperación del mercado automotriz se va a ralentizar por la situación de Ucrania y Rusia. En el peor de los escenarios, ¿hasta dónde puede verse influido el sector por falta de componentes en Europa?

-La crisis de los microchips y la falta de semiconductores no es nada nuevo. Desde hace meses, el sector de la automoción está detectando la escasez de microchips y los retrasos en la producción. De manera global, entendemos que un conflicto bélico como del que estamos siendo testigos podría afectar en este escenario de crisis económica. Lo arrastramos desde la pandemia.

No obstante, en lo que más podría afectar es en la distorsión de las relaciones comerciales de los mercados implicados con la Unión Europea. Especialmente con el ruso. Con sanciones económicas a Rusia, estaríamos hablando de una evidente contracción de los intercambios comerciales y un fuerte impacto en la cadena de suministro. Todo ello, conllevaría crecientes costes en cuanto a la logística.

-Sabemos que hay empresas que han dedicado los meses previos a hacer nuevas estrategias para evitar problemas de producción o de suministro. ¿Son muchas las compañías que lo habían previsto o no se pensó que podía llegar la situación hasta el extremo que ha llegado?

-Lo cierto es que ha sido un fenómeno que ha tomado por sorpresa a gran parte del sector. Eso, a pesar de que algunas empresas intentan adelantarse a este tipo de situaciones a la hora de elaborar sus respectivos planes estratégicos anuales.

Desde que se iniciaron las tensiones, la mayoría de los expertos descartaba una invasión de Ucrania por parte de Rusia. Por tanto, el estallido del conflicto y sus consecuencias en el automóvil han sacudido por completo a la industria. Y sus consecuencias van desde el precio de la gasolina hasta la falta de materiales para la fabricación de vehículos.

-Los grupos como Volkswagen, Ford o Renault, por citar algunos, tienen plantas en Rusia. ¿Qué puede ocurrir ahora con ellas?

-Las sanciones interpuestas por Europa y Estados Unidos afectarán, sin lugar a duda, al desarrollo normal de la actividad en las plantas de estas compañías. Principalmente por la previsible falta de suministro de piezas, que en gran parte provienen del mercado ruso.

En el caso de Renault, actúan como fabricantes de algunas de las marcas líderes del mercado en Rusia. En consecuencia, no sería descabellado pensar en un cese temporal de la producción. Sobre todo, teniendo en cuenta que la importación de sus piezas depende en algunos casos hasta el 40%. Todo dependerá de cada caso específico.

-¿Cómo puede influir en el sector de la automoción europeo la falta de suministro de ciertas materias primas que nos llegan de Ucrania o Rusia?

-Las consecuencias de esta escasez se empezarán a notar muy pronto en el sector de la automoción europeo. Y es que, no sólo se exportan desde Rusia recursos energéticos, sino materiales de vital importancia para la fabricación de vehículos.

Si ya con la pandemia del coronavirus había escasez y problemas de producción, ahora la situación se agrava. Rusia es el segundo productor mundial de aluminio. Además, cuenta con el 40% de la cuota de mercado del paladio, un metal muy escaso y valioso para la fabricación de catalizadores y baterías de coches híbridos y eléctricos. Con la crisis, no solo hay riesgo de una escasez de estos materiales, sino que las posibilidades de que los precios suban más son altas.

-¿Será el sector automotriz europeo el que se lleve la peor parte, a nivel global, con los sucesos actuales de Ucrania?

-Por cuestiones de proximidad geográfica, los efectos de esta crisis podrían tener unas consecuencias más claras en Europa. Sin embargo, su impacto será de carácter internacional. Recordemos que los materiales exportados por la región de Vladimir Putin se utilizan para la fabricación de vehículos en todo el mundo.

Gracias, Eduardo. Esperamos y deseamos que esta pesadilla acabe ya, por todos, pero sobre todo por Ucrania y su gente.

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