Fábrica de Vectia

Cuando buena parte de los fabricantes ofrecen lo mismo, sólo el valor diferencial, esa característica que forma parte del producto o servicio y lo hace distinto al de sus competidores, marca la senda del progreso de la compañía. En Vectia, ese valor se denomina escalabilidad.

¿Por qué ninguna gran superficie comercial vende como El Corte Inglés? Por el servicio: “si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero”. Ese es su valor diferencial, además de la confianza del usuario, que se la ha ido ganando día a día.

¿Cuál es el valor diferencia de Vectia? La escalabilidad, que como explican José María Cintora, director Industrial de Vectia, y Damián García, responsable de Comunicación y Marketing, hace que sus vehículos puedan ser adquiridos como híbridos e ir evolucionando en diferentes modalidades de electrificación hasta operar, incluso, en modo 100% eléctrico en determinadas zonas cero emisiones o a lo largo de líneas concretas. Salvando las distancias, a quién no le gustaría comprarse un Renault Zoe y, añado por aquí, añado por allá… al cabo de unos años tengo un eléctrico con las prestaciones y autonomía de un Tesla S. Y, encima, siendo un poco mañoso, le hago unos arreglitos y lo “customizo” deportivo.

Esa escalabilidad o modernización -como gusten llamar-, de Vectia, filial del Grupo CAF, fue determinante para que se adjudicase el proyecto de Valladolid, el año pasado, y el que llevará a cabo en Irún. El atractivo es indudable. Pero, no sólo de pan vive el hombre, y los mejores costes de explotación del vehículo, que puede ahorrar hasta el 80% de combustible, también han debido “influir”, sobre todo si, como dice Damián García, “los costes de nuestras plataformas durante 15 años son más económicos que los de cualquier vehículo diésel”.

Y como no hay dos sin tres, Vectia también se distingue por la personalización, que se materializa en una posventa adaptable a las necesidades del cliente, bien mediante formación específica en su taller de referencia externo, bien dirigida al personal mecánico o también a través de implantes de personal de Vectia en las instalaciones del operador.

Vectia: Cinco naves y 3.000 m2

Las instalaciones de Vectia, compartidas con Trenasa en la localidad navarra de Castejón desde hace más de un año, tienen una capacidad máxima de producción de 300 unidades anuales, que salen con destino a Santiago de Compostela, donde son carrozados por Castrosua. En el emplazamiento navarro dispone de 5 naves de 3.000 m2, de las que dos se dedican a producción de autobuses, mientras que la mitad de una nave es para soldadura y otra para fabricación de estructuras y montaje. Este empleo de “estructuras modulares permite optimizar al máximo las instalaciones”, afirma Cintora.

En lo que se refiere a producto final, Damián García cifra en 80 los vehículos de Vectia que circularán por las distintas ciudades españolas y más de 100 cuando termine el primer trimestre del año próximo. Su fiabilidad y prestigio lo demuestra que algunos clientes, como es Auvasa, operador de Valladolid, empiezan a ser recurrentes y apuestan nuevamente por flotas urbanas con vehículos Vectia. Pero el responsable de Comunicación y Marketing va más allá, y señala que Vectia responde a sus clientes con soluciones de movilidad sostenibles, más allá del mero suministro de autobuses, y ofrece sistemas de electrificación de rutas urbanas adaptados a cada ciudad.

Financiación a medida

Asimismo, mientras relataba las características y singularidades de las plataformas Veris y Teris, señaló la disponibilidad de su empresa para la realización de estudios técnicos, topografía de líneas, obra civil o dotación de pantógrafos para cargar los vehículos eléctricos (operan en OppCharge en sólo 3 minutos), y destacó entres los servicios que ofrece Vectia “el de financiación a medida de sus soluciones para aquellos clientes que estén interesados”.

 

Dejar respuesta

Por favor introduce tu comentario

Please enter your name here