Son muchos los modelos que han sido adaptados para convertirse en vehículo oficial de los pontífices, pero este es el Papamóvil más ecológico de la historia porque ha sido construido sobre la base del Toyota Mirai.

El primer coche oficial del Papa fue un Mercedes Nürburg 460, que la marca de la estrella regaló al Papa Pío XI en el verano de 1930. Este Santo Padre solo lo utilizó para dar algún paseo por los jardines del Vaticano. Contaba con una tapicería de seda color púrpura y un lujoso trono giratorio; era capaz de alcanzar los 100 km/h.

También de manos de la marca de la estrella llegó el primer vehículo papal entregado tras la Segunda Guerra Mundial. Era un Mercedes 300 d que bendijo el Papa Juan XXIII, tenía un carrozado especial para el que se alargó la batalla en 450 mm y un amplio techo blando que cubría la zona posterior. En la década de los 60 hubo otros dos Mercedes en el Vaticano, un 600 y un 300 SEL.

Uno de los coches papales más conocidos es el Fiat Campagnola. Este fue el Papamóvil en el que viajaba Juan Pablo II cuando fue víctima de un atentado. En él, Carol Wojtyla viajaba sobre un espacio abierto; el ataque obligó a reforzar las medidas de seguridad y los coches papales pasaron a tener una cúpula transparente y blindada.

El primer Papamóvil eléctrico

El primer Papamóvil eléctrico se creó para los desplazamientos del pontífice Benedicto XVI en su residencia de verano, es de color blanco y muestra el blasón pontificio en las puertas. El vehículo, realizado a partir del Renault Kangoo Maxi ZE, mide 4,6 m de longitud y 1,8 m de anchura. Está propulsado por un motor eléctrico de 44 kW (60 CV) y por una batería de ión-litio que ofrece una autonomía media de 170 km.

El actual Papa, Francisco I, pidió que su flota de vehículos fuera más humilde; también más limpia. A este Santo Padre se le ha visto en un Ford Focus y un Renault 4; también ha utilizado un Opel Ampera-e.

Y el primero de pila de combustible

El último coche en llegar al Vaticano es también el Papamóvil más limpio de la historia.

Su Santidad el Papa Francisco ha recibido un Toyota Mirai impulsado por hidrógeno y perfectamente adaptado a sus necesidades de movilidad como regalo de la Conferencia Episcopal Católica de Japón —Catholic Bishops’ Conference of Japan (CBCJ)—.

El coche es uno de los dos vehículos Toyota Mirai especialmente fabricados por Toyota y donados a la Conferencia Episcopal Católica de Japón para las necesidades de movilidad del Papa Francisco en la visita que realizó a Japón en noviembre del año pasado.

El nuevo papamóvil tiene una longitud de 5,1 metros y una altura, incluyendo el techo, de 2,7 metros, lo que permite al Papa Francisco pararse y saludar de pie siendo visible para el público. El Toyota Mirai se alimenta de un sistema de pila de combustible de hidrógeno, lo que permite una autonomía de alrededor de 500 km con la única emisión de agua por su escape, sin emisiones contaminantes como CO2, Nox y partículas.

El Papa Francisco ha mostrado siempre un profundo interés en los retos medioambientales globales, como ya compartió en su encíclica ‘Laudato si’ en 2015. Este es su llamamiento para salvaguardar la tierra y todo lo que rodea al ser humano, cambiando el estilo de vida para preservar la ‘casa común’. Es por ello que el Toyota Mirai se adapta perfectamente a su visión medioambiental.

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